Las autoridades chinas, preocupadas por perder el control sobre las manifestaciones contra la “Independencia Tibetana” y el boicot a la empresa Carrefour, han comenzado a calmar los sentimientos nacionalistas que ellas mismas habían alentado deliberadamente.
Los medios controlados por el estado han cambiado ahora su tono, y han pasado de instigar el odio hacia la sociedad occidental a pedir la “calma” y la “racionalidad”. Los expertos creen que es una señal de que el régimen intenta calmar los ánimos, especialmente entre muchos estudiantes universitarios que habían participado en manifestaciones anteriores. El régimen temía que la situación pudiera empeorar e impulsara movimientos democráticos estudiantiles similares al movimiento democrático de la Plaza Tiananmen de 1989.
Guo Quan, ex profesor asistente de la Universidad Normal de Nanjing, y Sun Wenguang, profesor de la Universidad de Shandong, declararon en entrevistas con La Gran Época que se había ordenado prohibir a los estudiantes que participen en manifestaciones. Sin embargo, ambos señalaron que aunque el Partido Comunista Chino (PCCh) quiere calmar los ánimos, las llamas en la sociedad se han encendido y se han extendido.
Guo Quan declaró que el Departamento del Comité del Partido en su universidad ha recibido un aviso para impedir estrictamente que los estudiantes se manifiesten. “Todos los colegas en China han recibido el aviso. Algunas fuentes revelaron que el líder del régimen, Hu Jintao, ha ordenado impedir que los estudiantes se unan a actividades de protesta. Los estudiantes universitarios de Hefei han sido controlados en sus escuelas, sin permitirles que salgan de ellas”, explicaba Guo.
Según Sun Wenguang, también se ha prohibido a estudiantes de su universidad participar en las manifestaciones.
Guo Quan reveló que el boicot de los estudiantes universitarios a Carrefour hace una semana en ciudades como Hefei y Wuhan fue instigado por el gobierno y las universidades. “Hemos visto mucho entre bastidores. Las asociaciones y organizaciones de estudiantes de las universidades están involucradas. Así que los estudiantes fueron absolutamente incitados por las autoridades”, afirmaba Guo.
Según Guo, el régimen no puede encontrar una mejor manera de contraatacar las críticas de los medios occidentales hacia su crimen, así que incitó el nacionalismo para utilizar la voz del pueblo como resistencia a esas críticas. Después de conseguir su objetivo, tenía que extinguir la llama inmediatamente, porque si el fuego se extiende, el PCCh podría terminar quemándose a sí mismo.
Sun Wenguang indicaba que “si la situación empeora, los grupos anti PCCh también comenzarán a manifestarse. Así que el PCCh intenta extinguir el fuego, antes de que pierda el control sobre él mismo”. Además, se aproxima el aniversario de la Masacre de la Plaza Tiananmen en 1989, el 4 junio, “si todo el mundo toma la calle, el PCCh tendrá graves problemas”.
“Aunque el PCCh quiere enfriar la situación, hay fuegos encendidos en otros lugares”, indicó Guo Quan. “Además –agregó- China es como un haz de leña seca. Todos los campos están a punto de arder. Una vez que el nacionalismo se enciende, el fuego se extenderá haciendo arder la madera de otros campos”.
Guo Quan reveló las últimas noticias de los inversores sobre que el mercado de valores había caído 3.000 puntos. Los inversores de la provincia de Shanxi y otros han comenzado a machacar los mercados de valores locales. Algunos inversores han organizado manifestaciones desde la semana pasada.
“El régimen no puede resolver los problemas de los inversores, agricultores, precios de consumo, etc. Así que los fuegos siguen ardiendo completamente. Si la bolsa sigue cayendo, todas las llamas en China arderán”.
Sun Wenguang cree que el PCCh ha lavado el cerebro a los estudiantes con un nacionalismo distorsionado a través de libros de texto, medios de comunicación, obras artísticas y literarias, etc. En el falso ambiente creado por los medios, numerosos estudiantes siguen aún engañados. Creen que los tibetanos provocaron los disturbios y que Occidente insulta a China. Esto está provocado por su ignorancia de la historia y la falta de entendimiento de los hechos, concluyó Sun Wenguang.


