Durante el Forum Económico Mundial mantenido en Davos, Suiza, la semana pasada, Wang Jianzhou, CEO de la corporación de comunicaciones China Mobile, manifestó inesperadamente el rol de la compañía de ayudar al régimen comunista chino a espiar a sus clientes.
En el encuentro reveló que su compañía tenía acceso ilimitado a los datos personales de sus clientes y que se los entrega a los funcionarios chinos de seguridad cada vez que estos lo exigen. “Sabemos quién es usted, y también donde está usted”, afirmó el ejecutivo de China Mobile, la cabeza de la compañía más grande de teléfonos celulares de China, con más de 300 millones de clientes. El comentario de Wang escandalizó al mundo occidental, así como a la gente china.
Wang Jianzhou dijo que la compañía es capaz de rastrear quién es el cliente, y la localización exacta del usuario. Lo que fueron una vez detalles personales tales como nombre y localización de sus clientes están ahora permitiendo a la compañía tomar ventaja de esta información para uso en marketing, avisos, y servicios.
Como las cuestiones giran alrededor de la privacidad, según afirmó Wang se puede seguir la pista del paradero de un individuo “pero la información no se filtra porque solo la oficina de Seguridad Pública puede acceder a la información” cada vez que la requiere.
La compañía es capaz de seguir la pista del movimiento del teléfono móvil del usuario, porque las llamadas son retransmitidas a la antena más cercana. El congresista americano Edgard Markey encontró estas noticias sobrecogedoras. El expresó que la información ha enviado un mensaje escalofriante a los expertos en telecomunicaciones en el Forum Económico Mundial de que las capacidades de los teléfonos móviles pudieran ser puestas para tal malversación, y sus usuarios monitorizados y espiados.
Markey fue jefe del departamento de Telecomunicaciones e Internet de EEUU, subrayó que en occidente cuando un gobierno democrático necesita acceder a registros de teléfonos móviles de un individuo en particular, debe obtener primero el permiso de un tribunal, y afirmó a los reporteros de AFP que se sintió ultrajado y que sospecha mucho sobre la relación entre esta compañía y el gobierno chino.
Zhang, un graduado de la universidad de Chongqing dijo que este comportamiento es inmoral y que no le sorprende lo que hace China Mobile. Según él, es fácil de entender que las autoridades comunistas chinas hagan esto a pesar de que sea un abuso severo a los derechos humanos básicos.
El señor Wu, periodista independiente de la provincia de Zhejiang, también afirmó que él está bajo vigilancia a través de sus llamadas telefónicas y mensajes de texto. Cuando intentaba enviar mensajes, Wu descubrió que China Mobile bloqueó ciertas palabras que tienen contenido asociado a la persecución a Falun Gong y de la Masacre de Tiananmen, cualquier contenido relacionado hace que el mensaje no sea enviado.









