Hristo Hristov es un periodista de investigación para el diario Dnevnik. Actualmente intenta conseguir que Bulgaria abra públicamente los archivos referentes a la policía secreta durante el comunismo.
“El principal problema con los registros es acceder a ellos”, dice. “Es importante mencionar que, a pesar de la presión, gané un juicio para tener acceso a los archivos de la policía secreta, los más secretos de todos los documentos del antiguo régimen comunista. Bulgaria ha sentado un precedente con esta victoria judicial”.
“Curiosamente, el comienzo de este proceso sucedió meses antes de la admisión de Bulgaria en la Unión Europea,” dice.
Hicieron falta 15 años, dice Hristov. “Hemos recorrido un largo camino para llegar a este día, aunque en comparación con otros países fuimos mucho más lentos”.
En parte, la razón de esto es que en Bulgaria, el régimen comunista destruyó toda resistencia y oposición, cuenta Hristov. “No permitieron que hubiera nadie fuera del partido. Por eso es muy difícil encontrar una figura pública que no haya sido un agente”.
“Nuestro presidente, Georgi Parvanov es también un ex-informante de la policía secreta. Junto con Rumania, somos los últimos en términos de purga, es decir, de prohibir que antiguos miembros de la policía secreta accedan a cargos públicos”.
El Consejo de Medios Electrónicos, que regula las actividades de cadenas de televisión y radio, no permite ex-agentes entre sus miembros. Los presidentes de las comisiones parlamentarias, tampoco son admitidos si pertenecieron a la policía secreta.
Hristov asumió un riesgo tratando de sacar los archivos a la luz. “Me robaron tres veces y me vi forzado a cambiar de residencia otras tres”, nos cuenta. “La regla es: si demuestras temor, te castigan psicológicamente. Pero si juegas limpio y sigues los criterios periodísticos, no tienes nada que temer. En Bulgaria, no muchos periodistas se atreven a investigar estos temas. Una de las razones es que, según las últimas noticias, la presencia de agentes de los servicios secretos en medios de comunicación electrónicos privados es de un 100%”.
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