LONDRES-Los editores en las salas de redacción de China deben haber estado ocupados cuando la antorcha olímpica pasó por Londres el domingo. Un manifestante tomando la antorcha, un intento de apagarla con un matafuego, y una fuerte presencia policial, no son las imágenes que el pueblo chino va a ver - o imágenes que el régimen quería que el resto del mundo vea.
En su recorrido de 50 km por las calles de Londres la antorcha olímpica fue escoltada por decenas de policías británicos, mientras otros cientos contenían a cientos de manifestantes con banderas en ambos lados.
El evento siempre iba va a ser polémico. La reciente violencia en el Tíbet, y el hecho de que el Primer Ministro iba a asistir a la ceremonia celebrada en Downing Street, ya lo había puesto el caso en el foco de la opinión pública. El líder del Partido Liberal Demócrata, Nick Clegg, que ya ha instado al Primer Ministro a boicotear la ceremonia de apertura, dijo que la participación de Gordon Brown en el relevo de hoy era "totalmente inapropiada".
Los manifestantes se congregaron más fuertemente en torno a determinados puntos claves, en el relevo aprovechando en varias ocasiones la oportunidad de atravesar la seguridad.
Imágenes de televisión revelan cómo un manifestante rompió el cordón de seguridad policial para apoderarse de la antorcha, mientras que estaba siendo portada por la ex-presentadora de Blue Peter, Konnie Huq. El entorno que la rodeaba, de 8 chinos con vestimenta deportiva azul, rápidamente recuperó la antorcha, mientras la policía luchaba con el manifestante en el suelo.
En Whitehall - la amplia calle principal que corre a partir de la residencia del Parlamento, que alberga numerosos edificios gubernamentales - se cerró al tráfico mientras que los manifestantes se reunieron frente a la entrada de Downing Street, donde el Primer Ministro iba a participar en la ceremonia.
La Secretaria de Cultura Tessa Jowell dijo que se habían producido 18 arrestos en el momento en que la antorcha había llegado a Downing Street, justo dos horas después de que inició su recorrido. 2000 policías fueron asignados para controlar el evento.
Los manifestantes se habían reunido en masa fuera de la plaza de Bloomsbury, donde la Embajadora de China – que en un momento se creía que había decidido no participar en el relevo - se esperaba que tome la antorcha. Sin embargo, los planes cambiaron a última hora, y entonces, sostuvo la antorcha en el Barrio Chino durante algunos segundos hasta terminar su parte del recorrido.




