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El Conde de Saint Germain: breve historia de un inmortal

Enigmático y rozagante, el joven conde de piel lozana parecía no hacer caso al paso del tiempo. Solía trasladarse de un lugar a otro de la tierra a cada momento, llevándose consigo el gran secreto de su personalidad, tan cautivante como misteriosa
Por Leonardo Vintiñi – La Gran Época
Dom, 11 May 2008 09:16 +0000
Aspecto del Conde de Saint Germain. (Wikimedia Commons)
Aspecto del Conde de Saint Germain. (Wikimedia Commons)

Tanto la fecha, como el lugar de nacimiento de Saint Germain, fueron desde siempre un enigma. Su exquisita personalidad no tardó en cautivar a los cortesanos de cuanto país visitaba, tanto por sus dotes de erudito, como por el misterio mismo de sus orígenes.

Del Conde de Saint Germain, se desconocía el origen de su fortuna, y su estado civil. Se presentó en Francia por el 1758, diciéndose procedente de misiones diplomáticas en Holanda, Inglaterra y Alemania. El dominio de idiomas (francés, ingles, chino, árabe, sánscrito e italiano), así como el conocimiento que ostentaba en política, historia, artes, poesía, medicina, química, pintura, música y ciencias diversas, le llevó a ganarse la admiración de buena parte de la nobleza, y la envidia de otros tantos.

Desde su llegada a la “Ciudad Luz”, fue acogido por la mano del rey Luís XV y Madame de Pompadour. Asimismo, su estilo educado y elegante fue reprochado constantemente por personajes tan célebres como Casanova, Cagliostro, y el Duque de Choisseul.

Entre las particularidades de su persona, el Conde de Saint Germain se encontraba en un estado de permanente juventud; poseía dominio de piano, violín y composición musical; era un iniciado en el arte de la alquimia, y además ambidiestro. Su nombre siempre estuvo asociado al ocultismo, y más aún en el presente, cuando se le comenzaron a atribuir una serie de logros e historias inverosímiles.

Su vida transcurrió entre viajes constantes, llegando a visitar lugares tan distantes como Turquía, Tíbet, México y varios lugares de África; Europa entera era su casa.

Su múltiple personalidad, que consistía en presentarse bajo distintos nombres en los distintos lugares, también era otro rasgo de su persona. En Holanda se dio a conocer como Conde de Surmont; en Bélgica como Marqués de Montserrat; en Rusia, donde se codeó con Catalina II, y fue nombrado consejero del Conde Alexēi Orlov, se dio a conocer como el General Welldone; En Alemania se llamó a si mismo como el Príncipe Rakoczy, pero se descubrió su identidad como Saint Germain, lo que precipitó su partida.

Otros nombres conocidos para el Conde fueron Marqués de Aymar, Conde de Belmar, Conde de Soltikov, Conde de Wendome, Conde de Monte Cristo, Caballero de Schoening, y Zanonni.

Su muerte, un enigma

Tras conocer gobernantes del mundo entero, el Conde de Saint Germain arribó en 1779 Eckenförde, Alemania, bajo la tutela del Príncipe Carlos de Hesse-Cassel, y se consta de manera oficial que falleció en la residencia en 1784. Sin embargo, las circunstancias de su muerte comienzan a volverse enigmáticas cuando se da acta de su muerte y enterramiento el mismo año en Silesia, actual Polonia.

Pero la aparente confusión no culmina con su muerte. El Conde de Saint Germain (tal vez no contento con el grado de confusión de su biografía) vuelve a aparecer radiante y lozano en 1789, donde se presenta ante la Reina María Antonieta de Francia.

A partir de dicho encuentro, la historia del Conde se vuelve más que confusa. Sus encuentros “post-mortem” fueron relatados por muchas personas en distintas circunstancias, hasta el punto de no poderse distinguir, la verdad del sensacionalismo.

La fecha real de su deceso nunca se supo con certeza, hasta el punto en que muchos afirman que el conde de Saint Germain, jamás murió. En la actualidad, abundan quienes dicen que el Conde ya vivía en el antiguo Egipto, en la Roma imperial, en la Edad Media y en diferentes comarcas de la Europa moderna. Evidencias sólidas de todos los hechos nombrados muy escasas; historias fantásticas, cientos.

Lo cierto es que, de la vida de quien se hiciera llamar Conde de Saint Germain, poco puede distinguirse lo real de lo ficticio. Por tanto, nunca podrá borrarse totalmente la lozanía constante que se atribuía a su rostro; por tanto, o por siempre, el Conde podrá permanecer como el cortesano inmortal.

Datos Curiosos

Se cree que su nombre francés deriva del latín “Sanctus Germanus”, que significa “santo hermano”

Se cuenta que inspiró a Akhenatón cuando se le reveló el sol y decidió fundar un culto monoteísta.

Se le atribuye la construcción del templo de Salomón y siglos después, la fundación de la masonería.

Sobre su origen algunos dicen que nació en 1696, como hijo del Ferenz II Rakoczy, último rey de Transilvania.

Se cree que fue el mismo Christian Rosenkreutz, fundador del culto Rosacruz.

También aseguran que el filósofo y científico Francis Bacon.

Dicen que cedió los mapas secretos que permitieron a Cristóbal Colón el descubrimiento de América.

Se le atribuye un papel en la fundación de Estado Unidos de América.

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