Al menos 22 practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong fueron arrestados en los últimos días tras caer en “trampas” dispuestas por la policía china a 200 Km de Beijing. El objetivo de la redada es evitar cualquier denuncia de violaciones de derechos humanos en la capital china durante los Juegos.
En la ciudad de Chicheng y el condado de Huailai de la provincia de Hebei, fotos del Sr. Li Hongzhi, el fundador de Falun Gong, de repente aparecieron en el piso en las estaciones de trenes y autobuses. Ese dato fue comunicado por la NTDTV, una red de satélites independiente que ha estado transmitiendo a China desde el año 2001.
La policía de la provincia de Hebei hizo colocar fotos del fundador de Falun Gong el Sr. Li Hongzhi en el piso, forzando a los transeúntes y viajeros a pisar sobre ella para poder pasar.
NTDTV dijo que al menos dos practicantes de Falun Gong ya han sido arrestados en Chicheng por negarse a pisar la foto del Sr. Li y más de 20 han sido arrestados en Huailai.
“Oficiales del comunismo chino usaron la misma técnica en los primeros días de la persecución a Falun Gong, para diferenciar a los practicantes y arrestarlos”, dijo Kay Rubacek, vocera de la Asociación de Falun Dafa de Australia. El 20 de julio de 1999, el régimen lanzó una campaña de persecución contra Falun Gong, la cual sigue en el presente.
“Lamentablemente, este método para detectar y suprimir a un grupo no es nuevo, y se sabe que fue usado antes, cuando empezó la persecución a Falun Gong”, dijo la Sra. Rubacek.
“Es difícil de creer que tal método arcaico, heredado de la Revolución Cultural, se aplique en un país que es anfitrión de los Juegos Olímpicos”, agregó ella.
Thomasz Korczynski, conferencista universitario y coordinador polaco de Ayuda para la Iglesia en Necesidad, dijo que esta es una doble ofensa.
“Es un insulto a ambos, la persona que tiene que pisar la foto, y la persona a la que los practicantes de Falun Gong respetan”, dijo.
“Es malvado. Es algo terrible que alguien te fuerce a pararte sobre la foto de alguien. Me recuerda a algo que se hacía durante la Revolución Cultural. Ellos ponían una cruz en el suelo, y demandaban que las personas se paren sobre ella, una tras otra. Aquellos que no lo hacían eran enviados a campos [de concentración] y más tarde incluso podían ser asesinados”, agregó Korczynski.
Según fuentes de la ciudad de Zhangjiakou (provincia de Hebei), el control policial en esa región es extremadamente severo, incluso más que en Beijing.
A los ciudadanos se les pide que lleven identificación personal para cosas simples como ir de compras, y pueden ser detenidos en cualquier momento. Las fuentes locales creen que este apriete de seguridad extra es posible en Zhngjiakou porque, mientras Beijing trabaja con los extranjeros –incluyendo 30.000 medios extranjeros–, Zhangjiakou está fuera del ojo de la comunidad internacional.
Las fuentes sugieren a los periodistas extranjeros que visiten Zhangjiakou para comprobar la situación de allí.









