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En búsqueda del tesoro


Por John Christopher Fine - Especial para La Gran Época
25.05.2008 14:08


Monedas recuperadas del galeón español Concepción, hundido en los Bancos de Ambrosia en 1641. (Tom Abend)

El Ocean Lady se balanceaba fácilmente, con las olas de luz creadas por el tráfico del Río Miami, luego de ser acondicionada en el Astillero Jones.

El buque de investigación de la ex Universidad de Delaware tenía líneas frescas y nueva pintura de color amarillo y verde. La tripulación estaba haciendo los preparativos finales para salir después de meses de planificación e instalación de un equipo especial de detección de tesoros.

El buque estaba equipado con electrónica y maquinaria de búsqueda. Partiría en un viaje de descubrimiento y aventura – el próximo puerto de escala sería el Puerto Plata en la República Dominicana.

"Nuestro primer objetivo es encontrar un misterioso buque en el Banco Navidad", dijo el veterano cazador de tesoros Burt Webber.

"Hay un testimonio de 1688 de que allí se vio un galeón. El capitán Swinsteed y sus hombres en un barco inglés dijeron que podían mirar hacia abajo y ver cañones y lo que parecía ser unas barras de plata, pero no estaban equipados como para recuperar nada. Esa será nuestra primera inspección.

"Luego marcharemos rumbo al Arrecife del Sur de los Bancos de Plata. Produjimos un mosaico aéreo de la zona. Nos pondremos en búsqueda de un corsario inglés. Víctimas del naufragio del galeón español Concepción informaron que habían sido atacados por piratas cuando estaban yendo hacia lo seguro en Hispaniola, luego del naufragio del Concepción. Los piratas robaron sus objetos de valor y los despojaron de sus ropas. Los sobrevivientes le dijeron a los piratas, bajo amenaza de tortura, sobre las pilas de oro y el tesoro que habían sido colocados encima de los corales, y que habían sido dejados cuando el Concepción se hundió ", explicó Webber.

"En el proceso, vamos a encontrar muchos restos de naufragios que no conocemos", añadió este pionero buceador y explorador de los océanos.

Burt Webber y su organización, Hispaniola Ventures LLC, son exclusivos contratistas con el Ministerio de Cultura del gobierno de la República Dominicana, para la búsqueda y recuperación en aguas donde podrían haber habido naufragios.

Webber vive con su familia en la ciudad de Miami, Florida. Su hijo Eric le acompañará en el viaje como uno de los buceadores. Steve Streeter, otro buceador, se crió con los hijos de Burt en Pensilvania. Con solo seis buceadores en la expedición, viviendo juntos, el trabajo en equipo es necesario y requiere un grupo familiar muy unido que sea compatible incluso cuando se trabaja en condiciones difíciles. Reunir equipos de exploración submarina no es algo nuevo para Burt Webber.

Él ganó fama como el hombre que siguió los pasos de William Phips. Phips, en 1687, encontró los restos del galeón español Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción, que se hundió en la Ambrosia o Bancos de Plata en 1641, con una fortuna en tesoros a bordo.

En 1978, después de meses de exploración con equipos de alta tecnología, gran parte de los diseñados e innovados por él, Webber y su equipo de buceadores encuentraron al Concepción. Los restos residían en una grieta submarina, entre y debajo de corales— grandes obstáculos a la navegación que salían a la superficie durante la marea baja o estaban a menos de un metro bajo el agua.

Toda nave capturada en esa zona hubiera naufragado y encallado en las masas de corales poco profundos. El descubrimiento Webber fue noticia en todo el mundo. En solo una cueva submarina, los buceadores recuperaron 50.000 monedas españolas de plata. El total de monedas recuperadas del Concepción por el equipo de Webber fueron 60.000. También encontraron cadenas de oro y artefactos.

Todos los artefactos fueron entregadfos al gobierno de la República Dominicana como parte de su patrimonio cultural. Webber fue proclamado héroe nacional.

"Los artefactos no eran para la venta. Fue beneficioso a largo plazo. Siempre hay un debate entre la exploración de naufragios del sector privado y del académico. Si todo eso desaparece en manos privadas, no es beneficioso para el interés público, no hay oportunidad de estudiarlo y verlo. En el caso del Concepción, lo que he recuperado pasó a formar parte del Patrimonio Nacional del país y fue conservado por el museo nacional," dijo Webber de sus descubrimientos previos.

Burt Webber es una persona meticulosa e insiste en que todos los detalles se arreglen antes de que el viaje comience. Lecciones aprendidas de muchos proyectos, incluyendo la competencia con Mel Fisher en la búsqueda de los galeones de Atocha y Margarita, su búsqueda del legendario Maravilla en las Bahamas, y su exitosa búsqueda del galeón Concepción en el Banco de Plata lo convencieron de que el éxito sólo se alcanza con una cuidadosa planificación y preparación.

"Este es el buque", dijo Burt. Estaba de pie en la sala de operaciones, el centro neurálgico para su operación de búsqueda. El frágil equipo se almacena en gabinetes especialmente diseñados, y los delicados equipos de electrónica están protegidos con relleno en caso de mar abierto. "Cuando bajamos de Virginia, pusimos todo esto adentro. Este es el panel de control. Pieza única. La única que existe", dijo Burt.

Sacó un cesio magnetómetro de geométrica y una carcasa protectora de un estante. "Tiene una célula de bombeo óptico de cesio isótopo133. Este componente solo cuesta $18.000. Con el cesio magnetómetro y el tablero generador, la unidad cuesta $ 32.000. Esto es totalmente mi diseño. Es operado por el buceador, sin cables. El cesio va en el tubo receptor que lo separa del buceador. La carcasa se basa en mi diseño. El tablero generador tiene en cuenta la intensidad total del campo magnético de la Tierra y el buzo lee las anomalías del panel y también recibe una señal de audio en los auriculares," explicó Webber.

Estuvo colocando la célula del cesio en el receptor con Greg Erkes, que es su director de proyecto, y el buzo Steve Streeter.

Greg Erkes primero coordinó el Ocean Lady antes de unirse a Webber como director de proyecto. El ex paramédico y soldado de Fuerzas Especiales es natural de Coral Springs, Florida. Está calificado con una licencia de capitán de 200 toneladas y tiene una licencia de master de 100 toneladas. Erkes estuvo ocho años trabajando con pequeños cruceros de lujo.

"Ocean Lady tiene 39 metros de largo, un ancho de 7 metros, y pesa 198 toneladas. La nave puede cargar 9.650 galones de combustible y produce 2.900 galones de agua. Es un buque de aluminio", explicó Erkes.

El barco, bajo el mando de Shannon Wilkins de Reedville, Virginia, tiene un completo dispensario médico de emergencia. "Tenemos comunicaciones por satélite y podemos estar en contacto con médicos las veinticuatro horas. Tenemos desfibriladores de emergencia a bordo y una farmacia. Puedo administrar antibióticos y morfina bajo orden de un médico si fuera necesario," explicó Erkes.

La operación que se está formando en un tosco y desmejorado astillero en Miami, ya 40 días contra el muelle, aprovechará la moderna tecnología guiada por un hombre con una vida de buceo y de búsquedas de tesoros. Las modificaciones tuvieron que innovarse en todas partes. Una gran bodega de carga tuvo que ser creada en la popa para ubicar las mangueras, el equipo de buceo, y el almacenamiento de herramientas.

Dos grandes botes inflables de 5 metros propulsados por dos motores Mercury 50 hp estaban en la popa. No son cualquier tipo de botes inflables; estos eran botes para trabajo de calidad militares con Raymarine Navtrak, GPS, radios, grabadoras de profundidad, e incluso una plataforma de apoyo a fin de que los magnetómetros pudieran ser operados desde los inflables. Esto es necesario porque las formaciones de coral en los Bancos de Plata donde trabajará el equipo hacen imposible para el Ocean Lady maniobrar con seguridad entre ellos.

"Nosotros podemos hacer nuestras inspecciones de superficie desde estos botes inflables," dijo Webber. Todo era nuevo. Un compresor equipado para llenar cilindros de Nitrox mixto, 24 nuevos tanques de buceo, incluso pequeñas hélices que se atan a las piernas de los buceadores para que no tengan que nadar bajo el agua durante las largas inspecciones, se encontraban a bordo.

Un compresor diesel Ingersol Rand de 56 metros cúbicos por minuto y 100 psi (libras por pulgada cuadrada) sería la última pieza del equipo montado adelante. El compresor proveerá aire a las tuberías submarinas que se comportan como aspiradoras para eliminar los desechos del sitio de trabajo por debajo de los buceadores.

"Estamos buscando la proverbial aguja en el pajar", sonrió Webber. En pocos minutos ya estaba planificando lo que necesitaba discutir con su equipo en la sala de control con aire acondicionado. "Cuando miras en la vasta zona de South Bank, la analogía encaja, pero luego mira nuestras herramientas. Tenemos el equipo para encontrar la aguja", dijo.

La suerte siempre juega un papel importante en las operaciones de tesoro en el mar. Incluso un naufragio es un pequeño objetivo en un gran océano. Después de más de tres siglos bajo el agua, los corales y la vida marina se habrán disfrazado los restos de un buque y las tormentas y huracanes los habrán dispersado.

Fue con habilidad, tecnología y tenaz persistencia que Burt Webber encontró los restos del Concepción y recuperó el tesoro que dejó William Phips. Será con la misma dedicación que el nuevo equipo aborde el Ocean Lady hacia los Bancos de Plata. La zona obtuvo su legendario nombre de los galeones españoles que encontraron su desgracia y derramaron su tesoro sobre los traicioneros arrecifes. Con tecnología de avanzada y un poco de suerte, Burt Webber y su equipo volverá a tener éxito y descubrirán un tesoro bajo el mar.

El Dr. John Christopher Fine es el autor de 24 libros, muchos sobre el descubrimiento de naufragios y tesoros de galeones. Es un biólogo marino y experto en asuntos marítimos cuyas investigaciones y estudios de todo el mundo han llamado la atención a las cuestiones oceánicas.