Ante un auditorio lleno en Texcoco, municipio mexicano cerca de la capital, Gerardo de la Concha, representante de la Coalición para la Investigación de la Persecución a Falun Gong (CIPFG), expuso una denuncia acerca de esta violación a los derechos humanos cometidos por el actual gobierno chino.
Ante las evidencias y pruebas de que, entre otras atrocidades, en el país oriental se utiliza mano de obra esclava en campos de concentración, José Luis Hernández Frías, Director de Política Social del Municipio proclamó la veda de productos chinos en el territorio de Texcoco hasta que el gobierno chino cese con las violaciones de derechos humanos que comete, lo que se promoverá con el cabildo del Ayuntamiento, con otros municipios, con el gobierno federal y con otras naciones para que se sumen a este proyecto.
La medida consiste en una suspensión temporal de venta de artículos Made in China.
Gerardo de la Concha, miembro de la CIPFG aseguró que el modelo de producción del país asiático está afectando la apertura de empleos en la región oriente del Estado de México y en el país. “El mercado mundial permite que se compita, pero con bases equitativas y no con ese tipo de abusos”.
Reiteró que mientras haya un producto que se sospeche que está realizado con trabajo esclavo, no se puede consumir, “porque es inhumano y afecta nuestros intereses, por ello la veda se va a promover primero en Texcoco, y se espera que se extienda en el país, por tanto las autoridades mexicanas, federales, estatales y municipales tendrán que tomar en cuenta el clamor de la población. Una veda a los productos chinos, hasta que China cambie sus políticas de operación, economía mundial y respeto a los derechos humanos”.
Hay evidencias y pruebas documentadas de que en China se utiliza mano de obra esclava en campos de concentración y prisioneros de conciencia de distintas comunidades espirituales, en especial Falun Gong, son utilizados para producir productos químicos, juguetes, palillos, textiles e incluso pruebas electrónicas.
“No estamos proponiendo un boicot, porque no estamos declarando la guerra a nadie. China como todos los países del mundo tiene derecho a participar del mercado mundial pero así como tiene ese derecho, tiene la obligación de respetar las normas de convivencia de la humanidad y no puede querer estar en el mercado mundial y tener una situación anacrónica que habla de daños a la humanidad que es forzar el trabajo de la gente y tener productos competitivos”, observó Gerardo de la Concha.

