CHINA - Más de 200 residentes de Beijing, cuyas propiedades fueron confiscadas y demolidas a la fuerza por el estado, a través de lo que se conoce como “Jingzu”1, llevaron adelante una demanda masiva al gobierno municipal de Beijing por las pérdidas causadas. Un reportero de Associated Press (AP) entrevistaba a varias de estas familias frente al edificio de apelación hasta que la policía lo echó de allí.
Wang Jianping, residente de Beijing, relataba cómo el periodista de AP realizaba el reportaje, mientras los manifestantes explicaban sus infortunios. Más tarde, dos oficiales salieron del edificio del gobierno y confiscaron la identificación del reportero.
“David Hu presentó los debidos documentos que lo autorizaban como periodista a realizar la nota, pero la policía dijo que sólo podría continuar con sus preguntas cuando los oficiales se hubieran ocupado de los manifestantes. Al final, el reportero tomó algunas fotos y se fue en un taxi seguido por la policía. No sabemos qué le pasó después de eso”, indicó Wang.
La señora Wang, que fue residente del distrito de Xicheng en Beijing, dijo que hace cuatro años su casa fue demolida a la fuerza por el Tribunal de Xicheng. Desde entonces y por casi tres años consecutivos viene exigiendo justicia y una solución, pero el problema continúa sin resolverse.
“Pedí una fotocopia del informe administrativo pero el Tribunal de Xicheng no me la proporciona”. Más tarde ella intentó llevar su caso a varios funcionarios, pero tampoco pasó nada.
El 27 de septiembre de 2006, la señora Wang fue al Tribunal de Xicheng para conseguir un informe administrativo, vistiendo ropas que representaban su miseria, y gritando consignas exigiendo sus derechos. Esta acción la dejó detenida durante diez días en una comisaría. Cuando fue liberada, las autoridades le dijeron que ya no se ocuparían más de su caso.
Wang es muy crítica con la justicia de China y según indica, las oficinas de apelación del país casi no existen. “Los sirvientes públicos que trabajan en las oficinas de apelación toman el dinero de los contribuyentes pero no hacen nada para servirlos. Mienten, sobornan y dan respuestas irrelevantes a las preguntas y preocupaciones. Nadie de allí se responsabiliza”.
Con el fin de asegurar los Juegos Olímpicos en Beijing, el régimen chino afirmó que abrirían sus limitaciones previas sobre los reporteros extranjeros. Si la gente accede a ser entrevistada en China, los reporteros extranjeros supuestamente ya no necesitarán conseguir autorización a través del departamento de propaganda del país. A pesar de esta promesa, muchos reporteros extranjeros son aún severamente restringidos cuando realizan entrevistas en China.
[1] Este término viene de un documento promulgado por el Partido Comunista Chino el 18 de enero de 1956. Este documento requiere que todas las casas de propiedad privada situadas en la ciudad deben ser “alquiladas y operadas por el estado” por el beneficio de la industrialización nacional y la transformación socialista, es decir, “las casas son propiedad de la nación, y es ésta quien las alquila, las distribuye, y las repara”.









