DHAKA - Según informaron las autoridades sanitarias bengalíes, la influencia aviar o gripe aviar, continúa propagándose en Bangladesh, donde 26 de los 64 distritos están afectados por la epidemia.
El pasado 22 de enero, la secretaría de ganadería confirmó la presencia del virus H5N1 en 84 granjas avícolas del país.
En ese día, más de 315.000 aves de corral fueron sacrificadas en 109 granjas avícolas, mientras que equipos de veterinarios por todo el país se apresuraban para examinar miles de sitios más.
Hasta la fecha, no se produjo ningún caso de esta enfermedad en seres humanos.
Recientemente, la gripe aviar sembró el pánico en el sur de la ciudad de Barisal, cuando se confirmó la presencia del virus en dos granjas de corral de la ciudad, obligando a las autoridades a crear un cordón sanitario de un kilómetro para cercar ambas granjas, en las que llegaron a sacrificarse más de 2.000 aves.
“Desde que se cercó la zona y la matanza de los pollos, no fue declarado ningún otro brote. Por ejemplo en algunos lugares se detectaron aves enfermas pero que no padecían gripe aviar”, explicó Mohammed Jainouddine Mollah, el responsable del área de ganadería en el distrito.
Sin embargo, el temor de que se propague esta enfermedad contagiosa persiste, y los trabajadores que participaron en la eliminación de las aves, están siendo sometidos a un control riguroso.
“Por el momento, se ha abastecido de medicamentos a los agentes que participaron en este trabajo”, afirmó el señor Mollah, subrayando la terrible situación en que se encuentran por falta de recursos.
“Hay 1.212 granjas comerciales en el distrito y no tenemos suficientes trajes de protección para los 110 agentes que entran en contacto directo con las aves enfermas, por tanto –agregó Mollah– las aves infectadas deben ser manipuladas con extrema precaución”.
Según declaraba, todo caso de infección humana por el virus H5N1 aumentaría los riesgos de mudanza del virus, “lo que podría constituir una amenaza grave para el hombre”.
Falta de conciencia
Muy consciente de los problemas que pueden venir, lo que más le inquieta al Mollah es el escaso grado de sensibilización de las comunidades locales.
“Aconsejamos a la gente que separen a las aves enfermas de las sanas; que entierren las deposiciones de los pollos en hoyos cubiertos y que maten y entierren las aves enfermas” -afirmaba en su declaración, y continuaba- “también les recomendamos que laven los huevos con detergente y que cuezan bien los huevos y la carne antes de consumirlos”.
Lavar cuidadosamente las manos también es una precaución sanitaria muy importante para prevenir la contaminación por el virus, explicaba Mollah citando los esfuerzos desplegados por algunas organizaciones no gubernamentales internacionales como BRAC (Bangladesh Rural Advancement Committee) y Save the Children , con el objetivo de elevar el nivel de sensibilización de la población.
Pero a pesar de estos esfuerzos, particularmente las reuniones y los talleres organizados con las comunidades rurales sobre los factores de riesgo evidente, el nivel de sensibilización es “muy débil”, reconoció.
En el pueblo de Naya Para, en Kahalu, subdistrito de Bogra, al norte de Bangladesh, Mahfouza Begum, de 42 años, perdió a sus 62 pollos en el curso de las tres últimas semanas, e ignora las causas de la muerte.
“No le señalé la enfermedad a nadie. Nadie me pidió hacerlo; –comentaba Begum mientras sollozaba- algunas gallinas murieron mientras incubaban sus huevos”.
Epidemia en Bengala occidental
Paralelamente, la noticia de una propagación importante del virus en Bengala occidental, al otro lado de la frontera con la India, suscitó inquietudes entre los ganaderos de pollos, ya que 17 de los 26 distritos bengalíes afectados por la epidemia de la gripe aviar son limítrofes con ese estado.
Con más de 150 millones de habitantes, Bangladesh comparte 4.000 kilómetros de frontera con la India, lindando una buena parte con Bengala occidental, donde el contrabando de pollos y huevos con destino a Bangladesh por falta de proteínas sería permanente.
“Los pollos y huevos que vienen de Bengala occidental son baratos. Nadie puede cerrar la frontera. Estamos corriendo un gran peligro” advertía Haji Hashim Ali, vendedor pollos al por mayor en Dhaka.
Sin embargo, según indica un portavoz de Bangladesh Rifles, la fuerza paramilitar está haciendo vigilancia en las fronteras del país y estrictas restricciones para las aves de corral y sus huevos, fueron impuestas en todos los movimientos transfronterizos. Actualmente están siendo aplicadas rigurosamente.
El estado hindú de Bengala occidental experimenta actualmente algunas dificultades en cuanto a hacer frente a su propia epidemia de gripe aviar, considerada como la tercera y la más grave epidemia que la India haya conocido desde el 2006. Esta epidemia está afectando ahora a 11 de los 19 distritos de Bengala occidental, llegando a una crítica situación de más de 50.000 aves sacrificadas.
Las autoridades de Bengala occidental anunciaron el último 22 de enero, que en el transcurso de los días comenzarían a sacrificar a más de dos millones de pollos.
Y para aumentar aún más los temores de la población, algunos buitres y otras aves migratorias han caído muertos, según fuentes de la prensa local.
En un comunicado del pasado 17 de enero, la Organización mundial de la Salud (OMS) dio a conocer que la India está confrontando la epidemia más seria que se pueda imaginar, sobreentendiendo que podría ser de la peor que jamás se haya visto y más grave que todas las epidemias de gripe precedentes.
Según el OMS, desde 2003, la gripe aviar provocó más de 200 muertos en doce países, la mayoría de Asia.








