LOS ANGELES – “El régimen comunista chino no ha cumplido su promesa de mejorar los derechos humanos en lo absoluto. Por el contrario, ha lanzado otra ola intensiva de persecución con la excusa de prepararse para las Olimpiadas”, dijo Ying Nian Wu, profesor de Estadística en la Universidad de California, Los Angeles y miembro de la Asociación de Falun Dafa del Oeste de los Estados Unidos, durante su discurso.
A medida que las Olimpiadas de Beijing 2008 se acercan, el pedido mundial por los derechos humanos está pronto a ser central. Reunidos con el propósito común de echar luz en los oscuros rincones de las varias atrocidades a los derechos humanos del Partido Comunista Chino (PCCh), los defensores de los derechos humanos realizaron una conferencia de prensa y una reunión en el Patio Sur del edificio municipal de Los Angeles el sábado 23 de febrero.
Describiendo aun más algunos de los crímenes bien ocultos del PCCh, el profesor Wu dijo: “El 10 de julio de 1999, el régimen comunista chino creó específicamente una agencia llamada ‘agencia 610’ para perseguir a Falun Gong. Esta así llamada ‘oficina 610’ es en realidad un sistema muy grande. Existe en cada nivel del gobierno y en cada provincia y cada ciudad. Es muy similar al sistema Nazi, Gestapo. Puede ordenar a la policía local a arrestar y torturar arbitrariamente a practicantes de Falun Gong, y puede ordenar a las cortes a sentenciar a los practicantes a tiempos de prisión arbitrarios”.
Con un arreglo de banderas en mano y la esperanza de encontrar paz para aquellos que sufren detrás de la fachada de la sociedad en progreso del PCCh, el patio fuera del edificio municipal se llenó de las voces de varios oradores. Aunque el evento estuvo predominantemente relacionado con la persecución de aquellos que practican Falun Gong en China, representantes de varios otros grupos perseguidos se acercaron a dar discursos y mostrar su apoyo.
Entre los oradores se encontraban Theresa Moreau, un escritora aficionada sobre los abusos del PCCh contra los seguidores de la Iglesia Católica proscripta en China; Yinquan Liu, secretario general del Partido Demócrata Social Chino; el Dr. David Gao, presidente del Servicio Central Global de Renuncias al PCCh; y Yaning Liu, que pidió ayuda para rescatar a su madre, Shuying Li, una practicante de Falun Gong en prisión en China.
“Mi madre comenzó a practicar Falun Gong en 1995. Lo introdujo a mí y a muchos de nuestros amigos y parientes porque trajo felicidad y esperanza a nuestras vidas. Ayudó a formar un sitio de práctica en el vecindario donde cientos personas practicaban juntas cada día”, dijo Liu.
“Sin embargo, puesto que el Partido Comunista Chino comenzó a perseguir a Falun Gong en 1999, han arrestado a mi madre varias veces. El 15 de diciembre de 2006, tres policías irrumpieron en casa de mis padres, buscando libros de Falun Gong y arrestaron a mi madre otra vez; un mes más tarde, la condenaron a 2 años y seis meses a un campo de trabajo forzado. Ahora está encarcelada en el campo de trabajo para mujeres de Beijing en el districto de Daxing”.
“La gente que practicaba junta en nuestro vecindario fue arrestada, enviada a campos de trabajo, o simplemente desaparecieron. En la China moderna bajo el régimen del PCCh, todavía hay gente como mi madre, que está dispuesta a arriesgar su vida para mantener la verdad. Su valor nos da esperanza y nuestro apoyo les ayudará a sobrevivir el más difícil de los momentos. Ayúdeme por favor a rescatar a mi madre firmando una petición en línea en helpsavemymom.googlepages.com ”, finalizo Liu.
Al describir algunos hechos conocidos que han escapado de la cobertura que el régimen comunista chino pone en la persecución a los practicantes de Falun Gong, el profesor Wu dijo: “La persecución ha durado ocho años y medio. Según estadísticas incompletas, se han verificado más de 3.128 practicantes perseguidos a muerte. Muchos de ellos, fueron torturados hasta la muerte. Además, sabemos de al menos 6000 practicantes de Falun Gong sentenciados ilegalmente a prisión. Más de 100.000 practicantes han sido arrojados en campos de trabajo forzado. Miles de practicantes han sido enviados forzadamente a hospitales psiquiátricos para ser torturados con inyecciones forzadas. Un gran grupo de practicantes ha sido secuestrado y llevado a clases locales de lavado de cerebro, donde han sido sometidos a torturas físicas y mentales. Muchos otros practicantes han sido golpeados severamente y se le han quitado grandes sumas de dinero por los tal llamados oficiales reforzadores de la ley”.
El profesor Wu continuó diciendo: “La persecución a Falun Gong es un desastre de derechos humanos en China, y la persecución está también desparramándose a otros grupos en China, tales como las iglesias clandestinas cristianas y católicas. Pedimos al público y a los medios que presten mucha atención a la persecución a los practicantes de Falun Gong y otra gente inocente en China. Urgimos a los gobiernos en Occidente que se alcen contra el régimen comunista chino y condenen y detengan los crímenes del régimen”.









