TORONTO— Periodistas atestaron una habitación en un hotel del centro de Toronto, para conocer de la grave situación de la minoría Uigures Musulmanes de China en una conferencia de prensa de Amnistía Internacional el viernes.
Uno de los relatores fue Rebiya Kadeer, una activista Uigur quien después de enviar recortes de diario a su esposo en Estados Unidos, pasó más de cinco años en una cárcel china bajo el cargo de “filtrar secretos de estado”. Desde que el Partido Comunista Chino tomó el poder en China en 1949, Kadeer dijo que el lenguaje y la cultura han sido suprimidas y los chinos Han, han inundado la región suplantando a la gente Uigur hasta el punto donde ellos deben viajar a China continental para encontrar trabajo.
Pero en ciudades del continente es difícil encontrar trabajo porque el régimen chino ha vilipendiado al grupo minoritario como separatistas anti China. Kadeer comentó que como resultado, muchas compañías incluso publican avisos diciendo que no contrataran a Uigures.
Después de los ataques del 11-9 en los Estados Unidos en 2001, el régimen comenzó a catalogar a los Uigures como terroristas, empeorando más la situación.
“El gobierno chino destruyó nuestra cultura y éticas... Ellos destruyeron nuestras libertades religiosas”, dijo ella a través de un traductor.
Kadeer relató el caso de un hombre quien quería explicar algo de la cultura Uigur a un niño a través de una historia acerca de una paloma salvaje, un símbolo de libertad. El hombre quedó preso durante 13 años. Poniéndose a llorar, Kadeer dijo “Esta es nuestra vida ahora”.
Ella contó el cuento de un Uigur “separatista” paseado por todas partes en una camioneta antes de ser ejecutado y de cómo los espectadores Uigures son forzados a aplaudir la ejecución. Si ellos no aplauden, ellos pueden ser arrestados. Kadeer se dio cuenta que las víctimas podrían incluso no ser separatistas, pero son ejecutados para mantener a todos bajo un estado atemorizante.
Como resultado, la moralidad del pueblo Uigur ha sido destruido, dijo ella. Una consecuencia de esto es una explosión en la cantidad de niños ladrones, algo no conocido previamente.
Actualmente, los niños de entre 7 y 16 años en la región Xinjiang (territorio tradicional de Uigures) son enviados a escuelas de China continental para apartarlos de su cultura. Si los padres se rehúsan, se les informa que sus hijos no serán aceptados en otras escuelas y ellos son amenazados con perder sus trabajos. También se les ofrece una recompensa si ellos envían a sus hijos, explicó Kadeer.
Otra política reciente es trasladar a mujeres solteras de edades entre 16 y 25 a China continental, supuestamente para darles una oportunidad económica. Sin embargo, en realidad las mujeres son obligadas a la esclavitud y a la prostitución. Alrededor de 240.000 mujeres han sido trasladadas, ninguna de ellas ha regresado. Si las mujeres se escapan, las casas de los padres y su tierra puede ser confiscada o ellas serán despedidas de sus trabajos.
A pesar de prometer mejorar su ampliamente condenado record de abusos a los derechos humanos, las autoridades chinas han aumentado la represión a la minoría Uigur antes de los Juegos Olímpicos de verano en Beijing. “Ahora hay más Uigires en la cárcel”, agregó Kadeer
Aunque la Constitución del régimen chino protege los idiomas de las minorías y estipula que la educación sea en aquellas lenguas en las áreas de las minorías, Kadeer dijo que esa política no se le presta atención.
http://www.lagranepoca.com/articles/2008/06/15/2078.html
