SAN JOSE, Costa Rica – Una delegación de alto nivel de funcionarios del Partido Comunista Chino inició una visita por Costa Rica con una oleada de reuniones y ruedas de prensa. Los diplomáticos chinos, liderados por el Vice Primer Ministro de Agricultura, Hui Liangyu, se reunieron con el Presidente y el Vicepresidente de Costa Rica, Oscar Arias y Laura Chinchilla, para discutir varios aspectos de la nueva relación entre las dos naciones.
Costa Rica ha mantenido lazos diplomáticos con Taiwán durante más de 60 años hasta que el Partido Comunista Chino, que ha estado cortejando a varios países de América Central para que rompan relaciones con Taiwán. Con promesas de beneficios económicos se ganó a las autoridades del país
Solo 23 países del mundo mantienen aún lazos diplomáticos con Taiwán, y 12 de ellos están en Latinoamérica, el bloque de países más grande del mundo que no tiene lazos formales con la China comunista. Costa Rica es el único país de Centroamérica que ha roto lazos oficialmente con Taiwán, y ha establecido relaciones con China continental.
La delegación china se reunió primero con miembros de la Asamblea Legislativa costarriqueña y su presidente, el Dr. Francisco Antonio Pacheco. Una segunda reunión, en la Casa Presidencial, fue supervisada por el Presidente Oscar Arias, que había sido criticado por formalizar relaciones con el régimen comunista chino, cuyos abusos de derechos humanos se ven como una contradicción a sus valores como laureado Premio Nobel de la Paz.
El Banco Nacional de Costa Rica y el Banco de Desarrollo de China también dieron una rueda de prensa en la sede de relaciones exteriores gubernamentales, firmando un nuevo acuerdo económico. Según informes, China ha ofrecido comprar parte de la deuda exterior de Costa Rica.
Las promesas de China para un nuevo estadio nacional y los “regalos” de ayuda para víctimas de inundaciones se citan ampliamente como los incentivos claves para ganarse a Costa Rica.
Aunque las preocupaciones francas sobre los derechos humanos han sido pocas, ha habido alguna oposición a la nueva relación.
Según relatos de primera mano de los medios de comunicación locales, un grupo de unos 200 manifestantes marchó desde el Parque de La Sabana, en San José, hacia la Embajada china, protestando por el registro de derechos humanos del Partido Comunista Chino y la persecución a los tibetanos.
Los manifestantes se encontraron cerradas todas las calles que rodeaban la embajada y policía antidisturbios en la zona.









