En la primavera y el otoño, el reino de Lu se llenó de disturbios y conflictos. El rey de Lu, Zhao Gong tuvo que escapar y buscó refugio en el reino de Ji. Pronto se encontró con el rey. Jin Gong, rey de Ji le preguntó: "¿Por qué perdió usted su reino?".
Zhao Gong respondió: “Porque soy joven, mucha gente cuidó de mi, pero yo no los traté bien a ellos. Cuando mis consejeros me asesoraban yo no escuchaba. Así que nadie quiere ayudarme en el reino y nadie me soportaría afuera del reino. Estoy cercado de oficiales aduladores y gente quien sólo quiere favores de mi. Soy como las hojas secas del otoño – las raíces se rompieron pero las hojas todavía se ven preciosas y al mero roce de viento se vuelan".
Jing Gong consultó con su propio consejero, Yan Zi. ¿”Si ayudo a Zhao Gong a retornar a su reino, se convertiría en un bondadoso y buen rey”? Yan Zi dijo: “Probablemente no. Soberanos tontos descansan en sus laureles y los incompetentes se creen muy capaces. Sus problemas se originan de su propia negligencia y de no prestar atención a los signos del problema. En vez de estudiar la naturaleza de un lago o río cuando todo va bien, ellos tratan de entenderlos sólo cuando están por ahogarse. Buscan el rumbo sólo cuando están perdidos".
Yan Zi continuó: “Lo mismo se aplica para un reino revoltoso. Cuando en crisis la gente recurre a las armas. Cuando sedientos cavan un pozo. Aunque trabajan muy rápido ya es muy tarde".
Este se convirtió en un proverbio: Cavando un pozo cuando se tiene sed. Quiere decir, manejar problemas sólo cuando se está en medio de una crisis, cuando ya es muy tarde.








