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Empresarios australianos siguen detenidos en China

Los propietarios de Enoch Group están bajo prisión domiciliaria por difundir sus creencias cristianas desde su empresa. Sus hijos piden ayuda al Primer Ministro australiano para rescatar a sus padres


Por Qiao Qi – La Gran Época
05.02.2008 12:59


(Guang Niu/Getty Images)

Una enorme empresa australiana de productos medioambientales fue cerrada en China debido a sus actividades de promoción del cristianismo.

A Daniel y Eliza Ng, propietarios de Enoch Group, se les prohibió abandonar el país, y sus activos de casi 100 millones de yuanes (unos 13,92 millones de dólares) fueron retenidos.

Los hijos de los Ng escribieron una carta dirigida al Primer Ministro australiano pidiendo ayuda para rescatar a sus padres. El señor Ng también pidió ayuda internacional para resolver el problema lo antes posible.

Estos empresarios australianos, que emigraron de Hong Kong, invirtieron 30 millones de yuanes (4,18 millones de dólares) en China continental, y fundaron en la ciudad de Guangzhou la empresa Enoch Biological Science and Technology.Ltd. Como parte de Enoch Group, ésta se centra principalmente en agricultura ecológica y protección medioambiental.

El 21 de agosto de 2007, la delegación Panyu de la Oficina de Administración de Industria y Comercio de Guangzhou envió a más de 100 oficiales para rodear la oficina y las fábricas de la compañía, y confiscó los activos de la empresa, incluyendo ordenadores, equipo de oficina, y formulas exclusivas de la compañía, dejándola así inoperante.

El 13 de septiembre de 2007, las autoridades congelaron el capital de los señores Ng, incluyendo sus activos personales, y el 22 de septiembre se les prohibió viajar a Hong Kong desde China continental.

Al poco tiempo, el 12 de octubre fueron detenidos bajo arresto domiciliario hasta el 25 de ese mes, con los cargos de “actividades religiosas ilegales”.

El 15 de noviembre de 2007, Daniel Ng publicó una carta abierta al mandatario Hu Jintao y al Primer Ministro Wen Jiabao.

En su carta declaraba que la cultura comercial que brindó es puramente para enseñar a sus compatriotas a ser buenas personas antes de hacer buenos negocios, y que los discos que quemaron junto con los materiales impresos se daban todos en público a sus distribuidores. Daniel también señaló que por el principio de su fe, nunca se han implicado en ningún comportamiento que dañe a su patria.

Ng pidió que la investigación de su empresa terminara lo antes posible y así poder retomar la actividad normal. Hasta ahora no recibió ninguna respuesta legal o escrita.

Como consecuencia, el 11 de diciembre, la delegación Panyu suspendió la licencia de actividad de la empresa multándola con 200.000 yuanes (unos 27.845 dólares). El mismo día, el tribunal de Panyu encargó a una empresa de remates llevar a cabo una subasta de algunos de los productos y equipos de oficina de la empresa.

Daniel Ng se contactó con el Consulado australiano en la provincia de Guangzhou, con la esperanza de que el gobierno australiano pudiera intervenir en su nombre. Sin embargo, los funcionarios australianos no atendieron sus peticiones de ayuda declarando que son “incapaces de intervenir en disputas comerciales”.

Los funcionarios australianos se negaron a investigar las alegaciones, y descartaron el hecho de que Daniel y Eliza Ng son ciudadanos australianos.

Joshua y Esther Ng, hijos de Daniel y Eliza, escribieron una carta abierta al Primer Ministro australiano, Kevin Rudd, el pasado 26 de diciembre, con la esperanza de que éste pudiera usar su influencia para convencer a los funcionarios australianos que intervengan y ayuden a liberar de China a sus padres.

Debido a que el régimen comunista chino les prohibió abandonar el país y congeló su capital, los señores Ng no pudieron reunirse con su familia en Hong Kong y Australia, y ahora tienen que depender de la ayuda de su hijo para cubrir los gastos diarios.

Estos empresarios esperan que a través de la carta abierta, los canales diplomáticos y los reportajes de los medios, puedan conseguir apoyo de la comunidad internacional para arreglar su situación.

Ambos se reunirán con el Cónsul General australiano esta semana, con la expectativa de que el problema se resuelva satisfactoriamente.


Artículo original en chino