PARÍS - El 10 de diciembre de 2007, día mundial de los derechos humanos, Reporteros sin Fronteras y la Fundación de Francia organizaron su ceremonia de entrega de Premio 2007 a la Libertad de Prensa. Debido a la proximidad de los Juegos Olímpicos de 2008, ha sido creado un premio especial denominado “China”, en esta ocasión concedido a Hu Jia, reputado defensor de los derechos humanos. En el momento de la ceremonia de entrega, hubo una conversación en directo con el Sr. Hu gracias a una conexión audio-visual vía internet.
Diecisiete días más tarde, Hu Jia fue detenido por el régimen comunista de Beijing acusado de “subversión al Estado”. Su detención ha llamado la atención a toda la comunidad internacional. La Gran Época entrevistó a Robert Ménard, Secretario General de la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), para conocer su reacción.
La Gran Época (LGÉ): Hu Jia ha estado detenido algunas semanas en China. ¿Piensa que su detención tiene algo que ver con RSF?
Robert Ménard: Espero que no. Espero que el hecho de que hubiera tenido el coraje de expresarse en directo vía Internet en el momento de la entrega de premios por el día de los derechos humanos no haya motivado su detención. Pero, evidentemente tampoco lo puedo excluir. No obstante, atreverse a decir lo que dijo en directo sin temor alguno sabiendo que esto iba a ser repetido por todas partes, es realmente muy valiente. Por ello, me siento responsable de lo ocurrido e inmediatamente escribí a Nicolás Sarkozy [presidente francés] pidiéndole que intervenga personalmente ante las autoridades chinas porque esto no se puede permitir.
LGÉ: ¿Acerca de la intervención del gobierno francés?
Robert Ménard: No del gobierno, pero sí como jefe de Estado. Le escribí una carta personalmente. Habitualmente, se escribe una carta un poco impersonal, de la organización al jefe del Estado. Pero en este caso, le hablé de lo que conozco, le dije lo que necesitaba, le conté que Hu Jia había intervenido por Reporteros sin Fronteras en el momento de este acontecimiento, y que por tanto, me sentía responsable de esta historia. Le pedí que interviniera urgente ante las autoridades chinas para obtener su liberación. Me parece que Hu Jia se va a convertir en un símbolo de arbitrariedad antes de los Juegos Olímpicos. Es el símbolo de un régimen que no respeta sus compromisos.
LGÉ: ¿Tiene noticias recientes referente a Hu Jia?
Robert Ménard: No, no tenemos noticias recientes. En el momento en que escribí la carta, ni siquiera sabíamos donde había sido detenido. Hoy, la prioridad para nosotros es hacer una campaña por todo el mundo. Convertirlo en el símbolo de lo que se espera para los Juegos Olímpicos, esto permitirá la liberación de un cierto número de gente. Esta detención testimonia el desprecio de las autoridades chinas para todos los defensores de los derechos humanos, además de no liberar a gente, encarcelan a gente simbólica.
LGÉ: ¿Aparte del gobierno francés, acaso RSF va a lanzar otras acciones para salvar a Hu Jia?
Robert Ménard: Absolutamente. Hemos empezado desde Francia y ahora, queremos emprender una acción a nivel europeo. Hace falta que el Parlamento Europeo se movilice al igual que otras instituciones europeas. Cuando comenzaron a movilizarse, esto creó una verdadera emoción, absolutamente hace falta que todo el mundo sea movilizado. Y añadiré que hay que lanzar una campaña y estamos imaginando un cierto número de acciones, estamos imaginando una campaña al nivel de los internautas. En cierto modo, es un símbolo para Internet, porque utilizaba mucho Internet para expresarse, pues espero que la comunidad de los internautas se movilice también.
Los oídos sordos del COI
LGÉ: ¿Lo considera como uno de los rehenes de los Juegos Olímpicos de Beijing?
Robert Ménard: Le considero el rehén de los Juegos Olímpicos. Hay muchos otros -entre periodistas, internautas, defensores de la libertad de prensa - hay cerca de una centena de personas encarceladas que luchan por la libertad de expresión en China. Pero él, me parece que es la misma encarnación de la arbitrariedad. Hoy, es el rehén del Partido Comunista Chino. Es el rehén de los Juegos Olímpicos concebidos a la moda china…, a la moda del Partido Comunista Chino- no hay que confundirlo. Hemos llegado también hasta el Comité Olímpico Internacional diciéndoles que es un símbolo, la liberación de Hu Jia. No podemos celebrar los Juegos Olímpicos así mientras él siga encarcelado. Espero que el movimiento olímpico se movilice.
LGÉ: ¿Existe un diálogo entre usted y, por ejemplo, la Embajada china o el COI?
Robert Ménard: No tenemos ningún diálogo con la Embajada china. La última vez que hablamos con las autoridades chinas, fue a principios del año pasado con motivo de mi viaje a China, ya que en esta fecha, las autoridades chinas nos habían prometido un cierto número de liberaciones. Estas liberaciones jamás se efectuaron. Llegué a la conclusión de que estábamos tratando con gente que nos mentía y que no cumplía su palabra. Se los dije, y paramos las discusiones. Siempre estoy dispuesto a retomar el diálogo con las autoridades chinas pero partiendo de la base de compromisos y respeto. Las autoridades chinas se habían comprometido con unas liberaciones concretas que incluían nombres y fechas. Pero ellos no respetaron este compromiso. No quiero dialogar con gente en la que no tengo ninguna confianza.
En cuanto al Comité Olímpico Internacional, no es sólo con nosotros con quienes no quieren discutir, sino que tampoco lo quiere hacer con la Sra. Rama Yade, Secretaria de Estado de los Asuntos Exteriores y de Derechos Humanos en Francia. Hace ya meses que pidió encontrarse con el presidente del Comité Olímpico Internacional, pero todavía no le ha respondido. Pide encontrarlo para tratar asuntos de los Juegos Olímpicos, pero su presidente, Jacques Rogge, no ha respondido hasta la fecha. Recientemente le he pedido a Rama Yade una entrevista con el Sr. Sarkozy para que me facilite el encuentro con el Sr. Rogge, con el fin de hablarle sobre el caso de Hu Jia y de otros casos de personas encarceladas.









