El Comité Olímpico Internacional (COI) está al borde del colapso. Los incidentes ocurridos durante el paso de la antorcha por París han colmado su paciencia y han precipitado una reunión del organismo, que estudiará esta semana en Beijing si suspende el recorrido mundial del fuego olímpico.
Es el último capítulo de unos Juegos que prácticamente nacieron heridos de muerte. El conflicto del Tíbet, la pena de muerte (en China sigue imponiéndose la pena capital incluso por delitos económicos), el tratamiento al Falun Gong , las detenciones sin juicio y la censura han puesto en entredicho la celebración de los JJ.OO desde que la ciudad fuera elegida como sede, allá por el 13 de julio de 2001.
Sin embargo, el punto de inflexión definitivo ha sido la protesta de los manifestantes pro-tíbet, que casi consiguieron boicotear la ceremonia de encendido de la Llama Olímpica en Grecia, que secuestraron la antorcha durante el recorrido por Londres (35 personas fueron detenidas) y que apagaron varias veces el fuego en París, donde finalmente hubo que suspender los relevos.
La seguridad extrema, insuficiente
Las medidas de seguridad se habían ido extremado paulatinamente: la antorcha aterrizó en Beijing con un cuidado extremo y llegó a París en secreto, pero no ha sido suficiente.
Las autoridades australianas ya habían anunciado que revisarían el recorrido de la antorcha por Camberra mientras que en San Francisco y Buenos Aires ya se preparaban las protestas (Hillary Clinton pidió a Bush el boicot de los Juegos).
Los 'cinco anillos' de Beijing 2008
Tibet
China reconoció la muerte de 19 civiles inocentes.
Beijing anunció la entrega de casi 700 manifestantes, Tíbet dice que fueron detenidos.
Los turistas y los periodistas extranjeros tuvieron prohibido el acceso al Tíbet durante un mes y medio.
Pena de muerte
China sigue siendo el máximo ejecutor mundial.
Existe pena capital para casi 70 delitos (incluso por delitos económicos o de drogas).
Falta transparencia en los juicios, según denuncia Amnistía Internacional (AI).
Falun gong
Este ejercicio de meditación china está perseguido .
Un alto cargo canadiense denunció el tráfico ilegal de órganos de prisioneros de Falun Gong.
España investiga posibles abusos del Gobierno chino. Tres víctimas declararon en julio en Madrid .
Detenciones Algunas personas pueden pasar hasta cuatro años detenidas sin ser juzgadas y sometidas a trabajos forzosos.
AI acusa al país de intentar limpiar Beijing de cara a los Juegos.
Numerosos activistas pro derechos humanos permanecen en arresto domiciliario.
Censura
La censura de internet persiste en todas las áreas del país.
Se borran todos los artículos de más de dos páginas sobre política, sobre Falun Gong o contra el Partido.
Decenas de periodistas y escritores están presos por informar sobre cuestiones políticas, informa AI.


