Desde julio, el Ministerio chino de Asuntos Exteriores viene llevando a cabo una “campaña para promover una imagen civilizada de los chinos en el extranjero”. Esta campaña está dirigida a las regiones que se caracterizan por ofrecer su fuerza de trabajo en el extranjero como por ejemplo las provincias de Fujian y Zhejiang
La razón de la necesidad de esta campaña es clara: Los trabajadores chinos a menudo entran en conflicto con la población local en otros países. Argelia, en África es un ejemplo. Estos conflictos surgen debido a la conducta no muy civilizada y las costumbres de los trabajadores chinos.
No obstante "Roma no se construyó en un día". La conducta humana está determinada por la cultura en general, y estos trabajadores no desarrollaron un comportamiento adecuado de la noche a la mañana. Más bien, son el resultado de vivir y absorber la cultura china actual.
Por consiguiente, uno debe reflexionar sobre cómo la política y la cultura del Partido Comunista Chino (PCCh) influyó y moldeó la disposición de los chinos de hoy.
La dura realidad se muestra claramente, ya sea en la ética ecológica, humana, o política. Existen graves problemas en las disposiciones del pueblo chino de hoy.
Una ética en ecología anormal: Extraer la bilis de osos vivos
La contaminación ambiental de China ha dañado el medio ambiente, y las condiciones de vida del pueblo no son seguras. No hay garantía de agua potable, y la proliferación de casos del cáncer afecta a todo el país.
El reflejo de estas anormalidades en la ética ecológica también hace la vida imposible para los animales.
Un video en YouTube muestra algunos chinos cuidando un oso negro sólo para extraer su bilis continuamente mientras permanece con vida. El vídeo se difundió ampliamente a través de Internet. La dolorosa y miserable vida del oso negro (si es que puede llamarse "vida") tal vez no sea tan dolorosa y amarga a los ojos de los chinos, quienes están inmersos en toda clase de violencia. Sin embargo, sí lo es para los chinos que viven en los países civilizados, y especialmente vulnerables son los estudiantes de primaria y secundaria que deben lidiar con un sentido de vergüenza por ser chinos.
Un blogger chino en el extranjero, conocido como Fan Qian, escribió un ensayo titulado "Vergüenza" que habla de la experiencia de su hijo de 12 años de edad en la escuela. "Mientras miraban el video de los chinos levantando el oso negro para extraer la bilis mientras estaba vivo, todos, incluyendo los estudiantes blancos, negros, hispanos, estaban llorando. Después de ver esto, los adolescentes gritaron: ¡Al diablo con los chinos!" Hay sólo unos pocos estudiantes chinos en la escuela, pero el hijo de Fan estaba profundamente afectado, y le gritó muy fuerte a su padre, “no me gusta el pueblo chino!".
Mi hijo tuvo más suerte. Él está en el 11º grado, asique sus compañeros de clase son relativamente más maduros. Algunos habían visto el vídeo y le preguntaron, por curiosidad, si sabía de esta práctica cruel que tiene lugar en China. Cuidando su autoestima, mi hijo respondió simplemente: "Yo vivo en EE.UU no reconozco esas cosas tan feas que están sucediendo en China".
Sin embargo, se sentía mal. Me lo dijo después de llegar a casa: "Mamá, siempre recuerdo lo que me dijiste cuando regresaste después de tu primer viaje a EE.UU, ‘los derechos de los animales en EE.UU. son mejores que los derechos humanos en China’. Yo entonces era demasiado joven para comprender el significado de esas palabras pero, después de venir a EE.UU, ya las entiendo. Pero olvidaste mencionar que los animales que viven en China son también muy miserables".
En un país donde los seres humanos no tienen ni derechos ni dignidad, el respeto a los derechos de los animales es considerado un lujo. Pero espero que los muchos años de realizar la buena acción en el rescate del oso negro, de personas como la británica Sra. Jill Robinson, pueda despertar la conciencia del pueblo chino.
Carecer de las cualidades éticas humanas de compasión y humanidad: Trasplantes de órganos
Realmente no quiero decirle a mi hijo la cruel verdad que hace que el pueblo chino sea aún más vergonzoso: China se convirtió en el nuevo centro del mundo para los trasplantes de órganos, tiene una abundante oferta de órganos humanos. Y esa realidad se produce como consecuencia de la carencia que tiene el pueblo chino de las cualidades éticas humanas de compasión y humanidad.
China es el mayor proveedor mundial de órganos vivos para trasplantes. Muchos extranjeros están haciendo cola para esperar que hospitales chinos les proporcione los órganos necesarios, a pesar de que la mayoría de los donantes son asesinados en el proceso de extracción forzada de órganos llevada a cabo bajo el poder del Estado, entre ellos muchos presos de conciencia practicantes de Falun Gong.
Hace pocos años, el mundo empezó a prestar atención al inusual suministro de órganos en el mercado chino. El régimen chino lo negó inicialmente guardando silencio. Sin embargo, con la profunda investigación de la comunidad internacional, el régimen enfrenta una presión creciente del mundo.
En julio de 2005, el Ministro de salud Adjunto del régimen, Huang Jiefu, admitió por primera vez en el Congreso Mundial de Trasplantes que la mayoría de los trasplantes de órganos en China provienen de prisioneros ejecutados. Dijo que los presos daban su consentimiento y también sus familias, y que el proceso está en conformidad con los principios universales de la ética humana.
Sin embargo, es notable que los informes de las experiencias clínicas, y la investigación de trasplantes de hígado en China, no se presenten en revistas médicas internacionales. Una de las razones más importantes es que los autores de las disertaciones no pueden proporcionar la documentación del origen de los donantes. La Sociedad Internacional de Trasplantes ha publicado un documento de tres páginas en los cuales se niega abiertamente a investigar documentos e informes clínicos aportados por los estudiosos de China referentes a los trasplantes de órganos en ese país.
Éticas y políticas de mal gusto: Reconociendo lo que el PCCh considera "patriótico"
Las políticas éticas en China siguen la ley de la selva: "Los ganadores son los reyes y los perdedores son los ladrones". No sólo los que todavía viven en China, sino también chinos que emigran a otros países en su edad adulta, comparten una experiencia común: se sienten incómodos con el proceso democrático. No les gusta el enfoque democrático en el que los políticos trabajan desde los niveles más bajos para servir a los electores a fin de ganar votos. Sin embargo, al mismo tiempo, gran parte del pueblo chino hace todo lo posible para halagar al régimen de Beijing, y una vez que fueron aunque sea un poco reconocidos por Beijing, se sienten como si hubiesen adquirido un patrón.
Uno de los dos motivos de su postura en pro del PCCh es el actual desarrollo económico chino, y el otro es el sentimiento de "patriotismo". Tras finalizar sus vacaciones en China, esta clase de personas se jactan de que las fachadas de Beijing y Shanghai son mucho más bonitas y más modernas que la ciudad de Nueva York. Cuando otras personas señalan que la apariencia moderna de las dos ciudades se produjo con el costo de la pérdida de las casas de muchos residentes, entonces tales personas repiten clichés del PCCh tales como: "Debe haber algunas personas pagando el precio por el desarrollo social".
Pero hay personas de este tipo que reconoce que el desarrollo económico no es todo, especialmente cuando se enfrentan con la vergüenza de haber venido de China. En los últimos años, las cuestiones relativas a los productos que llevan el "Made in China" etiqueta que hizo de este apodo un sinónimo de productos de calidad inferior.
En particular, después del incidente de la leche en polvo contaminada con melamina en 2008, el problema de los alimentos tóxicos provenientes de China llevó a una grave preocupación mundial. El mundo entero se sorprendió y comentó que el pueblo chino había "perdido su brújula moral". Cuando la gente comenzó a negarse a comprar productos fabricados en China, algunos chinos se dieron cuenta que el crecimiento del PIB basado en la quiebra de la reputación de China no equivale a la dignidad.
La China que se enriquece por estos medios no va a ganarse el respeto del mundo. Si el pueblo chino puede justificar la masacre de Tiananmen de 1989 como crueldad autoritaria, y desechar la corrupción como algo del sistema político, con la base de un mercado corrupto, en la que todas las industrias producen productos falsificados e inferiores en cantidad y alimentos no seguros para el consumo, creo que es difícil insistir descaradamente en que "nosotros los chinos somos muy trabajadores, buenos y simples". La excepción son los jóvenes locos y "bloggers del partido de 50 centavos" que reciben dinero por las publicaciones en Internet que promueven o defienden la ideología del PCCh.
La campaña para "promover una imagen civilizada de los chinos en el extranjero" es única en su tipo en el mundo. La gente de un país antiguo con más de 5.000 años de civilización tiene que comenzar por aprender palabras corteses y los hechos -el requisito mínimo para una vida civilizada- y aprender a convivir en paz con las personas de otros países.
La dura realidad de los hechos no confirma que China tenga una ventaja real en la civilización. Sólo demuestran que bajo el imperio de la PCCh, la civilización china se ha degradado seriamente.









