<- volver al artículo

En nombre de las Olimpiadas todo es posible en China

Vecinos de Shanghai temen ser encerrados por tres meses en cárceles secretas para que sus reclamos no queden a la vista

La Gran Época
10.07.2008 17:07

CHINA, Shanghai - Como resultado de un disturbio que se detonó en un vecindario de 262 familias, que abiertamente se manifestaron para exigirle al gobierno local que asumiera sus responsabilidades, murieron 5 policías y 5 fueron heridos de balas. Un reportero entrevistó a Duan Chun-Fang, vecina y testigo del incidente.

Según Duan, todas las tragedias que suceden en China se derivan de la opresión “tremendamente perversa” que sufre el pueblo en manos del Partido Comunista Chino (PCCh).

“¿A quién se lo puede culpar?” –se preguntó Duan- “Todo surge del sistema. Al gobierno es al que se le debe echar la culpa de todos los sufrimientos. Qué es lo que está haciendo el gobierno? Estos policías fueron muy afortunados, los cuidan y son atendidos bien por el gobierno y la seguridad pública, mientras nosotros somos detenidos ilegalmente, enviados a campos de trabajo forzados donde nos someten a programas de reeducación, infligiéndonos con cargos falsos, encarcelando a mucha gente inocente y al mismo tiempo torturándola como es el caso de Du Xiang-Ming, que padece de diabetes crónica y está a punto de fallecer, pero aun se niegan a darle un tratamiento o atención médica fuera de la cárcel”.

En China todos creen que en el nombre de las Olimpiadas, se ha acelerado la persecución de todos los que solicitan ayuda o han caído en la desesperación.

“Las Olimpiadas están a punto de empezar –indica Duan– y mientras nosotros pedimos ayuda no sabemos qué nos espera. Es muy probable que se nos encierre en alguna cárcel secreta por 3 meses. Cada uno de nosotros está fichado oficialmente para que no se nos permita apelar en Beijing”.

Hay cientos de disidentes diciendo “Sin Derechos Humanos, No hay Olimpiadas”. Los Juegos Olímpicos, solo nos han traído desastres, causando que la gente no tenga a donde acudir por ayuda o justicia”.

Según Duan muchos vecinos de Shanghai que alzaron su voz fallecieron en manos de villanos que son pagados por la misma policía y sus diferentes departamentos. Mucha gente sana está huyendo en desesperación; muchos han sido victimas de agresiones violentas y muchos otros son enviados a campos de trabajo forzados.

 

 

 

 




http://www.lagranepoca.com/articles/2008/07/10/2157.html







Copyright © La Gran Época