En la casa del tesoro de la medicina tradicional china, existe una rara hierba llamada sanqi, conocida por su asombrosa habilidad para detener el sangrado, dispersar “el estancamiento de la sangre” (lo que significa que el paso de la sangre que contiene las toxinas es obstruido por alguna dureza, causando problemas de circulación), reducir la hinchazón y aliviar el dolor. Se utiliza externamente para curar las heridas infligidas por el trauma y para detener el sangrado excesivo. El sanqi es también altamente eficaz para el tratamiento de lesiones internas, tales como el sangrado de un órgano interno o de los vasos sanguíneos. Hay un dicho popular chino, “Cuando se trata de detener la hemorragia de las personas, el sanqi vale más que su peso en oro”.
Hay una hermosa leyenda sobre sanqi. Según la leyenda, Sanqi fue una hermosa y gentil hada que vino a la Tierra con el fin de enseñar a las personas como cultivar las plantas. Un día, cuando trabajaba en el campo, de repente a Sanqi se le abalanzó un gran y feroz oso negro. Afortunadamente, en el momento crucial, un joven miao (grupo étnico minoritario en China) llamado Kaxiang mató a la bestia, salvando a Sanqi. La familia de Kaxiang era muy pobre y su madre había estado enferma durante muchos años, pero no tenía dinero para su tratamiento. Para pagarle el haber salvado su vida, Sanqi le dijo a Kaxiang, “Hay una medicina a base de hierbas que crecen en la laderas de atrás. Las hojas lucen como mi larga falda y las ramas son similares a mi cintura. Puede curar la enfermedad de tu madre”. Por lo que le dijo Sanqi, Kaxiang fue capaz de encontrar la hierba. Después de que la madre de Kaxiang tomó de la medicina a base de hierbas varias veces, se recuperó completamente de su enfermedad. Más tarde, Kaxiang la utilizó para curar las enfermedades de mucha gente en su aldea. Uno tras otro, los habitantes de la aldea venían a agradecerle y a preguntarle qué era esta medicina tan milagrosa. Kaxiang no sabía como se llamaba la hierba así que le preguntó a Sanqi. Sanqi señaló sonriendo a la notable planta, y dijo, “Por favor, cuenta cuántas hojas y ramas hay en la planta” Las personas contaron y vieron que había tres ramas y siete hojas. La muchacha gritó “¡Sanqi!” (En chino, “san” es tres y “qi” es siete). Desde entonces, este se convirtió en el nombre que se ha transmitido a lo largo de las generaciones.
Esta no es la única leyenda sobre sanqi. En otra leyenda, se dice que hace mucho tiempo, un anciano se dirigió a la montaña Tianmu a recoger hierbas medicinales. A lo largo del camino se encontró con un niño cuyo trabajo era llevar un rebaño de vacas. El muchacho iba hacia abajo y llevaba un paquete de hierbas medicinales en la espalda. El anciano le preguntó, “Niño, ¿qué tipo de hierbas llevas en la espalda?” El niño respondió, “Una valiosa planta que cura las heridas y junta huesos rotos. Mi hermano menor se rompió la pierna y se le arregló mediante la aplicación de este medicamento.” El anciano se sorprendió al escuchar al niño y le preguntó cuál era el nombre y cómo encontrar esta asombrosa planta. El niño le contó al anciano la siguiente historia:
“Mi cumpleaños es el 7 de marzo, por lo que mi mamá me llama ‘Sanqi’. Debido a que mi familia era muy pobre, dependía de mi cuidado del ganado para vivir. Un otoño, vi a un grupo de monos jugando en unos viñedos y oscilando entre dos grandes árboles de sauce. A medida que oscilaban entre los árboles de sauce, dañaron las hortalizas en el terreno. Así que tomé mi hacha y la arrojé hacia los monos. Sucedió que el hacha cortó la vid. Unos días más tarde, vi a la multitud de monos balanceándose en la misma vid de nuevo. Me preguntaba cómo la vid se había reconectado tan poco tiempo después de que yo la había cortado. A fin de resolver este enigma, tomé un cuchillo y corté la vid de nuevo. Todos los días me escondía en un lugar oscuro para ver la vid. Un día, llegaron de nuevo los monos. Un viejo mono miró a su alrededor. Viendo que no había nadie, excavó varias plantas, puso las raíces grises de las plantas en su boca y luego las masticó hasta convertirlas en una pulpa. Después tomó la pasta y la aplicó a las partes rotas de la vid. Un mono joven arrancó unas hierbas y la envolvió en torno a la parte rota de la vid como un vendaje.
Después de que los monos se fueron, fui a estudiar detenidamente la vid en el lugar donde la habían reconectado. Cuando tiré de la vid, me pareció que era muy fuerte, como si nunca se hubiera roto. Así que yo estaba muy contento de descubrir esta medicina. Me pregunté si este tipo de plantas podía curar los huesos rotos de una persona. Arranqué un montón de plantas. Después de llegar a casa, las machaqué hasta formar una pulpa. Le apliqué esto a la pierna quebrada de mi hermano y luego la envolví con un paño. Pronto, su hueso roto estaba completamente curado y estaba bien de nuevo. Él era capaz de correr y saltar como antes”.
Después de escuchar la historia, el anciano estaba contento, “¡Pequeño, has descubierto una valiosa planta medicinal! ¡Es tan maravilloso!” Más tarde, el anciano utilizó estas hierbas medicinales para curar a muchos pacientes que habían sufrido heridas por caídas, fracturas o hemorragia.
Con el fin de reconocer el descubrimiento de Sanqi, el anciano llamo a la hierba medicinal “Tianmu Sanqi”.
Hay referencias al sanqi en muchos libros de medicina china. En el trabajo sobre medicina de la dinastía Qing, La versión actualizada del Compendio de Materia Médica, al sanqi se lo describió de la siguiente manera, “El ginseng es el No.1 para nutrir qi; el sanqi es el No.1 para enriquecer la sangre. Ambos tienen el mismo sabor y funcionan de manera tan conjunta que se los llama ginseng sanqi. Ellas son las hierbas más preciadas en la medicina china”. El libro de la Dinastía Ming, El Compendio de Materia Médica, por Li Shizhen, afirma que el sanqi se utiliza principalmente como tratamiento para detener la hemorragia, dispersar la sangre, y aliviar el dolor y las lesiones causadas por un cuchillo afilado o espada. Para las personas con hemorragias incesantes de caídas, traumas o llagas, el sanqi debe machacarse en una pasta y aplicarse a la lesión. Otra forma de detener la hemorragia de inmediato es moler en forma de polvo y aplicar a la herida”. Además, el libro afirma que el sanqi también puede detener la pérdida de sangre “de los vómitos de sangre, sangre que fluye, las lesiones y la hemorragia de picaduras de insectos”, y también alivia “la hemorragia grave del intestino grueso, el período de la mujer, el post parto, los ojos rojos en hombres y mujeres, hinchazones desconocidas, las lesiones causadas por tigres, picaduras de insectos…”.
http://www.lagranepoca.com/articles/2008/04/22/1934.html
