El pasado 21 de enero, cientos de ex empleados de sucursales de todo el país del Banco Industrial y Comercial de China, se reunieron frente a la Federación del trabajo en Beijing para protestar contra su injusto despido.
Un manifestante de la provincia de Hubei, indicó a La Gran Época que los manifestantes desplegaron pancartas con las frases “¡Devuélvanos nuestros derechos! ¡Terminen con la corrupción! ¡Rechacen a los funcionarios corruptos!” Aunque según la constitución la protesta pública es legal, la policía apareció de inmediato y los arrestó.
Entre los manifestantes, el mayor grupo compuesto por unas 200 personas, venía de la provincia de Heilongjiang, ubicada al noreste de China. Según declararon, debido a la interferencia de la policía y de la actual dirección del banco, cientos de ellos no pudieron llegar a la marcha.
“No tenemos salida. Ya vine cuatro veces a Beijing para protestar, y no sólo no sirvió de nada, sino que además fui siempre arrestado. Al ser un grupo social desfavorecido, ¿qué podemos hacer? Solo podemos protestar ante la opinión pública”, manifestó un bancario de Heilongjiang.
Cuando La Gran Época telefoneó a la sede del Banco Industrial y Comercial de Beijing, un miembro del personal contestó: “Ya nos contactamos con la oficina de reclamos y contestamos sus preguntas. No conozco los detalles con claridad”.
Unos 20 manifestantes de la ciudad de Fuxin, provincia de Liaoning, fueron retenidos bajo custodia en un hotel de Beijing desde las 2:00 hasta las 9:00 horas del 21 de enero.
La Gran Época se las arregló para contactarse telefónicamente con algunos manifestantes detenidos que denunciaron lo sucedido: “Desde las 2:00 horas, la policía de Fuxin y el personal de la oficina local del Banco Industrial y Comercial nos tiene retenidos bajo custodia. Estamos aquí para protestar por nuestros problemas debido a que el banco nos despidió ilegalmente. El Banco Industrial y Comercial violó la ley, íbamos a protestar a las autoridades superiores para proteger nuestros derechos, pero nos retienen aquí para impedírnoslo”.
Los empleados despedidos del Banco Industrial y Comercial de todo el país manifestaron muchas veces en Beijing el año pasado, pidiendo una solución al asunto de la indemnización por su despido. El banco se comprometió inicialmente a dar 8.000 yuanes (unos 1.066 dólares) como indemnización por el despido de cada empleado, pero finalmente pagó solamente 2.000 yuanes (253 dólares), y tampoco pagó los beneficios por jubilación y seguro médico.









