En el marco del Relevo Mundial de la Antorcha de los Derechos Humanos en Buenos Aires, el Diputado Nacional Fernando Iglesias dio una conferencia de prensa en la que recalcó que debido a la historia reciente de Argentina, con respecto a las Olimpiadas de Beijing “tenemos una vasta experiencia y una responsabilidad”. Lo siguiente es un extracto de su discurso.
Creemos que el tema de los derechos humanos es uno de esos temas que provoca, afortunadamente, consenso general de la ciudadanía argentina en cuanto la importancia de que sean mantenidos en todo el mundo.
Le recordaba a David [Kilgour] que el año pasado tuvimos una reunión en la legislatura de la ciudad de Buenos Aires con una delegación especial del gobierno chino, ante la cual yo reclamé por la situación de un periodista chino que estaba preso por subir a Internet contenidos contrarios a la política oficial del gobierno. Y recordaba la respuesta que ellos me habían dado... Me dieron tres respuestas, todas encuadradas en el nivel de autoritarismo, lamentablemente, vigente hoy en China. La primera respuesta fue que la persona presa había violado la ley por subir a Internet contenidos críticos sobre el gobierno chino; la segunda fue preguntarme a mi de dónde había obtenido esa información, y la tercera respuesta fue explicarme que para obtener información verdadera sobre China, sólo tenía que buscar en las 200 páginas que el gobierno chino tenía publicadas en Internet y no buscar en otro lado, porque esa era toda información falsa.
Yo quiero aprovechar este foro para reiterar el apoyo de la Coalición Cívica a todas las iniciativas que tienen que ver con los derechos humanos en Argentina y también aquellas que tienen que ver con el juzgamiento de los crímenes contra la humanidad que se cometieron en este país. Esta me parece una parte sustantiva y central del tema de derechos humanos en Argentina. La Coalición Cívica esta ahí, los dirigentes de la Coalición Cívica siempre han estado ahí, han sido siempre los principales promotores de leyes para que los genocidios sean juzgados de acuerdo a la ley. Hemos sido los primeros promotores del tema de la indescriptibilidad de estos crímenes y vamos a dar apoyo a todas las medidas que se tomen en ese sentido.
Al mismo tiempo, creemos que la cuestión de los derechos humanos tiene que incluir la cuestión del pasado, desde luego, pero también tiene que ser visto desde la perspectiva presente y futura. Y los argentinos tenemos en esto una vasta experiencia y una responsabilidad; porque a mi la situación de los Juegos Olímpicos en China, con todas las diferencias de lugar y de tiempo, me recuerda de alguna manera la experiencia que nosotros tuvimos aquí durante el Mundial 78, en el cual un régimen que violaba los derechos humanos intentó utilizar una manifestación deportiva, para legitimarse ante la población y ante el mundo.
Por lo tanto, en aquel momento los argentinos tuvimos muchísimo apoyo por parte de organizaciones, y de políticos y ciudadanos de otros países que vivían en todo el mundo, en Europa, en los Estados Unidos, en otros países sudamericanos que aprovecharon la oportunidad el Mundial 78 para poner en la agenda del mundo los crímenes que la dictadura estaba cometiendo en la Argentina. Esa fue una gran ayuda que todos los que estábamos acá, y que estábamos en ese momento activos en el tema de derechos humanos, reconocimos en su momento y tenemos que seguir reconociendo. Por eso creo que los Juegos Olímpicos tienen que ser una oportunidad para que China mejore radicalmente sus estándares de libertad de expresión, de libertades civiles, termine con al aplicación de la pena de muerte y termine con la represión a las minorías políticas y a las minorías religiosas.
Lamentablemente, cuando China asumió el compromiso de organizar las Olimpíadas, uno de los puntos en los que se comprometió fue exactamente a mejorar radicalmente la situación de las libertades políticas y civiles y los derechos humanos en China. Desafortunadamente, como es de público conocimiento, la situación no sólo no ha mejorado sino que en muchos aspectos ha empeorado y sigue empeorando y, por lo tanto, nos hacemos solidarios con este reclamo de que el gobierno chino asuma los compromisos que ya ha asumido y que tiene que seguir asumiendo. Me interesó también el aspecto de la campaña, en la cual no se está pidiendo un boicot a los Juegos Olímpicos, sino que se está pidiendo aprovechar la oportunidad de que los ojos del mundo van a estar en China, para exigir la plena vigencia de los derechos humanos en ese país. Y en ese sentido creemos que hay, como bien dice la campaña, una incompatibilidad entre los Juegos Olímpicos, que siempre presentan una ocasión de hermandad entre los pueblos, y las violaciones a los derechos humanos que todavía se siguen cometiendo en China.
Por ultimo, como analista político de la globalización, no digo nada nuevo, o que alguien desconozca, si digo que China está rigiendo como un gran actor mundial, que está rigiendo como un gran actor mundial en el campo económico, que está rigiendo como un gran actor mundial en el campo político, y esto implica, desde luego, el derecho que tiene todo país a ocupar un lugar en el escenario internacional, pero implica también grandes responsabilidades.
Esta regencia de China como gran actor mundial, debería implicar responsabilidades del gobierno chino a favor del desarrollo progresivo de la democracia en el interior del país, y del permanente respeto a los derechos humanos dentro de su frontera.
Este es un punto en el que siempre vamos a estar presentes, reclamando esto. También creemos que es una cuestión universal, que tiene posibilidades de aplicación y posibilidades en la cual la sociedad civil y los demás países pueden interceder en todos los lugares del mundo, así como lo hicieron a favor nuestro en la época del genocidio.
El Diputado Nacional José Ignacio García Hamilton adhiere al Relevo Mundial de la Antorcha de los Derechos Humanos
“Las Olimpíadas no deben llevarse a cabo en un lugar donde se desconocen y violan los derechos humanos fundamentales. En China se han denunciado comprobados ataques a la libertad y a la integridad física en campos de exterminio, la sustracción y venta de órganos, operaciones de lavado de cerebro, abortos y esterilizaciones forzados, con prisión de abogados y periodistas por denunciar estas atrocidades. El 60 por ciento de los recluidos en esos campos de labores forzadas son practicantes de Falun Gong, disciplina tradicional china que cultiva el corazón y la mente bajo los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Resulta inaceptable que los Juegos Olímpicos, expresión de paz y de unión fraternal entre los pueblos a través del deporte, se lleven a cabo en un país que no ha cumplido su compromiso con la Carta Olímpica mejorando la situación en los Derechos Humanos. Por el contrario, esta ha empeorado, como lo comprueban los recientes ataques a los monjes y al pueblo Tibetano.
Exhorto a la comunidad argentina a sumarse a este repudio, exigiendo el respeto universal a la libertad, la integridad y la dignidad de todos los seres humanos.


