Al patinador de velocidad campeón olímpico Joey Cheek le revocaron su visa a pocas horas de viajar a Beijing con motivo de los Juegos Olímpicos. En una entrevista exclusiva con La Gran Época expresó su decepción e indignación.
El ganador de las medallas de oro y plata en los Juegos de Invierno 2006 en Turín, manifestó que la negación de la libertad de expresión a los turistas y periodistas que asisten los Juegos de Beijing se contradice con los valores centrales de las Olimpíadas.
“Esta es una gran celebración para ellos [el pueblo chino], pienso que se lo merecen. Simplemente detesto ver cómo el gobierno, de forma avasalladora y brutal, ha silenciado a los atletas que incluso ni son chinos, silenciando a los atletas de cualquier país”.
Joey Cheek de 29 años, originario de Greensboro, Carolina del Norte, actualmente es un estudiante universitario de la Universidad de Princeton; Cheek no es del tipo de individuo revolucionario o perjudicial, de hecho, su carrera demuestra a un joven de enormes ideales.
En Salt Lake City 2002, Cheek ganó la medalla de bronce por los 1.000 metros. En Turín, ganó la de plata y de oro por 1.000 y 500 metros respectivamente. A los 26 años, dio un inusual paso al donar su bono olímpico de 40.000 dólares a la obra benéfica Derecho a Participar, que ayuda a los refugiados. Lo hizo específicamente para los niños de Darfur. A petición suya, otros olímpicos y patrocinadores, siguieron su ejemplo y se reunieron más de un millón de dólares.
Cuando se le preguntó ¿por qué lo hizo? Cheek contestó: “A medida que se abarcaban los Juegos me di cuenta que había una gran cobertura de cosas inútiles y ridículas sobre Estados Unidos y muy poco sobre otros temas que había observado al viajar por Asia... el tema de Darfur aparecía a medida que yo viajaba... la escala de personas asesinadas y sufriendo en Darfur comparadas con la cobertura que se le da... había discrepancia ahí, sentí que era un área en la que yo podía tener un verdadero impacto y a medida que aprendí más, sentí más compasión por ello”.
Cheek comenta que su generosidad fue considerada “como un ejemplo del espíritu olímpico”. Pero, los elogios comenzaron a cambiar un poco. “Cuando yo digo, ‘ayudar a los niños es importante e increíble pero tal vez deberíamos, ya sabes, su gobierno debería dejar de dispararles. Eso los ayudaría mucho también’... ¿para comenzar, por qué están estos niños en los campos de refugiados?”, se cuestiona Cheek.
Desde esta perspectiva, Cheek, junto con el medallista de bronce del 2004 en waterpolo de la UCLA, Bradley Greimer, fundaron la organización de atletas profesionales internacionales llamada Equipo Darfur, que aprovecha el prestigio Olímpico y de atletas profesionales para generar cambios humanitarios en Sudán.
A propósito, a Greimer también le revocaron su visa junto con Cheek. Cheek había obtenido su visa alrededor del 1 de julio, y se sorprendió un poco cuando fue revocada a sólo unas horas de su embarque. A otro miembro del Equipo Darfur, la medallista de bronce 2004 Kendra Zanotto, se le negó la visa algunos meses antes. Ella viajaría como periodista para cubrir las Olimpíadas.
Cheek aclaró que no está complotando para perjudicar, pero si para apoyar a los 72 atletas miembros del Equipo Darfur. También dijo, que intentó hablar sobre esto en varios foros donde estuvo invitado, e intentó reunirse con varios organismos de Naciones Unidas y con miembros del COI.









