KUALA LUMPUR -Aunque nominalmente Malasia es una democracia, ciudadanos mayalos denuncian que carecen de muchas de las libertades existentes en las sociedades occidentales. La censura es practicada de manera general, enfocada contra voces opositoras al gobierno y contra cualquier manifestación sexual considerada no islámica.
Malasia es un país joven que recién comenzó a existir como Estado unificado independiente en 1963. Tuvo un rápido desarrollo económico potenciado por su ubicación geográfica estratégica para el comercio exterior. No obstante, aún tiene deudas pendientes para con el bienestar de la población.
Al respecto, el actual Primer Ministro Najib Abdul Razak, quien asumió a mediados de 2009, había prometido cambios profundos en su discurso político, los cuales aún no son percibidos por la población que, a 100 días de su asunción, se acopló masivamente a una campaña para preguntarle "¿Y dónde está la democracia?".
Los malayos aún esperaban con ansias que el cumplimiento de las promesas de libertad de prensa y oposición política.En particular, aguardaban la remoción de la prohibición de dos periódicos opositores, Suara Keadilan y Harakahdaily, dirigidos respectivamente por Anwar Ibrahim -líder del partido opositor Justicialista Popular- y el Partido Islámico Pan, y la liberación de presos políticos.
La pregunta del momento, "¿Dónde está la democracia?", empezó a aparecer por todo Kuala Lumpur -la capital malaya-, en forma tanto física como virtual y hasta en los lugares más insólitos y estratégicos como en rollos de papel higiénico de baños públicos.
Un blog destinado a promover la punzante pregunta refleja algunas acciones y comentarios.
Un internauta malayo de viaje por Japón afirmó irónicamente estar aún buscándola. "Aparentemente no podemos encontrar ninguna democracia en Malasia, por lo que hay que buscarla en otros países! hahahaha … tal vez en el Japón haya democracia … quizás no …."
Otro contestó sin mucho optimismo. "Lástima, pero es que no se encuentra en ninguna parte. ¿Una respuesta facilista? No, parece que nuestros dirigentes nos estado engañando diciéndole al mundo que somos una verdadera democracia. O es que quizás existe solo para ricos y famosos."
“Por el Rakyat para el Rakyat”, campaña para conocer la Constitución
Más recientemente pero en el mismo marco, la mayor ciudad de Malasia, y capital de la federación, fue sede del lanzamiento de una iniciativa del Consejo de Abogados dirigida a reforzar el proceso democrático por medio de un programa que apunta a elevar el entendimiento de su constitución.
La campaña, con el eslogan “Por el Rakyat para el Rakyat”, tiene el propósito de educar a los malayos acerca de su constitución federal en un lenguaje simple. La palabra rakyat significa 'ciudadano' en malayo.
Los expertos en leyes dijeron en la conferencia de prensa del lanzamiento de la campaña –a la que asistió La Gran Época–, que la constitución federal de Malasia es la fundación legal del país. Tiene 16 partes y 230 artículos estableciendo un sistema democrático para el país. Esta limita el poder del gobierno y establece los derechos de los ciudadanos.
“Debemos saber y entender qué significa ser un ciudadano malayo. Sin conocimiento activo y participación de los ciudadanos, nuestra constitución es meramente un documento sin vida y sin sentido”, dijo en el discurso de apertura Datuk Liew Vui Keongin, diputado del Departamento del Primer Ministro.
La campaña busca educar en cuanto a que los derechos de los ciudadanos incluyen el poder votar en las elecciones, practicar su fe o religión y expresar sus opiniones.
“El consejo de abogados realmente eligió un tiempo muy oportuno para comenzar esta campaña de ‘Mi Constitución’ y lanzar la primera guía del ciudadano”, dijo Liew.
La primera en la serie de los nueve folletos de la Guía Rakyat se llama “¿Qué es la Constitución Federal?”
El presidente del Consejo de Abogados de Malasia, el Sr. Ragunath Kesavan, explicó que el propósito fue “promover el entendimiento de la constitución entre los ciudadanos y fomentar el desarrollo de una verdadera democracia constitucional".
El comité de la campaña está formado por abogados, académicos, estudiantes, miembros de la prensa, y organizaciones no gubernamentales.
"La erosión de los fundamentos de la constitución, así como el derecho de Estado y la división de poderes, ha resultado en una inaceptable centralización del poder al que le falta un sistema de chequeo y balance”, explicó Ragunath.
Se agregaron más de 500 enmiendas a la constitución de Malasia, de las cuales la mayor parte no beneficia a la gente, según Edmundo Bon, director del Comité de la Ley Constitucional, e impulsor de la campaña. Aún más, él dijo que hay muchas instituciones creadas por la constitución que han sufrido críticas por ser parciales, incompetentes y corruptas.
“Esto debe cambiar, pero sólo podrá cambiar si la gente articula y demanda cambios. Para pedir cambios en primer lugar la gente debe conocer qué es la constitución", dijo Bon.
“Nosotros pensamos que esta campaña es necesaria para hacer que la gente entienda la constitución como un documento con vida, que se usa y se discute frecuentemente”, agregó. “Ellos tienen muchas esperanzas de hacer de la constitución ‘un documento del cual cada malayo quiera leer y conocer’, y fomentar la cultura de que la gente se refiera a la constitución cuando surja la discusión de los distintos intereses públicos".
Calculan producir por lo menos 54 millones de copias de las nueve Guias Rakyat en los próximos dos años alcanzando a unos 6 millones de hogares a través de la nación.
La campaña produjo videos creativos con el propósito de alcanzar el interés de la audiencia de 15 a 40 años de edad. Los seguidores también pueden obtener una copia de las nuevas noticias acerca de ‘Mi Constitución’ por medio de Twitter y Facebook.
Tres días antes de que se lanzara la campana, Mi Constitución ya tenía 2.000 seguidores en Facebook.










