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Beber o no beber: algunos de los tragos más impresionantes

Si el famoso mezcal mexicano tiene fama de ser la bebida más impresionante que se puede pedir sobre la barra, no se prive de conocer algunas de las delicias preparadas en Vietnam


Por Leonardo Vintiñi – La Gran Época
13.03.2008 11:33

(Flicr)

Alguna vez de cuidado letal, esta cobra hoy sirve meramente para adornar el envase de una bebida. (Flicr)

Vodka con un toque de escorpión. (Flicr)

En el mundo de los degustadores, existen muchas bebidas alcohólicas que se destacan por el exotismo de su presentación. Algunas de ellas como ciertos licores, vienen flameando; otras, como el tequila, acompañan su entrada al “caldero” con una pizca de sal y limón; pero notable es la repugnancia capaz de causar otro género de elixires que, como el famoso mezcal mexicano, guardan una sorpresa mayúscula en su interior: elementos varios del reino animal.

Abundante zumo de agave y un gusanillo de Maguey en el interior del envase, hacen del mezcal de Oaxaca una de las bebidas exóticas más conocidas del mundo. Según el círculo de entendidos en la materia, el gusano de Maguey es indispensable para caracterizar a la bebida con un ligero toque salado. Obviamente, este punto inevitable del fermento, representa una delicia para algunos y diferentes grados de aprehensión en otros. Y más aún, cuando algunas tradiciones locales invitan a que el infortunado acreedor del vaso con el gusano se lo ingiera como un manjar de cocina.

Sin embargo, no solo el mezcal cuenta con la particularidad de tomar gusto y aroma de un animal, sino que muchas otras bebidas guardan sorpresas mucho más impresionantes para sus consumidores que un inocente gusanillo. Y quienes se hayan topado con una botella de vodka ostentando un gran escorpión negro en su interior, pueden dar cuenta de ello.

Así como el gusano de Maguey (Scyphophorus acupunctatus) confiere un gusto particular a la bebida, los escorpiones amarillos de criadero, alimentados y controlados bajo estricto reglamento, también lo hacen. Pero en este caso particular, dichos animalillos deben ser sometidos a un paso previo de desintoxicación con calor, para eliminar el residuo tóxico que hace tan temida a su picadura. Generalmente, los escorpiones son introducidos en el aguardiente unos tres meses previos al consumo de la bebida, y según los degustadores el animal confiere al producto un gusto “arbolado” típico. Entre sus características se enumeran las afrodisíacas, elevador de presión arterial y limpiador de toxinas sanguíneas en general. Durante la fabricación del vodka con escorpiones, estos son certificados de no llevar sustancias dañinas para el consumo. Al igual que en el caso del mezcal, comerse el escorpión luego de la ronda de tragos, suele ser visto como un gesto de valentía entre el grupo de amigos.

Las bebidas alcohólicas con animales son diversas, y los gusanos y escorpiones no podrían ser los únicos desventurados en ser embebidos en un litro de aguardiente. Muchas bebidas provenientes del Asia, contienen cosas como lagartos y reptiles similares en su interior. A este punto, la repugnancia del bebedor no habituado a estos aperitivos, puede ser considerable. Pero ver un gran lagarto sumergido en una gran botella de licor de arroz no es tan raro en países como Vietnam o China. De hecho, se dice que los chinos adjudican a estos elixires con lagartos propiedades medicinales tonificantes y, como no, un estimulante a la virilidad sexual. Claro que en este caso, no comerse al lagarto no será mal visto por nadie.

Para terminar, y no conformes con gusanos, lagartos y escorpiones, los asiáticos se han dado en embotellar todo tipo de serpientes junto a sus bebidas. En los puestos de la calle pueden encontrarse extraños preparados de cobras y ofidios varios, todos los cuales pueden ser combinados con escorpiones, lagartos, o cualquiera de las alimañas antes mencionadas. En el caso descripto, Vietnam parece ocupar el primer puesto en los productos de serpiente. Se pueden hallar verdaderos “trabajos artísticos” en botellas, tales una gran cobra de mirada amenazante, dos culebras y un escorpión en medio, etc., todos ellos capaces de quitar las ganas de probar trago hasta al mas sediento de los comensales. Algunos no tan artísticos incluyen enormes botellones de vino con media docena de serpientes adentro, varios lagartos, y algún que otro infortunado reptil que se haya cruzado en el camino de los preparadores. Un verdadero impacto a los ojos.

So pena de los animales muertos en el camino de fabricación de estos jarabes, dar un trago una de estas bebidas ha de ser cosa de valientes. Al menos, para un occidental promedio. De todos modos, la codicia de los fabricantes ya se ha visto limitada al tamaño de la botella; los cocodrilos están a salvo.

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