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Filtran video inédito desde campo de trabajo forzado chino (Video)

Fuente interna arriesgó su vida para filmar con un celular y exponer las cruentas condiciones de vida dentro de un centro donde son detenidos desde delincuentes hasta gente perseguida por sus creencias religiosas. Primera parte de un informe especial


Por Axel Borgia - La Gran Época
24.09.2008 13:23


Imagen captada dentro del Campo de Trabajo Forzado de Masanjia. (NTDTV)

Imágenes inéditas del interior de un campo de trabajo forzado chino, publicadas por primera vez la semana pasada, dieron la atípica oportunidad a la comunidad internacional de ver algunas escenas de la vida dentro de estos campos. Las tomas se realizaron riesgosamente con un teléfono celular y fueron enviadas exclusivamente a NTD, televisora asociada con La Gran Época.

Las imágenes filtradas provienen del Campo de Trabajo Forzado Masanjia, ubicado en la provincia china de Liaoning, el cual alberga a una gran cantidad de presos de conciencia y prisioneros políticos, principalmente los practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong, y también creyentes cristianos, generalmente detenidos sin condena formal o sentenciados sin juicio previo.

En la filmación inédita –de menos de 2 minutos–, se ve a ocho prisioneros limando componentes eléctricos –diodos– dentro de un pequeño salón. También se ve una toma de estos prisioneros durmiendo en el mismo salón de trabajo, debajo de las mesas o apoyando sus cabezas sobre la mesa de trabajo.

Según relatos de ex detenidos de Masanjia, los prisioneros a menudo trabajan desde las 5 a.m. hasta la medianoche en la fabricación de productos, algunos de exportación. A veces son obligados a seguir trabajando durante la noche. No reciben ningún pago por sus trabajos.

Algunos prisioneros tienen que manipular sustancias tóxicas sin equipo de protección, provocándoles picazón, dolor de garganta y problemas pulmonares, pero no tienen opción de negarse, pues, según una gran cantidad de informes de organizaciones especializadas de derechos humanos como Laogai Research Fundation, negarse los llevaría a recibir golpizas salvajes de los guardias y otros castigos severos.

La manufactura descrita por ex detenidos incluye bijouterie, productos elaborados a mano como “Hadas mariposas”, vinos, sombreros, boutonnieres, horquillas, componentes eléctricos y otros productos.

Si bien el régimen chino asegura que los productos son solo para el mercado nacional, existen numerosos testimonios que delatan exportaciones, incluida la fabricación de productos de Halloween como calaveras y lápidas de plástico exportados a Estados Unidos.

¿Reforma de delincuentes o persecución a inocentes?

El trabajo forzado es una de las tácticas utilizadas para reformar aquellas creencias políticas o espirituales que la dictadura comunista considere inadecuadas. Así es que Masanjia, también llamado ‘Escuela de Educación Ideológica de la provincia de Liaoning’, sirve más al sometimiento de creyentes y disidentes que a la reforma de delincuentes. En este sentido, activistas de derechos humanos lo describen como el más cruento en su tipo, y lleva en su haber numerosos casos documentados de torturas hasta la muerte.

Uno de estos casos es el del Sr. Dong Chen, un cristiano de la ciudad Fuxin de la provincia de Liaoning. Debido a su afiliación a una iglesia clandestina, fue condenado a dos años de “reeducación por el trabajo” en Masanjia. Según sus compañeros de prisión, en diciembre de 2007 se enfermó gravemente, y fue enviado a su casa para ser hospitalizado. Pero luego de una semana, su familia ya no podía pagar el tratamiento médico, por lo que Dong fue enviado nuevamente a Masanjia y continuó con su pesada carga de trabajo. En la tarde del 25 de mayo de 2008, tuvo vómitos y perdió el conocimiento. Los guardias lo ignoraron durante varias horas, hasta que murió alrededor de las 9 p.m. Tenía 56 años. Los funcionarios del campo comunicaron a la familia de Dong que había fallecido por causas naturales.

La mayoría de los detenidos por persecución religiosa en Masanjia son practicantes de Falun Gong, una disciplina pacífica china de ejercicios y meditación suprimida por el régimen comunista desde 1999.

Según informes de organizaciones de derechos humanos, los practicantes de Falun Gong en Masanjia son sujetos metódicamente a golpizas de guardias e internos y a torturas, entre ellas descargas eléctricas en genitales y zonas sensibles, alimentación forzada, inyecciones de drogas dañinas y cesiones de “re-educación” (lavado de cerebro con privación del sueño, videos anti-Falun Gong, golpizas, acoso psicológico y otros abusos). Debido a las torturas físicas y mentales prolongadas y las pésimas condiciones de vida, muchos adherentes han quedado discapacitados, gravemente enfermos o incluso han muerto.

De acuerdo con Zhao Shuhuan, practicante de Falun Gong que estuvo encarcelada en Masanjia desde septiembre de 2000 hasta abril de 2001, el estado de salud de los practicantes de Falun Gong no cuenta para que los guardias detengan las torturas o les reduzcan las 20 horas diarias de trabajo forzado. Zhao contó que durante los tres meses de verano que estuvo detenida, solo se le permitió bañarse a lo sumo cinco veces. No había pasta de dientes, ni shampoo, ni jabón ni productos sanitarios para la menstruación. Los detenidos recibían raciones inadecuadas de comida y prácticamente se les impedía dormir.

Zhao describió un ambiente de vigilancia extrema, en el que a los prisioneros, particularmente a los adherentes de Falun Gong, les prohibían comunicarse entre sí, incluso a través del lenguaje corporal en sus celdas. En la sección donde fue encarcelada, cada practicante de Falun Gong era vigilado por dos ex practicantes o practicantes “reformados”, quienes habían renunciado a sus creencias luego del severo abuso físico y psicológico de los guardias en la prisión.  El contacto visual estaba prohibido. Si los adherentes eran descubiertos mirándose entre sí, eran denunciados por estos practicantes “reformados” y reprimidos.

En octubre de 2000, la prensa internacional informó sobre la muerte de 18 practicantes femeninas que, según se informó, fueron desnudadas por los guardias y arrastradas a celdas masculinas donde fueron violadas masivamente, como una forma de tortura con el fin de quebrar sus voluntades y hacer que renunciaran a su creencia en la disciplina Falun Gong. El Centro de Información de Falun Dafa (Falun Gong) ha documentado la muerte de otros 11 practicantes en esta dependencia.