Según informaron los productores de hormigas que quedaron en bancarrota luego de la millonaria estafa, cualquier campesino que pase por las oficinas centrales del Grupo Yilishen será arrestado y se le tomará sus datos personales sin importar si es productor de hormigas o no.
Según un productor de hormigas, días atrás una docena de campesinos, incluyendo varios de Anshan, se reunieron en las oficinas del Grupo Yilishen en Shenyang para averiguar sobre la situación. Dos campesinos ancianos fueron arrestados simplemente por caminar por la vereda frente a las oficinas centrales. Ambos fueron enviados a la estación de policía local de Changbai y sólo fueron liberados cuando uno de los ancianos sufrió un ataque cardíaco.
Un campesino que fue arrastrado hacia un móvil policial le contó al periodista que luego de marcharse, corrió al supermercado de Dafuyuan, donde a menudo se reúnen los productores. Allí encontró a una docena de policías de civil bloqueando la entrada al supermercado esperando para arrestarlos. Una docena de campesinos que fueron al supermercado en grupos fueron enviados al estadio Shashan en varios móviles policiales y se les tomaron sus datos personales antes de ser liberados.
Según un productor de hormigas que fue arrestado, mientras la policía tomaba sus datos personales, se descubrió que dos de ellos eran clientes del supermercado detenidos por error. A pesar de manifestarse indignados la policía les dijo brusca e irrazonablemente que preferían hacer arrestos por error que dejar que alguien se escapara.
Un campesino se quejó con el periodista de que recientemente la policía de Liaoning realizó requisas sorpresa y arrestó a los campesinos forzándolos a pasar la noche en la comisaría local.
Al mismo tiempo, los productores de hormigas que habían ido a Beijing para manifestar y aquellos que intentaron ir a Beijing fueron vigilados de cerca y rodeados todo el día.
Una campesina productora de hormigas de Shenyang dijo que durante varios días hombres desconocidos se ubicaron frente a la puerta de su casa todo el día. La seguían donde fuera y le impidieron conducir en automóvil, y cuando lo informó a la estación de policía se le dijo que habían sido enviados por la policía.
Los productores enviaron un correo electrónico al COI suizo
Un hombre que dice llamarse Xing, que trabaja en el departamento de liquidación del Grupo Tianxi de Yilishen, fue personalmente a hablar con Liu Jing – un productor de hormigas de Shenyang quien arregló que una compañía de medios de habla inglesa los entreviste a fines de enero.
Liu Jing le contó a nuestro cronista que el foco principal de la reunión era: Xing quería saber quién había enviado por correo electrónico el artículo “¿Quién viene a nuestro rescate? — Una carta de productores de hormigas en bancarrota” al Comité Olímpico Internacional en el exterior. Obviamente, quería saber las acciones de los productores de hormigas que pudieran poner en riesgo las Olimpiadas en Beijing.
Recientemente, algunos productores de hormigas de Shenyang han perdido contacto con el mundo exterior. Los campesinos que tenían contacto con ellos, especulan que han sido arrestados. Muchos de sus teléfonos han sido interferidos.
Por ejemplo, en la mañana del 11 de marzo, sin ser invitada, la policía visitó las casas de muchos campesinos, advirtiéndoles de no crear problemas.
Los campesinos dijeron que el gobierno provincial de Liaoning ha continuamente comunicado que sólo el 20 al 30 por ciento de sus inversiones serán devueltas, ignorando la trágica situación de los campesinos cuyas familias han sucumbido por el estrés del incidente de Yilishen.
Los productores de hormigas de Fushun también recibieron llamadas de la estación de policía preguntándoles si era aceptable que recibieran el 30 por ciento de sus ahorros del gobierno. Estos campesinos sintieron que el gobierno estaba engañándolos a ellos y a los otros inversores.
Nota: Decenas de miles de campesinos fueron alentados a comenzar la producción de hormigas para la elaboración de varios derivados. A los campesinos también se les alentó a invertir los ahorros de su vida en el Grupo Yilishen con la promesa de altos reintegros de los productos derivados de las hormigas, pero la compañía declaró mas tarde la bancarrota en 2 mil millones de dólares.


