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Soldado arrepentido confiesa actos genocidas

Participó de una matanza en una operación militar comandada por el Partido Comunista Chino contra una colonia musulmana donde murieron niños, mujeres y ancianos indefensos


Por Chen Xiaoye, Chen Yucheng y Xiao Yeqi - Epecial para La Gran Época
02.02.2008 12:46


(Creative Commons)

En realidad ya renuncié hace años al Partido Comunista Chino (PCCh). Aún así, todavía quise declarar solemnemente mi completa renuncia a este perverso partido y a todas sus organizaciones afiliadas una vez más. Mi abuelo y su esposa también quisieron hacer lo mismo.

Todos los documentos del partido que alguna vez firmamos y completamos, más la lealtad que prometimos y todo lo que hablamos en las organizaciones del PCCh es inválido. Nosotros en el presente juramos que nunca coexistiremos con este inhumano e inexorablemente perverso partido.

La razón para mi renuncia al PCCh nuevamente es porque quiero revelar un secreto que ha sido escondido en lo profundo de mi corazón por demasiados años. Eso me ha ocasionado persistentes pesadillas y severa tortura a mi conciencia, pero nunca se lo he dicho a nadie.

Varios años atrás durante mi servicio en la milicia en Xingjian, fui forzado a participar en una operación genocida contra una aldea musulmana (aldea Hui).

Al ver a aquéllos ancianos y niños inocentes, también a bebés siendo amamantados por sus madres, no pude de ninguna manera dispararles.

Como soldados de infantería, estábamos en el círculo interno que asediaba a la aldea y los soldados del círculo exterior detrás nuestro estaban provistos de armas más avanzadas.

Si no iniciábamos el fuego, las tropas detrás nuestro habrían disparado directo a nosotros, y también habríamos muerto. Enfrentados a esa situación, tampoco hubiéramos salvado a nuestros compatriotas campesinos de la aldea musulmana, entonces no tenía opción y tuve que disparar, con lágrimas derramándose sobre todo mi rostro.

Nunca pude olvidar esta escena en extremo despiadada, algo tan horrible que no podría ser descrito por ningún lenguaje. Luego de regresar a mi pueblo, no pude poner un pie en una aldea musulmana. Una vez que me topé con un musulmán, no me atreví incluso a levantar la cabeza; el profundo dolor de mi corazón estaba más allá de las palabras. Yo era una persona recta y amable que debería haber llevado una vida normal y pacífica. Pero el inhumano PCCh me hizo perder toda la felicidad que debería haber tenido en mi vida.

Quisiera urgir a todos aquéllos que aún están engañados por el PCCh y a las personas que tienen prejuicios contra Falun Gong, que despierten y renuncien al PCCh y a sus organizaciones afiliadas en seguida, así serán salvados lo más pronto posible. De lo contrario, serán víctimas de sus falsas concepciones algún día.

La intrínseca y perversa naturaleza del PCCh es hacer daño a todas las personas. Ha tomado la iniciativa de instigar a grupos de personas a matarse entre sí. Además aquéllos que colaboraron a riesgo de sus propias vidas podrían ser asesinados mañana.

No se detendrá en matar gente hasta el día de su colapso. Incluso cuando se encuentre con su final, intentará de cualquier manera arrastrar a más gente en su afán de convertirlos en chivos expiatorios. Piense sobre eso y sobre todos, este es el Partido Comunista Chino.

Luego de expresar la razón de mis constantes pesadillas, tengo la esperanza de que los dioses puedan escuchar mi confesión. Sinceramente les ruego a los dioses capaces de salvar a los seres concientes que me ayuden a deshacerme de las pesadillas para lograr una mente en paz.


Chen Xiaoye, Chen Yucheng y Xiao Yeqi


Provincia de Shaanxi, 14 de enero de 2008


Artículo original en chino