A raíz de la crisis del caso Dubai, que estremeció al círculo financiero internacional por el crecimiento de su deuda, los analistas están muy cautelosos mirando de cerca al mercado inmobiliario de China, en busca de signos de una quiebra similar.
Entre los observadores más pesimistas está el comentarista chino Shi Hanbing, quien advierte a China en prepararse para la inminente explosión de la burbuja inmobiliaria.
En su blog del 18 de diciembre titulado: "China debería prepararse para una quiebra del mercado inmobiliario”, Shi compara la situación actual de China con la de Japón antes de su quiebra desastrosa a inicios de la década de los años noventas, e identifica las similitudes alarmantes entre las dos economías.
Shi, atribuye el estallido de la burbuja del precio de los activos japoneses inmobiliarios a tres factores: la especulación y la sobre inversión en bienes inmuebles, el otorgamiento excesivo de préstamos y un cambio en la estructura demográfica. Estos tres factores, según Shi, son la característica de la economía china de hoy.
Shi cree que el desplome de la economía china está próximo y sería más catastrófica que el que destruyó la economía japonesa hace dos décadas, debido a que China es más frágil, a diferencia de Japón que sí tenía una tecnología avanzada y una población relativamente rica que le permitió sobrevivir a la quiebra.
La especulación y el exceso de inversión
Según Shi, en los últimos años se vio una gran diferencia entre las ganancias del mercado inmobiliario y otras industrias en China. Shi dijo que esta diferencia en los beneficios se amplió aún más por el aumento de las tasas impositivas que los gobiernos locales introdujeron para recaudar fondos de estímulo para el gobierno central. El exiguo margen de ganancia de las industrias lo orientaron al aumento de inversiones hacia el lucrativo mercado inmobiliario haciendo crecer la burbuja aún más, lo que inevitablemente explotará.
Él expresa sus preocupaciones por el flujo excesivo de los capitales de las industrias así como las riquezas públicas hacia bienes inmuebles. "¿Si es sacudida la base financiera de las industrias manufactureras, puede el mercado inmobiliario chino manejar las fluctuaciones o evitar una quiebra?"
La emisión excesiva de los préstamos
Shi agrega que similar a la pre quiebra de Japón, China estuvo concediendo incesantemente préstamos desde que comenzó el plan de estímulo del gobierno. En solo los primeros nueve meses de 2009, China emitió préstamos por un total de RMB 8,67 billón de yuanes (1,27 billón dólares EE.UU.). Aunque no se conozca cuántos de estos préstamos fueron bombeados en el mercado inmobiliario, él sugiere que la cantidad debe ser enorme si se considera el elevado número de ventas de tierras en las principales ciudades de China durante el mismo período de tiempo.
Cambio de estructura demográfica
Shi nota que el índice de natalidad decreciente de Japón después de la generación del boom de la natalidad también contribuyó al estallido de la burbuja de bienes inmuebles. Él recuerda a los lectores que el índice de la natalidad de China estuvo declinando rápidamente durante la década pasada, un hecho que muchos ignoran. "En estos diez años la estructura demográfica ya es drásticamente diferente…y con la excesiva inundación de viviendas en el mercado… ¿quién estará allí para apoyar la burbuja inmobiliaria y la prosperidad ilusoria construida en esta burbuja?"
Shi concluye en su blog, criticando a los grupos de interés quienes elogian el crecimiento del mercado inmobiliario al mismo tiempo que ocultan sus perspectivas nefastas a la opinión pública. "Recuerde, China carece de los dos pilares que sí tenía Japón (la tecnología y una población rica), y es por lo tanto muy vulnerable a un desplome del mercado inmobiliario" advirtió. "Ya es hora de dar un poco de atención a estas cuestiones".
La predicción de Shi sobre el daño de quiebra del mercado inmobiliario es repetida por muchos analistas tanto dentro como fuera de China, como el economista chino Cheng Xiaonong. En una entrevista reciente con la New Tang Dynasty TV, Cheng comentó sobre cómo los préstamos abusivos que concede el gobierno aceleraron el crecimiento de la burbuja de bienes inmuebles de China. Cheng también indicó que una vez que el público comience a entrar en pánico, cuando aparezca la quiebra, el gobierno chino cerrará los bancos por la fuerza a fin de detener un masivo retiro de efectivo y como consecuencia paralizará el sistema financiero total de China. Cuando esto suceda, dijo Cheng, ninguna de las empresas extranjeras en China serán capaces de salvarse.










