En China, la tasa de inflación continúa aumentando y afectando a los consumidores, y a pesar de la serie de medidas preventivas tomadas en Beijing ya es la más alta en 11 años.
Según la Oficina Nacional de Estadísticas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó en enero un 7,1%, comparado con el año anterior, y es un 0,6% más alto que en el mes anterior. Se trata del más alto desde septiembre de 1996.
Aunque un aumento en la tasa de inflación no es inesperado, se han intensificado la aprensión y la reticencia en el marketing en general.
Según estadísticas oficiales, la causa principal de esta inflación fue la suba de un 18,2% del costo de los alimentos. Los precios en otras categorías también están aumentando. Los precios de los bienes de consumo han aumentado un 8,5%, y los servicios de consumo un 2,6%. En las zonas rurales la tasa de inflación es de un 7,7%, la cual es comparativamente más elevada que en las zonas urbanas (un 6,8%).
Comparado con el mismo periodo el año pasado, los precios del cerdo han aumentado un 58,8%, que es el más alto, seguido por el aceite (un 37,1%), los vegetales (23,7%) y la fruta (10.3%). Los cereales, el marisco y los huevos también son significativamente más caros.
Los precios de los productos personales y relacionados con la salud aumentaron un 3,2%. El costo de hierbas medicinales chinas aumentó un 11,4%, y la medicina occidental un 0,5%. El cuidado sanitario también aumentó un 0,9%.
Por su parte, las tasas de servicios públicos han aumentado un 5,5% desde enero del año pasado. La industria inmobiliaria contempló un aumento medio de un 6,1%, y los precios de construcción y servicios de renovación, y materiales, aumentaron un 5,7%, mientras que el alquiler medio de la propiedad también aumentó un 4,7%.
Si bien este año Beijing puso en marcha una serie de medidas de control de precios para combatir la inflación –que van desde el castigo severo por manipulación de precios a ordenar el congelamiento de algunos precios– hasta ahora estas medidas han obtenido pocos resultados. Los expertos estiman que la tasa de inflación en China alcanzará el 10% en febrero.


