Una nación bajo vigilancia
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En su camino desde el punto de control a la parada de autobús mas cercana, son vigilados por más de una docena de cámaras de seguridad instaladas afuera de los edificios, en las esquinas, o en las luces de los semáforos.
De hecho toda su estadía en Shenzhen puede ser monitoreada por las cámaras en los hoteles, centro comerciales, teatros, colectivos, en las esquinas de las calles, y hasta en los pequeños negocios operados por familias.
Shenzhen, la primera zona económica especial de China se convirtió una vez más en un campo experimental. Esta vez, en lugar de tratar con regulaciones económicas liberales, el régimen comunista chino está instalando un nuevo sistema de vigilancia a su paso.
Hoy en día 800.000 cámaras de vigilancia observando a los 12 millones de residentes de Shenzhen, con un promedio de 1 cámara por cada 15 personas.
Según Shenzhen Economic Daily, las cámaras son sistemáticamente instaladas para monitorear la ciudad, las fronteras de los distritos, las calles principales y autopistas, estaciones de subterráneos, agencias gubernamentales, instituciones de educación, estaciones de T.V. y radio, áreas residenciales, y otras localidades “críticas”. También más de 650 ciudades en China están bajo estricta vigilancia del ojo del régimen que lo ve todo. La red de vigilancia generó crítica en las localidades.
El abuso de las cámaras ha inflamado más el asunto lo cual generó una acalorada discusión en internet acerca de la infracción del régimen en la privacidad de los residentes.
Un video clip de una pareja besándose, fue tomada por una cámara de vigilancia del metro de Shangai, fue publicada en enero en un sitio web público. Otra cámara de Shenzhen filmaba a las residencias privadas todas las noches y difundían el film en vivo en la web de la municipalidad, una página gubernamental.
Beijing exageró la vigilancia aún más cuando en las Olimpíadas del 2008 instalaron GPS con micrófonos en los 70.000 taxis que tiene la ciudad. Los micrófonos se pueden activar remotamente para escuchar de lo que se está hablando sin que lo sepa el conductor. El sistema permite que la policía pueda apagar el motor del vehículo remotamente cuando ellos quieran.
Todo esto, es parte de la vigilancia nacional de alta tecnología y programas gubernamentales de censura llamados “Proyecto Escudo de Oro”, la parte de internet que tiene el sobrenombre de “La Gran Muralla de fuego de China” es un cortafuego nacional.
El objetivo del proyecto es el de “integrar una base de datos gigante con la exhaustiva red de vigilancia incorporando el habla y reconocimiento de caras, circuito cerrado de televisión, tarjetas inteligentes, registros de crédito, y la tecnología de vigilancia del internet”, según un reporte por Greg Walton que dio en el Centro Internacional de Derechos Humanos y Desarrollo Democrático.
Desde el inicio del rpoyecto en el 2003, la industria de vigilancia en China estuvo creciendo del 30-40% anualmente, con un mercado alcanzando RMB de 2.6 billones de dólares en el 2007 según un reporte titulado el 2008 Global y Mercado de Investigación del Sistema de Vigilancia Visual China y el 2009-2013 Pronóstico del Mercado de la Red de Información Comercial China.
Lea el articulo original en Chino
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