Desde comienzos de 2005 más de 36 millones de chinos han renunciado al Partido Comunista Chino (PCCh), a la Liga Juvenil Comunista (LJC) y a los Jóvenes Pioneros. Estas renuncias proceden de todos los horizontes de China, desde los simples ciudadanos hasta los oficiales de alto nivel, anunciando esta “triple dimisión” en todo el país tanto a nivel provincial como municipal y regional.
El pasado 10 de abril, Li Yuanlong, antiguo periodista del Bijie Daily de la provincia de Guizhou, renunció a la LJC a través del sitio web Tuidang utilizando su verdadero nombre. En una entrevista concedida a La Gran Época, explicó que había dimitido de la LJC para liberar su conciencia. Hizo hincapié en el hecho de que la gran ola de dimisiones del PCCh tiene una notable influencia sobre la conciencia de los chinos porque les proporciona una nueva apertura hacia “el despertar espiritual y la naturaleza humana”. La campaña invita también a los chinos a reflexionar y a examinar los hechos. Li declaró su dimisión de este modo: “Me llamo Li Yuanlong, soy de nacionalidad Han, nací en Bijie en 1960. El 27 de agosto de 1980, me inscribí de mala gana a la LJC. Desde entonces, he acumulado una deuda moral, me siento culpable. Declaro formalmente mi dimisión de la LJC”.
Según Li, son numerosos los miembros del Partido en Bijie que sienten vergüenza de admitir su adhesión al Partido, considerando este hecho como una falta de respeto hacia ellos mismos.
“¡No hay para nada honorable! -continúa Li - Tienen vergüenza de reconocerlo. Toda persona con un poco de conciencia sabe que es una vergüenza estar adherido al Partido, ellos se sienten aturdidos al hablar abiertamente de esto”.
Las renuncias al PCCh y sus organizaciones afiliadas muestran la resistencia no violenta de numerosos chinos y su determinación a no avalar al régimen y sus errores. Por encima de todo, esto demuestra su determinación de conocer la verdad y su fe en la justicia. Paralelamente, dado que las dimisiones se fomentaron tanto en China como en el extranjero, cada vez más chinos están abriendo sus ojos. Esta toma de conciencia se convierte en una reducción de la población dirigida por el PCCh.
Li señala que “el número creciente de dimisiones revela que el PCCh pierde sus fuerzas y que es tratado con menosprecio. Cuando estas dimisiones vienen de oficiales del Partido, supone un duro golpe para el Partido y tiene aún más impacto en el pueblo”.
En cuanto a los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista , Li indica que esta serie editorial de La Gran Época “denuncia de una manera directa, sistemática e intensa la naturaleza perversa del PCCh y sus acciones criminales”. Además, según manifestó, ofrece una “visión histórica profunda y es muy efectivo. Los Nueve Comentarios desmontan la fachada que el PCCh se construyó durante años para confundir al pueblo con su propaganda”.
Estos últimos años, el PCCh no sólo ha bloqueado la información de estas renuncias sino que también ha intimidado secretamente a sus participantes. Además, el PCCh pidió desesperadamente a los miembros del Partido prestar juramento de lealtad. Los más viejos han sido persuadidos para incorporarse al Partido. Los alumnos de la enseñanza primaria de cualquier edad, tuvieron que unirse a las organizaciones afiliadas. Aulas enteras han sido reclutadas en la LJC y los Jóvenes Pioneros. Con respecto a los esfuerzos desesperados del PCC para aumentar el número de miembros del Partido, Li piensa que el régimen es muy consciente de esta crisis, temiendo que más chinos dejen el PCCh y sus organizaciones afiliadas. Li explica cómo algunos de los periodistas empleados quisieron dejar el Partido y cómo la administración del diario se sintió aterrorizada por su demanda, por temor a que la noticia tuviera un impacto negativo. “Esto es típico del PCCh”, señaló.
Para concluir, Li afirma que las mentiras y la amenaza no van a durar por mucho tiempo. Piensa que el régimen totalitario del PCCh será disuelto en un futuro inmediato.









