El primero de enero marca el comienzo del año en la mayoría de los países que usan el calendario Gregoriano contemporáneo. En casi todos estos países con excepción de Israel, este es un día festivo que se celebra a las doce de la medianoche con fuegos artificiales.
En la época de la Edad Media el comienzo del año era el 25 de marzo, pero éste se cambió al 1 de enero en casi todos los países europeos en el siglo XVI. Escocia adoptó el 1 de enero en el año 1600 e Inglaterra lo adoptó en 1752.
El año nuevo chino es enteramente diferente porque China sigue las fases de la luna para formar su calendario.
El año nuevo chino es celebrado en la primera luna nueva después de que el sol entra en el signo de Acuario. Esto significa que el año nuevo nunca se celebra antes del 20 de enero y no después del 19 de febrero. En 2010 el año nuevo chino cae el 14 de febrero.
La gente de occidente de fe ortodoxa, celebra el año nuevo el 14 de enero porque este día corresponde al 1 de enero en el calendario Juliano (calendario romano). Debe notarse que el 1 de enero ha sido celebrado por los países occidentales sólo por unos 400 años.
De cualquier forma que usted prefiera celebrar el paso del año viejo, si toma nuevas resoluciones de ser una persona mejor, celebra en imitación a los romanos con sus celebraciones paganas, o si se reúne con amigos a mirar los fuegos artificiales y brindar por el año nuevo con una copa de champagne, este es un día especial, ¡Feliz Año Nuevo!
Susan Hallett ganó premios como escritora y editora y trabajó para el Beaver, The Globe & Mail, Wine Tidings y Doctor’s Review entre muchos otros. E-mail: hallett_susan@hotmail.com










