Noticias de todo el mundo. Primicias exclusivas de China. Política y cultura. La Gran Época - uniendo Oriente y Occidente
Compartir

El New York Times repite como un loro el discurso del PCCh

Las críticas a un espectáculo cultural recuerdan a la propaganda de Beijing, aunque no logran impedir que el público asista


Por John Nania y Jason Loftus - La Gran Época
19.02.2008 11:55


(Mario Tama/Getty Images)

NUEVA YORK – El teatro estaba lleno, la multitud ovacionó de pie, y miembros del público se mostraron entusiasmados en las entrevistas después del espectáculo. Pero según un artículo del New York Times de la semana pasada, “cientos” se agolpaban en las puertas de salida en el receso.

El Chinese New Year Splendor se representó 15 veces en el famoso Radio City Music Hall de Nueva York, concluyendo con un lleno total la noche del 9 de febrero. La respuesta al espectáculo, avalada por los reporteros de La Gran Época en más de 700 entrevistas a miembros del público, fue abrumadoramente positiva.

Una de esas entrevistas fue con John Wright, que anteriormente trabajaba en la sección de crítica literaria en el Times. Cuando se le preguntó sobre qué le parecía el espectáculo, Wright contestó, “Fue muy hermoso, muy diferente”.

Pero el Times publicó el 6 de febrero una peculiar crítica al Splendor (firmada por Eric Konigsberg) que hacía de todo, menos sugerir la respuesta consensuada. Apoyándose en tres citas de tres miembros del público, entre los cuales solo uno de ellos dio su nombre completo, el Times proclamaba en su titular, “Un vistazo a la cultura china que algunos ven difícil de ver”.

Lo que hizo aun más inusual el artículo del Times fue que sus críticas imitaban la línea del régimen Comunista Chino, que ha iniciado una campaña oculta para desprestigiar el Splendor.

Cultura tradicional

Miembros del público asistentes al Chinese New Year Splendor inician una ovación en pie, en el último espectáculo en el Radio City, el pasado 9 de febrero. (Dai Bing/La Gran Época)

El Chinese New Year Splendor, como los anfritiones del espectáculo explicaban, presenta la cultura tradicional china de un modo que no se puede ver en ningún otro sitio – especialmente dentro de China, donde el régimen comunista chino ha reprimido activamente la cultura tradicional durante su mandato.

Presentado por la compañía Divine Performing Arts, este espectáculo muestra la cultura tradicional china a través de la danza y la música, transmitiendo historias culturales y morales del pasado y el presente de China, como los números dedicados a la pacífica respuesta de los practicantes de Falun Gong a la persecución actual.

“La cultura tiene el fin de promover la paz y armonía entre nuestros vecinos. Esta armonía incluye la verdad, la compasión y la tolerancia”, afirmaba Daniel Lee, inversor inmobiliario en Nueva York para Speed Investment Group, resumiendo su reacción hacia el espectáculo, y haciendo referencia a los tres principios de Falun Gong, que aparecen visiblemente durante el mismo.

Pero, sin dudas, el resurgimiento de la cultura tradicional china, especialmente en el contexto actual de los asuntos de derechos humanos, ha provocado la ira de los funcionarios comunistas chinos, que durante mucho tiempo han monopolizado la representación de la cultura china. La cúpula de Beijing ha intentado desacreditar el espectáculo, diciendo que se trata de “propaganda política”.

Los miembros del público citados por el Times en su mayoría repetían el punto de vista de Beijing.

Li Yong, uno de los fundadores de United Daily News y World Journal, asistió junto a su esposa a la función del Chinese New Year Splendor de domingo 3 de febrero. (La Gran Época)

La historia del Times también citaba a Maria Hsia Chang, profesora de ciencia política en la Universidad de Nevada. Sin embargo cuando La Gran Época se puso en contacto con la Sra. Chang, esta afirmó que no había visto el espectáculo.

“Un periodista del Times me entrevistó por teléfono. No he leído su artículo, así que no sé si me citó erróneamente o fuera de contexto”, declaraba ésta en una respuesta por e-mail, en la que además añadía que se solidarizaba con la situación de Falun Gong.

Inmediatamente después de la publicación del artículo de Konigsberg, los motores de la maquinaria propagandística del Partido Comunista Chino comenzaron a funcionar a toda velocidad.

Aunque las publicaciones de noticias occidentales como el Times son normalmente censuradas en China, este artículo fue inmediatamente reeditado por Xinhua, el medio portavoz oficial del Partido Comunista Chino (PCCh), y propagado ampliamente.

La prensa de habla china fuera de China próxima al régimen de Beijing, como China Press y ChinaNews.com, dieron igualmente una importante cobertura a este artículo.

Pero mientras las críticas al Splendor ocupaban espacio en la prensa pro PCCh, sin embargo, éstas no eran compartidas por un número creciente de personas que habían asistido al espectáculo.

El público describe una imagen distinta

Lleno total para el Chinese New Year Splendor en el Radio City, en la última actuación en Nueva York, el pasado 9 de febrero. (Dai Bing/La Gran Época)

De hecho, muchos eran conscientes, y críticos con el artículo del Times.

Charles Liu, que trabaja para el New York Freedom Times, dijo que este artículo era “terriblemente parcial”.

Sin embargo, la asistencia a los espectáculos después de la publicación del artículo no disminuyó, sino que incluso aumentó, según NTDTV, productora del espectáculo.

Penny Cohn, ejecutiva de cuentas y gerente de un edificio, había leído el artículo del Times y señaló, “De hecho, despertó mi curiosidad”.

“Y no sólo eso, también ocupaba mucho espacio. Tengo que confesar que me intrigó mucho la cantidad de espacio que le habían dedicado”.

Los dos números que representan la persecución a Falun Gong en el Splendor, “La Flor de Loto Emergente” y “El Poder de la Conciencia”, también fueron mencionados por muchos miembros del público como sus favoritos.

Amerigo Fabbri, rector del Pierson College y profesor de literatura modernista en la Universidad de Yale, hablaba así sobre “La Flor de Loto Emergente”: “Hay tres mujeres en prisión y una de ellas da su vida por las otras dos; estos son grandes elementos de la cultura que son ciertamente transmitidos en el espectáculo”.

Según su impresión general, Fabbri declaró, “La representación es espectacular, increíble. Están haciendo un gran trabajo al traer la historia de la cultura china. Los efectos de sonido, los efectos visuales, los efectos especiales, el canto y la danza son simplemente increíbles”.

Amerigo Fabbri en la última actuación del Chinese New Year Splendor en el Radio City Music Hall. (Jan Jekielek/La Gran Época)

Según encuestas realizadas entre el público, el 95% ha respondido positivamente, y las actuaciones frecuentemente logran ovaciones de pie.

Aparentemente, el público de Nueva York no cree en el retrato del artículo, según el cual el espectáculo era rechazado por el público. La actuación final del Splendor, el 9 de febrero, estaba completa, y éste concluyó su parada en Nueva York con otra ovación de pie.

Sin embargo, los esfuerzos de los productores del espectáculo para que estos hechos se transmitan a los lectores del New York Times parece que no han recibido respuesta.

El presidente de NTDTV, el Sr. Zhong Lee, escribió una carta que decía: “Los abusos de derechos humanos son verdaderamente parte de la cultura que el chino moderno ha heredado, se esté o no de acuerdo con el medio a través del cual esto sea expresado. Nos guste o no, estos abusos son parte de la realidad actual de China”.

“Una de las libertades fundamentales en los Estados Unidos es la libertad de expresión. El Sr. Konigsberg no debería encontrar tan impactante que un espectáculo de cultura china producido en Estados Unidos incluya referencias a asuntos de derechos humanos en China”.

Por el momento, el Times no ha publicado ni respondido a la carta del Sr. Lee.

La Gran Época también intentó contactar con el diario para comentar este artículo, pero los representantes del Times no devolvieron la llamada.

¿Repetir la actuación?

El Splendor está representado por la compañía Divine Performing Arts, y es parte de una gira mundial. Pero en cada parada, el espectáculo se enfrenta a presiones del personal de las embajadas y consulados chinos, que trabajan intentando persuadir a patrocinadores y teatros para que no acepten el espectáculo, y a miembros del público para que no asistan al mismo.

El año pasado, La Gran Época consiguió un documento procedente de la Administración Estatal china de Radio, Cine y Televisión. Marcado como “altamente confidencial”, éste destacaba los esfuerzos del régimen para desbaratar los espectáculos de NTDTV.

Documento del PCCh altamente clasificado, conseguido por La Gran Época

“La cúpula del gobierno central ha ordenado que estos [los espectáculos de NTDTV] sean destruidos a toda costa”, decía el documento con fecha del 16 de diciembre de 2003, momento en que NTDTV preparaba su primer espectáculo de Año Nuevo Chino.

Si eso no era posible, las órdenes eran de “minimizar su impacto”, decía el documento.

En Estados Unidos, algunos políticos han recibido cartas del consulado chino, presionándoles para no asistir a los espectáculos representados por la Divine Performing Arts.

Michael Benjamin, Miembro de la Asamblea Legislativa del Estado de Nueva York, el alcalde de Fort Lauderdale, Jim Naugle, y Donna Frye, Concejal de la ciudad de San Diego, se encuentran entre los políticos que dicen haber recibido cartas pidiéndoles no asistir a las actuaciones del Splendor.

“El PCCh insiste en todo el mundo que sólo hay una China. Intenta ahogar voces alternativas. Temen que el mundo sepa la verdad sobre su régimen dictatorial”, afirmaba el Sr. Benjamin en un e-mail a La Gran Época en diciembre de 2007.

En Corea del Sur y otros países, los consulados han intentado o han conseguido que algunos teatros rompieran sus acuerdos para albergar la representación.

El año pasado, en Seúl, la embajada china presionó a dos teatros para que cancelaran sus contratos de presentación del espectáculo de cultura china. Lo mismo sucedió este año, y el asunto se trata ahora ante el Tribunal Supremo coreano. Un incidente similar ha tenido lugar también en Dinamarca este año.

La embajada china en Suecia hizo esfuerzos similares pero los funcionarios suecos se negaron incondicionalmente a satisfacer al régimen comunista. Un presidente municipal describió la petición de la embajada para que el espectáculo se cancelara como “asombrosa”.

El año pasado, cuando la Divine Performing Arts representó un espectáculo de Año Nuevo Chino en Ottawa, Glenn McGregor, periodista del diario local Ottawa Citizen, escribió siguiendo una fórmula muy similar al artículo del New York Times. Aunque no había asistido al espectáculo, este citó a tres personas que dijeron que asistieron y se enfadaron por el contenido de Falun Gong. McGregor también dio importancia en la historia a las críticas de la embajada china hacia el espectáculo.

Consiguiendo claramente la confianza de la embajada china, McGregor fue invitado por la embajada a un viaje con los gastos pagados a China para probar las alegaciones de graves abusos de derechos humanos contra los practicantes de Falun Gong, y acabó escribiendo en defensa del régimen.


La Gran Época es un patrocinador orgulloso de la gira de
la Divine Performing Arts. Para ver nuestra cobertura completa en inglés, por favor visite: http://en.epochtimes.com/features/dpa2008/