Noticias de todo el mundo. Primicias exclusivas de China. Política y cultura. La Gran Época - uniendo Oriente y Occidente
Compartir

¿Orquestó el régimen chino la violencia en el Tibet?

Testigo identifica al policía involucrado en el “pleito” en Lhasa


Por Qin Yue y Hao Feng - La Gran Época
15.04.2008 18:23


Esta es una copia de la foto en la misma escena en Lhasa pero con el hombre del cuchillo ahora desaparecido, que fue distribuida después de que la identidad del hombre fue revelada en una reunión en Darmasala.

Se siguen acumulando evidencias de que el régimen chino montó la violencia en Lhasa para desacreditar las protestas pacíficas de los monjes budistas. Según el traductor chino del Dalai Lama, Ngawang Nyendra, un testigo informó que un policía chino en Lhasa se disfrazó como un tibetano y se unió a los manifestantes sujetando un cuchillo en sus manos.

Este testigo también reconoció al hombre en las noticias de la BBC y en las fotos proporcionadas por China. Una mujer china de Tailandia (que prefiere no dar su nombre) estaba estudiando en Lhasa cuando estallaron las protestas en marzo. Como uno de sus amigos es policía, ella lo visitaba en la estación de policía local y llegó a conocer a otros policías de allí. Después de las protestas del 14 de marzo, ella y otros extranjeros fueron enviados a la estación de policía, donde ella vio entrar con algunos tibetanos arrestados a un hombre con un cuchillo en su mano. Después el hombre se quitó la ropa de tibetano y se puso un uniforme de policía. Al día siguiente a esta mujer la sacaron de Lhasa con otros extranjeros. Cuando llegó a la India vía Nepal, reconoció al policía que había visto con atuendo tibetano en las noticias de la BBC y en las fotos que la Embajada China había distribuido a los medios de comunicación.

En esta página publicamos una copia recortada de la foto distribuida por la Embajada China que pretende mostrar a un tibetano con un cuchillo involucrado en los disturbios.

Ngawang Nyendra dijo que la testigo quedó perpleja al ver al policía en la transmisión de la BBC. Ella se dio cuenta de que el hombre se había disfrazado como tibetano para incitar los disturbios. La testigo se contactó con una organización tibetana en la India y les dijo lo que había visto.

En una manifestación el 17 de marzo, la organización divulgó una foto originalmente distribuida por la Embajada China en la India en la cual el policía aparecía como un manifestante tibetano. En Xinhua y en otras páginas de Internet del régimen chino, después de la manifestación donde habló la testigo, el policía disfrazado había desaparecido de las fotos tomadas en el mismo lugar donde antes se lo podía ver. Recientemente, la foto original con el hombre del cuchillo apareció nuevamente en estos sitios web.

Ngawang Nyendra dijo: “Esta foto con este hombre fue enviada por la Embajada China a la BBC y a Radio Free Asia. La otra foto fue enviada después. Son exactamente iguales, excepto que en la segunda foto el hombre desaparece”. “Por las imágenes de la televisión, se puede ver a este hombre intentando apuñalar a otras personas con un cuchillo. Pero en imágenes posteriores ya no se ve más a esta persona. Estaban actuando. Después de que la gente hizo preguntas sobre estas imágenes, estas nunca más aparecieron en la televisión”.

Otras evidencias

La principal denuncia de la dramática historia contada la semana pasada por el traductor del Dalai Lama, -que el régimen chino incitó los disturbios en Lhasa – luego fue corroborada por otras fuentes. Antes que nada el régimen chino tiene antecedentes de montar esta clase de engaño. Esta no es la primera vez que el Partido Comunista Chino (PCCh) envía policías para actuar como manifestantes violentos en las protestas civiles en Tibet a fin de fomentar la violencia e incriminar a los manifestantes.

En sus “Eventos en Lhasa 2-10 de marzo, 1989”, el periodista chino Tang Daxian reveló cómo el PCCh orquestó la violencia como parte de un plan para suprimir las protestas de 1989 en Tibet.

Según el artículo, “Al amanecer del 5 de marzo, la policía armada en el Tibet recibió la orden de acción del Comandante en Jefe de la Policía Armada, el Sr. Li Lianxiu […] la brigada especial debe asignar inmediatamente a 300 miembros disfrazados como ciudadanos comunes y monjes tibetanos, entrar en la calle de las ocho esquinas y otros puntos de conflicto en Lhasa, para respaldar a los policías de civil y terminar la misión. “Quemar la Pagoda de las Escrituras en el noreste del Templo Dazhao. Destruir el mercado de arroz en la zona comercial, incitar a los ciudadanos a robar arroz y comida, atacar a la Empresa Tibet-Gansu. Alentar a la gente a robar productos, pero solamente en las ubicaciones permitidas”.

Según el comentarista Chen Pokong, “En la protesta de este año, la escena de los disturbios fue muy similar a la de 1989. Un grupo de jóvenes veinteañeros actúan de manera bien organizada. Primero gritan lemas, luego queman algunos vehículos cerca del Monasterio Ramoche, luego irrumpen en las tiendas cercanas y roban, y finalmente queman decenas de tiendas” […] “Las acciones parecían bien planeadas y coordinadas, y se hacían con destreza. En las calles cercanas al Monasterio Ramoche, alguien preparó con anticipación muchas piedras de tamaño similar, de un par de kilos cada una. Como por arte de magia, estas piedras llamaron la atención de numerosos policías y agentes de civil que inundaron la ciudad”.

La descripción de Chen de lo que ocurrió este año está corroborada por la agencia británica de espionaje de alta tecnología GCHQ, cuyos satélites registraron a la policía china incitando los disturbios en Lhasa, según un informe en el Boletín G2.

Estos informes también ayudan a entender los aspectos extraños de un informe en el New York Times sobre la escena en las calles de Lhasa el 14 de marzo. Según el NY Times, “Extranjeros y residentes de Lhasa que presenciaron la violencia quedaron atónitos por lo que vieron y por lo que no vieron: a la policía. Policías huyeron luego de un disturbio inicial y luego no se los encontró en ningún lado”. “Un monje contactado por teléfono dijo que los otros monjes notaron que algunos oficiales estaban más interesados en filmar el video de la violencia que en detenerla. “Sólo miraban”, dijo el monje. “Ellos trataron de filmar algunos videos y usar sus cámaras para tomar algunas fotos”, según el NY Times.

La publicación de la foto del hombre con el cuchillo en Xinhua y su distribución por la Embajada China, según lo informa el traductor del Dalai Lama, concordarían con la observación de este monje.