Cinco meses después de que el afamado abogado de derechos humanos Gao Zhisheng fuera secuestrado por la policía de Beijing, su hermano partió en búsqueda de su paradero hacia la capital china.
Según declaraciones de Geng He, la esposa del abogado, el 15 de junio el hermano de Gao llamó desde Beijing afirmando que la seguridad pública local le había negado el acceso por completo y que había sido ignorado por el personal de la subestación policial donde Gao fue detenido por última vez.
Geng He, quien actualmente está refugiada junto a sus hijos en los Estados Unidos, afirmó que la estadía de su cuñado en la casa de Gao también habría sido prohibida por la policía de la capital, quienes alegaron que Gao nunca autorizó la entrada de nadie al domicilio.
“Está furioso por no tener un lugar donde quedarse”, dijo Geng haciendo referencia a su cuñado, un granjero que visita la ciudad de Beijing por primera vez.
Preocupada por la seguridad de Gao y de su cuñado, Geng apeló a la comunidad internacional para que interviniera en el caso.
“Los niños dicen cada día que quieren hablar con su padre”, dice la esposa del jurista, pidiendo derecho a una llamada telefónica que llevaría “luz a sus vidas”.
Gao Zhisheng fue nombrado uno de los 10 mejores abogados del país por el régimen comunista chino en 2001, pero fue desaforado por las autoridades en 2005 luego de pedir a los dirigentes chinos el fin de la persecución a Falun Gong en una serie de cartas abiertas.
Gao sufrió atentados en contra de su vida y ha sido arrestado en varias ocasiones. A comienzos de 2009, su familia publicó una carta en la que el abogado exponía detalladamente las severas torturas a las cuales fue sometido por sus carceleros durante un período de dos meses.
Byron Dorgan, senador de los Estados Unidos, escribió en 2009 una carta preguntando sobre la desaparición de Gao. Como respuesta, el embajador chino Zhou Wenzhong contestó que el mismo actualmente se encuentra en libertad condicional. Sin embargo, organizaciones extranjeras han reconocido que el trato hacia Gao por parte del régimen chino se puede considerar como un acto de secuestro.










