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Aumenta el repudio hacia los sponsors de Beijing 2008

Coca-Cola patrocinó a los Juegos Olímpicos nazi de Berlín en 1936; ahora, patrocina los Juegos Olímpicos del PCCh. Defensores de derechos humanos alegan que el genocidio no es un negocio como otros, y simplemente no puede aceptarse

Por Joshua Philipp - La Gran Época
04.07.2008 17:07

A pocas semanas de los Juegos Olímpicos de Beijing, los llamamientos en pro de los derechos humanos son cada vez más urgentes.

El 20 de junio un grupo de manifestantes se reunió ante las oficinas de Coca-Cola con carteles y altavoces en señal de protesta por ser una de las compañías patrocinadoras de Beijing 2008, cede de los próximos Juegos y responsable del genocidio que se está llevando a cabo en Darfour.

La manifestación transcurrió frente las oficinas de Coca-Cola en la Quinta Avenida de Manhattan. Según los organizadores, otras protestas similares se han llevado a cabo en todo el país contra patrocinadores como Swatch, Volkswagen, y General Electric, repudiando el hecho de que el Partido Comunista Chino (PCCh) no sólo está abasteciendo de armas al gobierno sudanés, sino que uno de sus principales consejeros financieros y defensores, está cerca del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Según los manifestantes, China abasteció de medios de presión al gobierno sudanés, pero no los aprovecha para poner fin al genocidio en Darfour.

La manifestación contra Coca-Cola pretendía pedir al patrocinador de los Juegos Olímpicos, que acuda a China para ayudar a poner fin al genocidio de Darfour, que según Naciones Unidas, ya ha causado más de 300.000 muertes. Unos de los manifestantes, el cineasta Jeremy Taylor de 43 años, manifestaba que el PCCh tiene mucha influencia y peso sobre Omar Hassan Al Bashir, el dictador sudanés, y añadía indignado que “al igual que Sudán exporta el 80% de su petróleo a China, Coca-Cola patrocinó a los Juegos Olímpicos nazi de Berlín en 1936; ahora, Coca-Cola patrocina los Juegos Olímpicos del PCCh en 2008, por eso estamos aquí”.

Ellen Freudenheim, directora a cargo de Un sueño para Darfur, explicó por qué los patrocinadores de los Juegos Olímpicos no hicieron nada para tratar el tema de Darfour con China. Según Freudenheim “no quieren correr el riesgo de provocar la ira del gobierno chino, lo que realmente quieren es que estos 1,3 millones de chinos compren sus productos. Hay algo ahí dentro que cojea, esto no huele del todo bien. Queremos que utilicen su influencia -continuó Freudenheim - y sus contactos con China para decir al gobierno chino que el resto del mundo está observando atentamente. El genocidio no es un negocio como otros, y esto simplemente no es aceptable en el siglo XXI”.

 

 

 

 

 




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