¿Quién puede alimentar a China?

La expansión urbana, la contaminación, los recursos naturales limitados y las erradas políticas de marcado, ponen en jaque las necesidades básicas de 1.300 millones de chinos
Por Ji Da - La Gran Época
Jue, 11 Sep 2008 15:19 +0000

|nid=8410|title=|desc=La expansión urbana, la contaminación, los recursos naturales limitados y las erradas políticas de marcado, ponen en jaque las necesidades básicas de 1.300 millones de chinos. (PETER PARKS/AFP/Getty Images) Como los precios de los comestibles se elevan a nivel mundial, alimentar a 1.300 millones de chinos ha llegado a ser el objetivo primario en los esfuerzos de Beijing para controlar la inflación de la nación. El rápido desarrollo comercial e industrial invade la mayoría de las tierras cultivables, y el problema con el arroz híbrido ha causado un aumento milagroso en la producción pero a precios más bajos, lo cual limita progresivamente la capacidad de producción agrícola. Un tema de discusión en el mundo de hoy es si el desarrollo de China será el factor determinante para los futuros precios de los alimentos a nivel global.

La Gran Época consultó a residentes de Lanzhou, provincia de Gansu, sobre los tallarines con carne, un plato local que refleja el agudo incremento de los precios. Wang Ji, un consumidor, explicó, “El año pasado el precio de un tazón era de dos yuanes (29 centavos de dólar), pero a comienzos de este año pasó a 4,5 yuanes (66 centavos de dólar), y en algunos lugares incluso lo venden a 5 yuanes (73 centavos de dólar)”.

Por su parte, el propietario de un restaurante de esa región –apellidado Ma– manifestó que los precios de todos los bienes de consumo están subiendo, incluida la carne, el aceite de cocina, la electricidad, el combustible, etc. “El alquiler ha aumentado sustancialmente; si no aumento el precio de mis tallarines con carne, no puedo sobrevivir”.  

Sin embargo, según las opiniones de Wang y Ma, el precio de la harina no es un factor clave. El régimen chino controla estrictamente los precios de los alimentos, y la harina -uno de los commodities más controlados por el Estado- no ha experimentado mayores aumentos de precios en los últimos años.

Por ejemplo, a mediados de 2006, los precios del trigo en los mercados internacionales empezaron a subir notablemente, pero la harina producida en la provincia de Shandong -una de las áreas que más trigo produce en China- estuvo cerca de los 278 dólares por tonelada y recién subió a 336 dólares por tonelada a mediados de 2008; una suba del 20% en dos años, mucho menos que la suba en el mercado internacional, de más del 50%.  

Los precios de los alimentos son una prioridad

A finales de 2007, China canceló los reembolsos arancelarios por las exportaciones de 84 granos, incluidos el trigo, el arroz, el maíz y el poroto. Dos días después, anunció un impuesto adicional de entre el 5% y 25%,  por un periodo de un año, para las exportaciones de 57 granos, incluidos nuevamente el trigo, el arroz, el maíz y el poroto. Mientras tanto, se impusieron licencias por cuota a las exportaciones de harina de trigo, comida con maíz, y harina de arroz.

Según los medios de comunicación chinos, ambos anuncios provocaron un alza significativa en los precios de los alimentos en los mercados internacionales. Sin embargo, los precios de los commodities de alimentos en el comercio interno de China cayeron en forma general, lo cual tuvo como resultado una brecha enorme entre los precios de los alimentos internacionales y nacionales. Por ejemplo, el precio internacional actual del arroz ha alcanzado un máximo de 1.000 dólares por tonelada, mientras que en China es de solamente 370 dólares (2.600 yuanes), un poco más de un tercio.

Es evidente que el régimen chino se las arregló para evitar la suba de los precios locales de los alimentos aislando el mercado nacional del internacional. De hecho, en el encuentro central de trabajo a finales del año pasado, Beijing decidió que el objetivo económico de China en 2008 se centraría en contener la inflación. Como componentes clave del índice de precios de los bienes de consumo, los precios de los alimentos son la máxima prioridad.

Un funcionario de la provincia de Sichuan le dijo, en privado, a un periodista de La Gran Época: “Esto es totalmente incomprensible. En China hay 240 millones de personas viviendo con menos de un dólar estadounidense por día. Sus gastos de comida suman del 60% al 70% del total de sus ingresos, tanto que si los precios de los alimentos se incrementan, estas personas sufrirán hambre inmediatamente, y la estabilidad social peligrará”. Por lo tanto, el control de los precios de los alimentos es la prioridad número uno de Beijing.

Actualmente, los precios de los alimentos en China están controlados principalmente por dos mega compañías: Grupo de Alimentos de China y Grupo de Reserva de Alimentos de China. Con la primera controlan los precios del mercado; y con la segunda, los precios de adquisición. Ambas están financiadas por el Ministerio de Finanzas de China. La diferencia del precio es “sugerida” por el Consejo de Estado y por la Comisión de Desarrollo y Reforma; esta es una característica importante de esta pseudo-economía de mercado que aplica el régimen comunista chino.

¿Quién se beneficia de los subsidios en los alimentos?

En febrero de 2008 y en abril de 2008, cinco ministerios gubernamentales, incluida la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma, incrementaron dos veces los precios de compra para el arroz y el trigo con respecto a los precios de 2007. El precio del arroz subió a 7 yuanes (un dólar) por 50 kilogramos, y el precio del trigo rozó de 3 a 5 yuanes (unos 0,40 a 0,70 centavos de dólar). Ambos incrementos resultaron en el aumento del 9% al 10% para el arroz y un 4% a 7% para el trigo.

Sin embargo, los incrementos de los precios del 4% al 10% están lejos de compensar las pérdidas de los campesinos, especialmente a la luz del sustancial aumento del precio en el mercado internacional, lo cual es el motivo principal para contener la producción nacional de los alimentos.  

La economía de China experimentó un alto crecimiento durante los últimos diez años. Los ingresos del régimen subieron en promedio del 20% al 30%, y los ciudadanos vieron un aumento en sus ingresos en un promedio del 8% al 10% por año. En contraste, los ingresos de los campesinos aumentaron solo cerca del 5%, de lo cual más del 60% lo ganaron los campesinos que fueron a trabajar a las ciudades. (Nota: aunque trabajaban en las ciudades, el estatus de su matrícula residencial continuó siendo clasificada como residentes rurales, lo que restringe su capacidad de recibir ciertos beneficios que los trabajadores urbanos disfrutan).

“¿Por qué no podemos exportar granos a precios más altos y de este modo nuestros campesinos ganarían más dinero y estarían dispuestos a incrementar sus cosechas?”, pregunta el profesor Lu Feng, del Instituto Económico de China de la Universidad de Beijing, quien argumenta que “tener un precio adecuado para los alimentos es el factor más importante para la política y seguridad alimentaria”.

Lo que ocurre es que el dinero ganado del incremento de los precios solo cubre el incremento de los costos de otros bienes relacionados con la producción agrícola, y los mismos campesinos no están recibiendo muchos beneficios. Tomemos como ejemplo la urea (un tipo de fertilizante). En 1998, el precio de la urea en China era de 800 yuanes (más o menos 100 dólares) por tonelada, y a comienzos de 2008 había alcanzado los 2.500 yuanes (360 dólares), un aumento mucho más grande que el de los precios de los alimentos.

Beijing está bien consciente del problema. Cuando el Consejo de Estado decidió subsidiar los precios de la agricultura, enfrentó el problema de quién debería recibir el dinero. En la opinión de la Comisión de Desarrollo y Reforma, el dinero debería ir preferentemente a los productores químicos, más que a los campesinos.

La agricultura China es “autosuficiente” en un 90 por ciento

La producción total de alimentos de China alcanzó su pico de todos los tiempos en 1998, con 500 millones de toneladas; el equivalente en ese entonces a un consumo per cápita de 385 kilogramos. Desde 1998, la producción de alimentos comenzó a caer y continuó así durante cuatro años como consecuencia de los bajos precios de los alimentos; las tierras cultivables se convirtieron en bosques o en terrenos para la expansión urbana. La producción comenzó a subir otra vez en 2004, pero todavía no ha alcanzado el nivel de 1998.

Los últimos datos muestran que China es de un 96% a un 109% autosuficiente en trigo y arroz respectivamente, pero que posee una seria escasez de maíz y de granos de soja. Especialmente de los granos de soja, el país solamente puede producir una tercera parte de lo que necesita, quedando las otras dos partes sujetas a las importaciones. Así, China ha sido el gran comprador de granos de soja por años en el mercado internacional, adquiriendo 35 millones de toneladas al año, equivalentes a casi la mitad de las ventas de granos de soja en el mercado internacional.

Sumando todo, los especialistas sobre China estiman que la nación es un 90% autosuficiente en la producción de alimentos.

El posicionamiento de lo urbano y las tierras agrícolas más productivas

Mundialmente, las tierras agrícolas comprenden solamente el 10,2% de toda la Tierra. La tierra cultivable en China representa el 8,6% de la tierra cultivable mundial, y el 13,68% de la superficie total de China.

En 2004 y 2005, el Primer Ministro chino Wen Jinbao enfatizó en reiteradas oportunidades que 1.800 millones de mu (aproximadamente 120 millones de hectáreas) de tierra agrícola serían preservadas como ‘comodín’ de China. Sin embargo, preservar este comodín agrícola resultó ser un desafío.

China está en un proceso de rápida industrialización y urbanización. Ambas actividades han avanzado sobre las tierras agrícolas en los últimos años, reduciéndolas de a cientos de miles de hectáreas por año. Este avance amenaza gravemente la seguridad de la producción china de granos.

Algunos expertos en China piensan que la conversión de la tierra agrícola se reducirá o se estabilizará en 2010. Sin embargo, algunos economistas de otros países son menos optimistas. Expertos estadounidenses y japonenses creen que China seguirá los ejemplos de Japón, Taiwán y Corea, donde una gran cantidad de tierra agrícola fue convertida para uso industrial durante el proceso de desarrollo, y donde la producción de grano nacional cubre menos del 50% de la demanda interna.

Un funcionario del Ministerio de Agricultura de la dictadura china dijo que la tierra agrícola de China generalmente se ubica en tres categorías: producción alta, producción media y producción baja. “El asunto es que la tierra de uso agrícola convertida a uso industrial y urbano está ubicada a lo largo de las áreas de la costa este y norte de China, justamente las áreas agrícolas de alta producción. El impacto es severo”.

Los alimentos chinos reciben la atención internacional

¿Tiene China un problema de seguridad de alimentos? ¿Cuáles son las políticas para el manejo del problema? Expertos internacionales tales como Lester Brown, autor del libro ‘Quién alimentará a China’, expresaron sus preocupaciones acerca del balance entre la demanda internacional de alimentos y el abastecimiento; no obstante, el régimen chino lo mira desde la perspectiva política. En general, el consenso es que un país altamente poblado como China, con 1.300 millones de personas, no podrá zafar del problema como varios países más pequeños.

No es realista que China satisfaga su propia demanda nacional en el largo plazo. Dos tercios de la tierra de China consisten en montaña, desierto y regiones áridas; muy pocas tierras pueden desarrollarse para el uso de la agricultura. La expansión urbana, la contaminación, y los recursos limitados de agua también contraen el crecimiento de la producción de alimentos. De hecho, la producción china de alimentos ha sido baja durante la última década. Por lo tanto, la demanda de China será un peso fuerte en el mercado internacional alimentos, y consecuentemente en los precios. Este será un asunto de creciente preocupación mundial.

Esta obra está bajo una licencia Licencia de Creative Commons
¿Quieres publicar este artículo en tu blog o sitio web? haz click aquí

Para reproducir este artículo, agrega el siguiente código al principio o al final del artículo.

 Recibe las ultimas alertas de 'Economía y Negocios' en tu Email

Te puede interesar

  1. Xavier Aroux con estudios de Ingeniería Industrial, actualmente es profesor de E
  2. Un efecto podría hacer que Brasil entre en un estancamiento y ...
  3. "Dar prioridad al gasto en redes de protección social e infra ...
  4. Entrevista que Xavier Auroux Poblador tuvo la amabilidad de c ...
  5. Buenos Aires subió 1,51%

Comenta esta nota

Recomendada

Un cable revela que agentes de seguridad chinos secuestraron al representante de la compañía norteamericana en China para forzar la censura de la televisora, que da amplia cobertura a la persecución a Falun Gong y otros temas "sensibles"