La compañía Johnson & Johnson, cuyo rubro es el cuidado de la salud, representa a la delegación de patrocinadores que están denunciando al Comité Olímpico Internacional (COI) las perdidas ocasionadas en sus inversiones, debido a las extremadamente estrictas medidas de seguridad.
La excesiva seguridad, a la que el Partido Comunista Chino declara como su máxima prioridad, determinó que el acceso a los pabellones de publicidad en el Parque Olímpico estén casi completamente cerradas al público.
Los patrocinadores también enfrentan lo que llaman “emboscada publicitaria”, en la que competidores publicitarios, a pesar de no ser patrocinadores oficiales, lanzan campañas diseñadas en relación con las Olimpiadas, ahorrándose así el pago de impuestos al Comité Olímpico Internacional y a la ciudad de Beijing.
Esto es especialmente significativo, teniendo en cuenta que los 10 patrocinadores de primer nivel, invirtieron un promedio de 67 millones de dólares por una posición de importancia en las áreas olímpicas.
Algunos lo consideran como tácticas de una “emboscada publicitaria” para acercarse al éxito, como cuando en 1984 la medallista de oro, la gimnasta Li Ning, fue elegida para encender el caldero Olímpico durante la ceremonia de apertura, siendo la dueña de la compañía de ropa deportiva más grande de China, la cual, al día siguiente, ascendió un 5 por ciento en el Mercado Cambiario de Hong Kong.
Además, la compañía de Li Ning financió a comentaristas de televisión durante el relevo de la antorcha, dándole a Li Ning exposición masiva en todo el país.
Se informó también que el periódico China Daily, distribuyó su publicación alrededor del Parque Olímpico con una página completa de publicidad para Nike, sin ser patrocinador oficial.
A pesar de los hechos, el patrocinador oficial, Adidas, dijo no tener “malos sentimientos”.
Después de la denuncia de los patrocinadores, los organizadores de las Olimpiadas decidieron introducir un sistema de boletos, de 40.000 a 200.000 por día, con la intención de incrementar el número de visitantes al parque.
El primer día del nuevo sistema de boletos fue socavado por una lluvia torrencial, que obligó a los pocos asistentes del Parque Olímpico resguardarse dentro de McDonald’s, el único restaurante de los Juegos.
http://www.lagranepoca.com/articles/2008/08/20/2315.html
