El brote de enterovirus 71 (EV71), también llamado enfermedad de mano, pie y boca, se ha extendido a trece provincias y municipios de China. Los residentes en la provincia de Zhejiang afirman que la información sobre la epidemia, que afecta a los niños menores de diez años, ha sido encubierta por funcionarios del Partido Comunista Chino, por lo tanto no se ha establecido ninguna medida de control de la epidemia.
“No están prestando atención alguna a la salud de la gente -manifestaba un residente de Zhejiang- y su llamado método administrativo es un truco para engañar a la gente. Con el fin de mantener sus propios beneficios, los funcionarios locales dejan que la gente sufra. Creo que todo este sufrimiento está relacionado con nuestro sistema político, el cual adolece de transparencia informativa”.
En Shanghai, donde la epidemia se ha estado extendiendo desde hace más de un mes, los reportajes de los medios se publicaron cuando la situación ya no podía encubrirse más.
“De hecho, el PCCh está cometiendo crímenes contra nuestros ciudadanos. Con el fin de mantener sus intereses políticos, ignora las vidas de la gente”, explicaba un residente de Shanghai a los reporteros.
“Esa es la razón por la que las enfermedades infecciosas pueden extenderse tan ampliamente, justo como pasó con la epidemia de SARS”.
Se han documentado casi 6.000 casos de EV71 y 22 muertes en Anhui desde el 4 de mayo. También se han documentado tres muertes en Guangdong, donde aparecen 700 casos nuevos diariamente. Mientras que en Beijing se ha informado de casi 1.500 casos.









