En los últimos años, los monjes Shaolin de China ganaron reputación internacional por su resistencia física y hazañas de destreza en Kung Fu.
Actualmente grupos de monjes Shaolin hacen giras por el mundo y los templos se convirtieron en un destino común para los turistas extranjeros; incluso algunos turistas se quedan en los templos por prolongados períodos.
Pero mientras que muchos de los fantásticos trucos realizados por los monjes ganaron fama en el extranjero, los círculos budistas en China están menos que impresionados. En una encuesta on-line la mayoría de los participantes expresó que los monjes no deberían comportarse o actuar como el común de la gente.
Muchos creen que los shaolin abandonaron sus tradiciones monásticas de dejar el mundo y cortar con los deseos y búsquedas mundanas para convertirse en un centro de recreación turística obsesionados con el dinero y la fama.
El 9 de enero, un estudio publicado en internet que comparaban al templo Shaolin con el templo Dabei en Shanxi recibió una respuesta masiva generando un amplio debate con más de un millón de visitas en 8 días y más de 7.000 respuestas.
Más de 70.000 usuarios participaron de la encuesta titulada “¿Cree usted que los monjes de hoy en día deben asimilarse a la forma de vida de la sociedad actual?”, sorpresivamente el 95 por ciento de los participantes votaron por la opción de que “los monjes deben mejorar sus corazones en forma pacífica y en un ambiente limpio y no deben sumergirse apasionadamente en el mundo de hoy”.
Pero el foco de la crítica estuvo puesto en la forma en que se comercializa el templo Shaolin, así como las acciones de Shi Yongxin, el abad del templo que se presenta como celebridad internacional en la televisión, además de poseer su propia marca de fideos y el hecho de que muchas jóvenes viajeras se queden algunas noches en el templo.
Lo más polémico de la discusión fue el episodio en que 100.000 yuanes (15.277 dólares), literalmente se hicieron humo en el mayor y más caro incienso del templo.
El primer debate se inició en septiembre de 2007 con una fuerte denuncia aseverando que las acciones e intenciones de los monjes del templo Shaolin bajo la dirección del abad Shi Yongxin “harían que un verdadero creyente del budismo se sienta avergonzado”.
Según los creyentes, el templo Shaolin “es el sitio en el que nació el Budismo Zen y tiene una profunda influencia en los practicantes del Zen en China y en todo el mundo”.
Subiendo un poco de tono el debate arribó a temas sensibles para los budistas en cuanto que esgrimieron argumentos acusando a Shi Yongxin de “no promover la Ley Buda y no propagar la Ley en beneficio de la gente sino más bien –indicaba uno de los comentarios más fuertes- de aprovecharse del prestigio ganado en más de 1.000 años por grandes monjes, para acumular arbitrariamente riquezas. Si esto no es un circo, entonces ¿qué es?”.
“Por las constantes frases y acciones de Shi Yongxin -señalaban en la discusión- y su actitud para hacer las cosas pareciera que él estuviese manejando una célula clandestina del Partido Comunista”.
El templo Shaolin fue instituido hace más de 1.000 años por el fundador del budismo Zen, Boddhidarma. En los últimos 20 años, con la aparición de una película filmada en el templo, se ha convertido en el destino turístico número uno de la provincia de Henan, y en un pilar de la economía de la ciudad de Dengfeng. Según las autoridades del templo Shaolin, el templo fue comercializado para satisfacer las necesidades materiales y espirituales de los creyentes de todos los credos.
Las comparaciones se hicieron en relación al templo Dabei de Shanxi, del cual los chinos dicen que probablemente es el único templo que quedó en China que no estableció una “caja de la virtud” para pedir dinero. Incluso los monjes del templo Dabei trabajan duro para seguir siendo autosuficientes, visten humildemente, nunca entran en contacto con el dinero y sólo comen una comida al día.
“¡Qué diferencias movilizante!”-exclamó un participante- “Yo solía admirar al templo Shaolin, por que hay muchas historias conmovedoras y tradicionales. Pero ahora admiro profundamente a los monjes del templo Dabei. Los tiempos han cambiado mucho, pero ellos todavía mantienen firmes sus creencias fundamentales. Puedo sentir la existencia de un profundo significado en sus vidas, por otra parte, el templo Shaolin se ha convertido en nada más que un caparazón vacío. La búsqueda de fama y riqueza personal llenado ese lugar hasta el tope”.











