La fortaleza de la economía China tan pregonada por la propaganda de Beijing no cuadra con las observaciones hechas por la comunidad financiera internacional.
Beijing se vanagloria de su viabilidad económica frente a la crisis económica mundial, promoviéndose con slogans como la alegórica "Arca de Noé”: “Hecho en China” que redimirá la economía mundial y que China será "el motor" para sacar la economía mundial del atolladero.
Economistas internacionales, por otra parte, están preocupados por la súper burbuja del mercado inmobiliario de China y creen que la falsa prosperidad maquinada por el régimen chino a través del uso de la burbuja de activos inevitablemente resultará en una depresión real.
Como de la burbuja de bienes raíces de China se ha debatido exhaustivamente, me gustaría hablar de la economía china desde una perspectiva más amplia.
Desde que la crisis financiera mundial desencadenada por los EE.UU. por haber contraído hipotecas de alto riesgo (sub prime mortgage), una serie de destacados economistas se han concentrado en cinco factores que podrían obstaculizar la recuperación económica mundial: los activos bancarios incobrables; deudas incobrables y préstamos de alto riesgo, la insuficiente supervisión bancaria, el desempleo masivo, los desequilibrios estructurales en la economía mundial y las variables impredecibles como el H1N1.
Sin duda, los cinco factores existen simultáneamente en China de hoy. Por otra parte, la economía china es en sí misma una de las principales razones para el desequilibrio estructural de la economía mundial.
Los riesgos financieros por las burbujas de activos
Los activos bancarios incobrables de China han captado la preocupación de la comunidad financiera internacional desde el principio. Los US$ 900 mil millones de dólares de las deudas incobrables de China generadas antes de 2007 han sido manejadas. Esto fue llevado a cabo durante tres años por la Banca Estatal a través de la oferta empaquetada de acciones, atrayendo a gran numero de gigantes bancos internacionales como "inversionistas estratégicos”. Después de que los bancos estatales controlados por el gobierno listaron a muchas compañías en la bolsa de valores de China y de Hong Kong para ofertar sus acciones. Esto levantó el ratio de suficiencia de capital (CAR) durante un período de tres años, pero después estos "inversionistas estratégicos" comenzaron a dejar el juego.
Desde 2008, China aplicó una política monetaria laxa con el fin de luchar contra la crisis económica. Al mismo tiempo, la crisis bancaria de China fue vista con gran consternación por la banca extranjera. Los datos con frecuencia encontrados por fuentes de medios de comunicación de China continental confirman lo siguiente:
En primer lugar, el ratio de suficiencia de capital (CAR) en un primer momento mejoró por la absorción de deudas incobrables, pero luego disminuyó dando lugar a un deterioro del valor de los activos bancarios. A finales del mes de noviembre de 2009, la Comisión Regulatoria Bancaria de China (CRBC) les requirió a los grandes bancos chinos que aumenten su CAR. Según el Banco Nacional de Paris y Paribas, estimaron que 11 de los principales bancos de China necesitaban aumentar el nivel de sus activos de capital a 300 mil millones de yuanes (US$ 44 mil millones dólares) con el fin de satisfacer normas estrictas de la comunidad bancaria internacional.
En segundo lugar, China invirtió en demasía en el mercado inmobiliario. La Industria de bienes raíces de China representó el 6,6 por ciento de su PBI total, así como una cuarta parte de sus inversiones en activos fijos. El importe de los préstamos inmobiliarios emitidos por instituciones financieras chinas (en los que se incluyen préstamos a promotores, a comercializadores de la tierra y las hipotecas de viviendas personales) han llegado a varios billones de dólares. La burbuja inmobiliaria está conduciendo a riesgos en los préstamos bancarios.
En tercer lugar, los proyectos bajo el nombre de paquete de estímulo, proporcionados por el gobierno central del Partido Comunista Chino (PCCh) ascendieron a cuatro billones de yuanes y se han convertido en un medio para obtener préstamos bancarios en lugar de ser un instrumento para facilitar la recuperación económica. Por ejemplo, el Grupo Central de Inspección del PCCh detectó problemas en 2,151 de un total de 2.472 proyectos.
De hecho, la Comisión Reguladora Bancaria de China (CRBC) está bajo el control del gobierno central, mientras que el Banco Central de China, hace la función de bolsa de valores del gobierno. Es evidente que el sistema de supervisión bancaria en China es extremadamente débil e inseguro y la CRBC no puede supervisar las acciones del gobierno chino a través del Banco Central.
Victor Shih, un experto chino en la Universidad Northwestern, dijo que la economía de China es en realidad un "esquema Ponzi" cuya cabeza es el banco central, que puede imprimir dinero" en grandes cantidades. (De la revista Forbes: Presentado en la cubierta del artículo titulado "Burbuja en China".)
El alto desempleo afecta la demanda interna
El desempleo en China es muy grave, es un problema permanente, así como un enigma. Antes de los Juegos Olímpicos de Beijing de agosto de 2008, Tian Chengping, el ex ministro de Trabajo y Seguridad Social, dijo a la prensa que el número de desempleados se presume llegue a ser de 250 millones, incluidos 200 millones de trabajadores migrantes de las zonas rurales y 50 millones de residentes actuales.
Otro funcionario del PCCh, Zhou Yong, miembro del personal de la Escuela Central del Partido, afirmó que se estima que el número de trabajadores migrantes desempleados, junto con graduados universitarios recientes desempleados, asciende a cerca de 50 millones para 2009.
En consecuencia, los 300 millones que están desempleados constituyen el 30 por ciento de la población en edad laboral en China. Esto se aproxima a mi cálculo que se basa en datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas de los años anteriores.
La tasa de aumento del desempleo ha producido una reducción en el consumo. Por lo que la demanda interna de China ha estado debilitándose en los últimos años, especialmente desde 2009, cuando los precios inmobiliarios se vieron estimulados por Beijing. El poder adquisitivo del pueblo se ha centrado exclusivamente en el mercado inmobiliario. La tasa de consumo interno final ha caído al mínimo histórico. La tasa de consumo (privado) residente; (consumo (privado) residente / PBI) en 2008 fue del 35,5 por ciento, no sólo más bajo que el 70,1 por ciento de los EE.UU. durante la Gran Depresión, sino también incluso más baja que la de 54,7 por ciento de la India. De 1978 a 2005, la tasa de consumo, en promedio, de China fue de 58,5 por ciento, inferior a la tasa en promedio del consumo global de 76 por ciento durante el mismo período.
El desequilibrio en la estructura económica de China
Una baja tasa de consumo interno y una elevada tasa de inversión son las razones principales detrás de los desequilibrios estructurales económicos de China de los últimos 30 años.
La economía china es como los "Tres Caballos Chariot", la inversión es uno de los caballos (los otros dos son la exportación y el consumo). De 1978 a 2005, la tasa de inversión promedio anual fue de 21,1 por ciento a nivel mundial y el de 27,8 por ciento en los países asiáticos. Sin embargo, la cifra subió a 38,9 por ciento en China, mucho mayor que la de otros países desarrollados o en desarrollo. Después de que China se unió a la OMC, el desequilibrio de la economía china estaba invariablemente afectado y a causa de ello resultaría el desequilibrio estructural de la economía mundial.
La manifestación más evidente de este desequilibrio es la relación económica entre China y los EE.UU. Por un lado, el consumo estadounidense es el más alto del mundo y depende de un elevado endeudamiento del crédito de consumo personal y del papel que desempeña en apoyo de su propio crecimiento económico, así como el de sustentar la economía mundial. Por otra parte, Beijing es el comprador de bonos de EE.UU. logrando así sostener las exportaciones chinas, mantener el crédito y alentar el consumo de los EE.UU., haciéndose de esta forma el mayor socio comercial de China.
Sin embargo, desde la crisis financiera, el consumo estadounidense se redujo, lo que influye en las exportaciones de Alemania, China y Japón, cuyas economías dependen fuertemente de las exportaciones a este país. Este es también el caso de muchos otros países. Muchos expertos mundiales están apelando a un nuevo modelo de crecimiento económico mundial, sin una alta dependencia de los créditos personales así como del déficit comercial de los Estados Unidos.
Los estadounidenses también comenzaron a cambiar sus hábitos de ahorro bajo y alto consumo, lo que resultará en la reducción de los préstamos en EE.UU. procedentes de China. A mediados de diciembre de 2009, en el tercer trimestre el "cash flow" de la Reserva Federal, los datos nos muestran que la tasa de ahorro de los hogares en EE.UU. siguió en aumento, estabilizándose en alrededor de cinco por ciento. Los residentes de EE.UU. se han convertido en los principales compradores de bonos del gobierno y la proporción de incremento de la inversión extranjera en bonos del Tesoro de EE.UU. se redujo de 54 por ciento en 2008, al 27 por ciento en el tercer trimestre de 2009.
Francamente, una mayor participación en el ahorro de los residentes en EE.UU. no son buenas noticias para China, ya que significa una reducción en la contribución del mayor mercado de exportación de China como ha sido Estados Unidos. Según la Oficina Nacional de China, el crecimiento económico en los tres primeros trimestres de 2009 alcanzó cerca de 7,7 por ciento. El 0.4 por ciento por ciento fue atribuido al consumo y un 7,3 por ciento a la inversión de las exportaciones ofreciendo una contribución negativa al crecimiento económico de China. Debido a las exportaciones, uno de los tres caballos (Tres caballos de Chariot) está casi cerca de una paralización, mientras que se contrae la demanda interna. Dadas las circunstancias, Beijing tiene que seguir promoviendo la burbuja inmobiliaria, ignorando todo tipo de advertencias, como un adicto que depende de medicamentos para la prolongación de su vida.
Beijing siempre cita las palabras " de medios de comunicación extranjeros " (como medios de comunicación chinos en el extranjero invertidos por el PCCh) para demostrar que, hasta ahora, China es el “Arca de Noé " que sacará al mundo de la recesión económica, también, promoviendo la perspectiva de que en los próximos diez a quince años, China superará a los EE UU como superpotencia económica del mundo. Sin embargo, en la actualidad, "la prosperidad" económica de China es en realidad sólo una exuberancia irracional basada en su burbuja vacía del mercado inmobiliario. Si ningún otro medio puede ser encontrado para salvar la economía de China, entonces se convertirá en un “Titanic" - tan pronto como estalle la burbuja inmobiliaria.









