Debido al silencio la leche contaminada se descontrola

En una sociedad dictatorial en la que hay que mentir para poder sobrevivir, el sistema pone en peligro al pueblo y la leche adulterada es sólo uno de los tantos problemas que salieron a la superficie
Por Wei Jingsheng - Radio Free Asia
Jue, 16 Oct 2008 23:43 +0000

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El escándalo de la leche adulterada continúa amenazando a China. La lista de productos peligrosos se incrementa día a día. Se dice que se han retirado de las tiendas chinas unas 8.000 toneladas de leche en polvo contaminada.

La comunidad internacional también respondió rápidamente, y muchos países prohibieron productos chinos importados; la lista de países incluye Europa, Estados Unidos, y muchos países de Asia, África y América Latina.

El gobierno de EE.UU. también advirtió a los consumidores que algunas tiendas que importan bienes de China pueden estar vendiendo productos contaminados.

La leche tóxica ha dañado la credibilidad de los productos “Made in China” más que ningún otro producto chino de baja calidad. La Organización Mundial de la Salud y UNICEF publicaron declaraciones reclamando una investigación detallada del incidente.

Muchos críticos culpan al bloqueo de información que hay en China y dicen que se está repitiendo el incidente del SRAS. Algunos informes indican que el régimen chino bloqueó la información para asegurarse unas Olimpiadas tranquilas.

La brecha de credibilidad entre el régimen y el pueblo

Suena difícil de creer, pero en las últimas décadas de tiranía del Partido Comunista Chino (PCCh), las noticias inconcebibles terminaron siendo verdaderas. Esto provocó que la gente dejara de creer en las noticias oficiales y causó que la sociedad china cayera en una crisis de credibilidad.

Puedes agitar tu banderita roja para mostrar tu apoyo al PCCh. Crees que escondiendo tu desconfianza sobre el régimen evitarás que este te dañe. Pero desafortunadamente, la leche tóxica no perdonará a tus hijos, y tampoco lo harán todas las comidas venenosas y productos peligrosos. La Sra. He Qinglian, experta en China, describió explícitamente este tema: “Esta es una época en la que yo daño a otros y otros me dañan a mí”.

Todos creen que encubriendo sus pensamientos y su conciencia podrán protegerse del daño. Finalmente, todos se convierten en víctimas. En una sociedad dictatorial en la que uno tiene que mentir para poder sobrevivir, el sistema pone en peligro al pueblo y la leche adulterada es solo uno de los tantos problemas que salieron a la superficie.

Nuevamente el SRAS

Después del SRAS, la gente se dio cuenta de que el desastre no lo causó la enfermedad sino el bloqueo de información. Incluso algunas personas inteligentes dentro del régimen chino se dieron cuenta de esto. La medicina moderna es capaz de detener la enfermedad, pero el bloqueo de información hace justamente lo contrario.

El problema de la leche tóxica es muy similar a la epidemia del SRAS. Hasta ahora sabemos que la industria de la leche contaminada es un secreto a voces en China, ocultado por el sistema dictatorial. El año pasado, el alimento para mascotas venenoso fabricado en China mató muchos gatos y perros en Estados Unidos y por eso lo prohibieron. Pero en China siguió ocultándose la verdad, y la noticia fue etiquetada como una “conspiración imperialista y anti-China”, a fin de instigar el extremo nacionalismo y distraer la atención de la gente.

A ninguno de esos extremos nacionalistas en China se les ocurrió que el “imperialismo occidental” protege más a sus perros y gatos de lo que el régimen chino protege al pueblo. Puedes amar al PCCh, pero este nunca te amará. Tus hijos pueden ser víctimas de la leche tóxica y la máquina de propaganda del PCCh seguirá desestimando su peligrosidad.

A los medios de comunicación no se les permite informar sobre lo que realmente ocurrió y están obligados a comentar lo bien que el régimen manejó el escándalo y cómo la culpa la tienen lo campesinos y tamberos. Se siente nuevamente como el SRAS.

La única respuesta es la libertad de expresión

Si el pueblo acepta estas mentiras y sigue permitiendo que los delincuentes actúen sin restricciones, entonces habrá más catástrofes en el futuro. Los activistas hemos estado reclamando al PCCh que permita la libertad de prensa y de expresión, no solo por una cuestión de reforma política, sino también por la supervivencia de la gente. Si esto no cambia, incidentes tales como el SRAS o la leche contaminada seguirán apareciendo y el pueblo no tendrá paz –nada será seguro.

Por eso, el primer paso para la reforma es devolver la libertad de expresión y de prensa al pueblo. Mucha gente piensa que la reforma política es asunto de los funcionarios. Incidentes como el SRAS y la leche tóxica nos han enseñado que es asunto de todos. Al tiempo que la tecnología avanza, también acelera la corrupción.

Sin un sistema político moderno que mantenga la sociedad, las catástrofes ocurrirán rápida y ferozmente, y el pueblo no tendrá manera de superarlas. La reforma política se relaciona directamente con todo el pueblo y un sistema de gobierno moderno para la sociedad se relaciona con la supervivencia de todos.

La modernización de China debe ser una modernización completa, incluido el sistema político. La tal llamada modernización actual (mutilada porque se trata de una modernización únicamente económica) puede no ser algo bueno, y finalmente traernos más catástrofes.

Artículo original en chino

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