Gong Yu es una bella y vivaz niña de siete años que vive en el condado Yilan en la provincia de Heilongjiang. Una niña de su edad no debería tener preocupaciones y ser cuidada por sus padres; pero Gong Yu sólo puede mirar la foto de sus padres y llorar desconsoladamente. A menudo les escribe y les envía dibujos para expresar sus sentimientos.
Una vez escribió: “Papi, cuando vuelvas a casa, voy a darte mis lágrimas en una copa”. También escribió: “Mami y papi, por favor apúrense en regresar a casa, ¡soy buena y muy obediente ahora!”.
Los padres de Gong Yu son practicantes de Falun Gong. Luego que el régimen chino comenzara a suprimir a Falun Gong el 20 de julio de 1999, el destino de la pequeña Gong cambió. Su padre fue sentenciado a cinco años en prisión por negarse a dejar de practicar. Él aún sigue en prisión, y como resultado de las repetidas torturas y maltratos se ha vuelto mentalmente inestable. Su madre, Li Yanjie dejó el hogar para evitar el mismo destino.
Desde el arresto de su padre y la huida de su madre, la brillante sonrisa de Gong ha desaparecido. Las palabras que salen de su boca son todas graves y serias. Ella les dijo a sus amigos: “Mi padre no me reconoce ahora. Él no se parece al padre que conocí antes y no consigo ver a mi madre en absoluto”.
A menudo dice: “Sinceramente deseo que mi padre y madre vuelvan a casa pronto, verdaderamente deseo que la gente buena rescate a mi familia, verdaderamente deseo que el gobierno chino no persiga más a Falun Gong, para que todos los niños como yo puedan tener sus padres cerca”.
A principios de 2000, el padre de Gong, Gong Fengqiang fue a Beijing a apelar por Falun Gong y fue detenido por 34 días. Durante ese tiempo, fue brutalmente golpeado por la policía del condado de Yilan. Perforaron sus dedos con escarbadientes y frotaron sus costillas con objetos punzantes. También fue golpeado y electrocutado con bastones eléctricos.
En la noche del 12 de agosto de 2000, la policía del condado de Yilan, junto con un periodista y un camarógrafo forzaron su entrada en la casa de Gong y se llevaron a su padre. En ese entonces Gong no tenía más de un mes. Su abuela se desmayó en el jardín mientras intentaba alcanzar al padre de Gong Yu mientras se lo llevaban.
El 26 de diciembre de 2000, sus padres se llevaron a su niña de entonces cinco meses a Beijing para apelar por el derecho a practicar Falun Gong. Cuando la policía los quiso arrestar su madre la sostuvo y se las arregló para evitar ser arrestada. Sin embargo, estuvieron indigentes y sin hogar por un largo tiempo ya que no era seguro regresar a su hogar. Su padre fue arrestado y enviado al centro de detención del condado Yilan. Fue puesto en un campo de trabajo por dos años y no fue enviado a su casa sino hasta que estuvo seriamente enfermo por la tortura que recibió en el campo.
Luego de que su padre regresara, fue despedido de su trabajo y sólo podía depender de lo que ganaba llevando a la gente en triciclo. A pesar de todo eso, la familia de tres integrantes estaba reunida. El 12 de diciembre de 2006, el Buró de Planeamiento Forestal de Gaoleng arrestó a su padre otra vez. Afortunadamente, su madre escapó pero tuvo que evitar volver a casa, Gong tenía seis años en ese entonces.
Luego de este arresto, su padre fue brutalmente golpeado hasta quedar inconsciente varias veces. También fue sujeto a toda clase de torturas, y se volvió mentalmente inestable. Él golpeaba a otros, se mordía su propia lengua (su lengua había sido seriamente herida), y clavaba la mirada al frente. Se volvió incapaz de hablar o comer y no reconocía a nadie, ni siquiera a su hija Gong Yu.
A pesar de perder su salud mental, Gong Fengqian fue sentenciado a cinco años de cárcel y fue enviado a la prisión Lianjiangkou en la ciudad de Jiamusi. No ha recibido ninguna atención médica y sus síntomas empeoraron.
El abuelo de Gong Yu fue a la prisión Xianglan para preguntar sobre la condición de su hijo y para pedir una reinvestigación y un tratamiento médico. Un guardia dijo: “Hay órdenes de Beijing de que los practicantes de Falun Gong pueden ser tratados de cualquier forma que queramos — no hay necesidad de seguir reglas. Mientras esté vivo lo mantendremos, incluso si está muriendo”.
Al presente, la madre de Gong Yu aún sigue vagando y su abuela está en cama con enfermedades coronarias y artritis. La enfermedad de su abuelo ha reaparecido como resultado de las incesantes preocupaciones sobre su hijo; pero él insiste en buscar ayuda, con la esperanza de que pueda ser tratado a tiempo para recuperar la cordura.
Gong Yu aun tiene la esperanza de que sus padres regresen a casa pronto, esperanza de que sus abuelos se recuperen, esperanza de que no habrá más violencia o supresión de la gente buena y esperando que todos los niños sean capaces de vivir felizmente con sus padres.



