BEIJING – Shang Dewen, profesor del Instituto de Economía de la Universidad de Beijing, escribió recientemente una carta dirigida a los líderes chinos pidiendo una urgente reforma del sistema político del país para salvar el progreso económico.
Dirigida a Hu Jintao, Wen Jiabao, Xi Jinping y Li Keqiang, la carta pública del profesor Shang destaca los 30 años de grandes logros que China ha disfrutado con la reforma económica; pero hace hincapié en que reformar la estructura política del país es esencial para preservar y mantener este progreso logrado con esfuerzo.
Shang señaló que el ex líder chino Deng Xiaoping una vez dijo que los resultados económicos no serían estables sin reconstruir la política.
De acuerdo con Shang, la reforma del sistema económico de China está casi realizada, pero la reforma política aún no ha comenzado. Como resultado hay dos estructuras en la sociedad china, una marcada estructura económica por un lado y una estructura política de Stalin y Mao Zedong de autoridad centralizada por el otro.
Shang dice que esta dicotomía ha traído muchos problemas al país, como el desfalco y la corrupción, el robo y la apropiación indebida de fondos públicos que embargó la región de agricultores; y funcionarios públicos locales que hacen caso omiso de las leyes nacionales y dañan a civiles inocentes para conseguir lo que quieren.
Todo es duro al comienzo
“Por esta razón, estoy sugiriendo que las autoridades centrales lancen una reforma del sistema político lo antes posible” -indicaba Shangen su carta- “¡Ahora mismo todo está en su lugar y solo se necesita determinación! Como dice el dicho, ‘todo es duro al comienzo’. Así que es sumamente importante dar el primer paso. No sólo se requiere valor y determinación sino también sabiduría política y estrategia”.
Shang sugirió lanzar la reforma política desde una base que proteja los derechos humanos. Solicitó la rápida puesta en práctica del derecho constitucional en China y las convenciones internacionales relevantes sobre los derechos humanos y la democracia de las personas, la libertad y los derechos de publicación, asamblea, asociación y manifestación; rectificando el comportamiento de funcionarios públicos que van en contra de la constitución. También recomienda levantar la prohibición sobre los medios de comunicación que controlaban al partido.
Reconocimiento del movimiento 4 de junio de 1989
La tercer propuesta explicitada en la carta de Shang fue la restauración inmediata del movimiento democrático de la plaza Tiananmen de 1989, y el reconocimiento de Zhao Ziyang, el último secretario general del partido que estaba en contra de la supresión a los estudiantes.
Según Shang “sino se reconoce el movimiento democrático del 4 de junio, la reforma del sistema político no podrá dar ni siquiera su primer paso”, incluso, según indicó, antes del movimiento democrático de Tiananmen, Deng Xiaoping, Hu Yaobang y Zhao Ziyang estaban considerando seriamente reformar el sistema político de China y “hay muchos escrito sobre la reforma política en los diarios de Deng”.
Después del movimiento democrático del 4 de junio, esta reforma nunca mas se mencionó. Todo lo que alguna vez se escuchó es “la estabilidad cuenta más que todo”, pero según Shang “este lema de la estabilidad cuenta más que todo puede ser solamente usado por un breve período de tiempo. No puede durar para siempre, ya que no es el estado normal de las cosas”.
Las demás recomendaciones en la carta de Shang incluyen: la separación de las funciones del partido de las del gobierno, donde el partido deja su puesto de líder para asumir un puesto -que sugiere- deja a los jefes ejecutivos de todos los niveles del gobierno hacerse cargo de los asuntos gubernamentales; revoca el departamento de propaganda central y el comité de asuntos político y legislativo del comité central; nacionaliza las fuerzas armadas; institucionaliza a los funcionarios; devuelve la región robada a los agricultores, implementa la propiedad privada en zonas rurales; detiene a los funcionarios que suprimen las peticiones del pueblo.
La carta de Shang también exigió respeto a la libertad religiosa, a la situación jurídica para la iglesia, y pidió más iglesias y menos prisiones. La carta pública también solicitó la liberación de todos los presos políticos, como Gao Zhisheng, Quo Feixiong y Hu Jia, a quienes encarcelaron por hacer uso de la libertad de expresión.
Probando elecciones libres
La carta pública señaló que China podía pronto lanzar proyectos pilotos de libre elección en la región costera oriental de China, fundar un gobierno constitucional, y devolver el poder político a las personas después de medio siglo de reinado comunista.
“Una vez dado el primer paso, habrá un segundo paso y un tercero y sólo podemos seguir el camino cuando la reforma se desarrolla de una manera ordenada, no violenta y tranquila –explicó Shang– pero esta es una tarea a largo plazo. Han tardado 30 años los resultados de la reforma económica así que también podría tomar 30 años para nosotros ver los logros de la reforma política, pero me temo que podría ser mas tiempo. Sin embargo, para que ocurra este cambio, cada paso debe ser dado”.
Intensos argumentos se habían desarrollado a finales del año pasado en el 17º Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, respecto al asunto de la reforma política. Pero Shang cree que el 17º Congreso no planteó siquiera los principios fundamentales de la reforma. Cree que los legisladores simplemente se balancearon entre puntos de vista de ambos campos y fallaron en resolver el problema. Shang calculó que el 2008, año del 30º aniversario de la reforma económica de China y la apertura al mundo exterior, dará un año muy activo en conseguir fundamentos y funcionarios que consideren mas reformas.
A decir verdad, desde el año pasado muchos ya han hecho pedidos relacionados con la reforma política. Por ejemplo, un ex miembro permanente del comité consultivo de la provincia Anhui hizo pública una carta pidiendo la reforma constitucional; más de 10.000 catedráticos, abogados trabajadores corrientes y agricultores firmaron una carta abierta al Congreso Nacional del Pueblo para la aprobación de los derechos políticos y ciudadanos que contemplan las convenciones internacionales.
China mantendrá su anual “dos sesiones” del Congreso Nacional y de la Conferencia Consultiva Política del pueblo en marzo, en tanto, muchos están esperando que los miembros del Congreso y de la Conferencia Consultiva hagan sus tareas seriamente y hablen en nombre de las personas y del país.









