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¿Por qué los medios se niegan a hablar de la persecución a Falun Gong?

Aunque es un hecho confirmado por AI, el relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura, el Departamento de Estado de Estados Unidos, Human Rights Watch, entre otros, la gran mayoría no informa sobre este crímen de lesa humanidad


Por Michael Mahonen – Especial para La Gran Época
28.01.2008 13:03


Escenas reales como parte de un documental de la CBC titulado: Más allá del Muro Rojo: La persecución de Falun Gong, en donde policías de civil golpean a un practicante de Falun Gong en la plaza de Tiananmen, Beijing mientras otro es forzado dentro de una furgoneta de policía.

La Canadian Broadcasting Company (CBC) retiró el 6 de noviembre de 2007 el documental Beyond the Red Wall: The Persecution of Falun Gong (Más allá del Muro Rojo: La persecución de Falun Gong), horas antes de ser emitido por primera vez.

Más de 200 medios de comunicación informaron sobre la consiguiente controversia, con la mayor parte informando que la CBC actuó en respuesta a la presión del régimen chino. El 20 de noviembre, la película salió finalmente al aire, después de haber sido reeditada.

La reedición del documental Más allá del Muro Rojo: La persecución de Falun Gong, del director Peter Rowe, resultó en numerosos informes de medios internacionales que fueron muy críticos con la decisión. Si bien esta crítica es válida, pero igualmente que criticada por eliminar alguna evidencia que el director Rowe había dejado en el umbral de la puerta; la CBC debería ser apreciada por al menos sacar al aire una versión editada.

De hecho, aunque la persecución ha sido investigada y confirmada por Amnistía Internacional, por el relator especial de Naciones Unidas especialista en tortura, por el Departamento de Estado de Estados Unidos, por Human Rights Watch, entre otros, la gran mayoría de los medios, incluyendo algunos que criticaron a la CBC, informaron muy poco acerca de la persecución a Falun Gong.

Cuando el régimen del Partido Comunista Chino (PCCh) lanzó la persecución a Falun Gong en las tempranas horas de la mañana del 20 de julio de 1999, los practicantes fueron literalmente sacados de sus camas y llevados en autobuses a estadios de deportes, muchos de los cuales estaban llenos por encima de su capacidad. Esto ocurrió a una escala de masas a lo largo de China. Esto fue feroz, inesperado, y conmovió a los practicantes.

Una encuesta del PCCh a finales de 1998 había estimado que entre 70 y 100 millones de chinos estaban practicando Falun Gong. El plan para tal ataque a gran escala organizado, tuvo que ser de meses en su elaboración.

Por supuesto la avalancha de propaganda contra Falun Gong estuvo además bien planeada por adelantado. Esta iba dirigida no solo a los ciudadanos de China, sino también a la comunidad internacional después de la masacre de estudiantes el la plaza de Tiananmen en 1989. Esta vez la propaganda y justificación para sus acciones fueron planeadas cuidadosamente.

Nombre tales como “culto diabólico” fueron empleadas por el PCCh en la comunidad internacional, la cual por ese tiempo nada sabía acerca de Falun Gong. Los practicantes de Falun Gong no tuvieron la oportunidad de contemplar que estaba ocurriendo antes de que la comunidad internacional fuera proporcionada con esta primera fuerte impresión y única información de la propaganda del PCCh.

Los medios occidentales, teniendo poca información en que basarse, inicialmente ayudaron a estigmatizar a Falun Gong repitiendo la insostenible propaganda del PCCh.

Además, cuando los practicantes de Falun Gong se recuperaron del shock inicial y empezaron a proporcionar información alternativa a los medios, la tinta empleada para hablar de Falun Gong fue terriblemente minimizada en relación a la información que el PCCh proporcionó inicialmente. Esta tendencia ha continuado hasta hoy.

En un minucioso, y profundo artículo publicado en la revista Compasión, Leeshai Lemish examinó 1.879 artículos de medios escritos acerca de la persecución a Falun Gong que apareció en los periódicos líderes y servicios telegráficos del mundo de habla inglesa tales como el New York Times, the Wall Street Journal, AP, y Reuters.

Las fuentes del PCCh eran “citadas como las principales fuentes de noticias en el encabezamiento o párrafos de artículos acerca de Falun Gong, cuatro veces cada una fuente de Falun Gong y tres veces cada una fuente de organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. En otras palabras, por cada artículo con un encabezamiento como: ‘Una mujer de Falun Gong dice que fue torturada’, cuatro artículos tenían un encabezamiento como: ‘China sentencia a un miembro de secta’.

En otro estudio de 1.308 artículos de AP, de aquellos en los cuales Falun Gong informaba de la muerte por tortura en custodia, el señor Lemish encontró que al PCCh se le dio la oportunidad de responder directamente al 50,2 % de las veces. Cuando el PCCh hizo acusaciones mayores hacia Falun Gong, tales como decir que los practicantes murieron por rehusar tratamiento médico o suicidio, a Falun Gong se le dio la oportunidad para responder solo en el 17,9 % de las veces.

El desequilibrio continúa hoy

En un artículo de Canadian Press, el jefe de noticias de la CBC, John Cruickshank, hizo un eficaz comentario considerando la controversia de Más allá del Muro Rojo, “Falun Gong, ellos lo quieren todo a su modo. Ellos querían básicamente que fuera su show. Peter Rowe usó un horrible material de video sobre pistas de la persecución a Falun Gong, y justo en un cierto punto nos sentimos incómodos con el modo en el cual básicamente se mostraría el programa en la televisión sin hacer una reflexión acerca de lo que era creíble en realidad”.

Este programa fue hecho por Peter Rowe, que no es un practicante de Falun Gong. ¿De que modo podía ser una actuación de Falun Gong? Debido a las salvajes restricciones en China, hay solo dos tipos de material grabado que yo he visto tomadas por Falun Gong. Una es de tortura de víctimas rayando la muerte, reminiscencia de víctimas demacradas del holocausto, incluyendo el caso de la señora Gao Rongrong, que la mitad inferior de su cara fue chamuscada y cubierta con grandes costras de las múltiples quemaduras por bastones eléctricos.

El otro tipo de material es una filmación tomada en la plaza Tiananmen que muestra a los practicantes entre grandes multitudes de gente siendo violentamente atacados por la policía china mientras sostienen pancartas y piden por el fin de la persecución. El Muro Rojo incluía algo de este material filmado con etiquetas en pantalla manifestando que este era un material cinematográfico tomado por Falun Gong. Los practicantes que tomaron este material arriesgaron su seguridad personal e incluso se enfrentaron a la muerte para mostrar al mundo lo que estaba sucediendo. Todavía de algún modo esto era Falun Gong mostrándolo “todo a su manera”.

Esto no es una competencia por tiempo de emisión, o un esfuerzo por llamar la atención, o un injustificado clamor de lucha política como el PCCh manifiesta cuando sirve sus objetivos de propaganda del momento. Antes de que la persecución empezara, Falun Gong no tenía nada que decir del PCCh.

Esto es una persecución brutal de gente inocente –incluyendo a los más pequeños a los más viejos– a gran escala que ha sido confirmado por los altos cuerpos internacionales mencionados arriba. La gente está muriendo mientras yo escribo estas palabras y seguirá muriendo cuando estén leyendo.

En el artículo del Canadian Press, el señor Cruickshank manifestó en referencia al personal de la CBC en Beijing. “Nuestros individuos son buenos… Ellos han visto una versión temprana del guión y estaban horrorizados por esto– ellos dijeron que lo que estaba siendo tratado como verdad en este documental no era aceptado por ninguna organización creíble”.

Hay muchos puntos válidos de evidencia presentada en el Muro Rojo, incluso en la versión editada de la CBC. ¿A qué se está refiriendo exactamente el señor Cruickshank? Este comunicado general insinúa incertidumbre sobre el programa como un todo. Decir que ninguna organización creíble acepta lo que es presentado en el Muro Rojo es inexacto e irresponsable.

Por lo que sus individuos en Beijing deberían estar horrorizados es por la persecución en sí misma, por la cual ellos no han producido un solo reportaje sólido desde que empezó hace más de ocho años. Dado que, esto debe ser tomado en contexto, considerando que cubrir la persecución de Falun Gong es una de los más – sin no el más – difícil, obstruido, cauteloso, y peligroso esfuerzo periodístico en China. Esto es lo que hace que las tomas de los practicantes de Falun Gong sea tan valiosas. Todavía esto es utilizado como un punto de contención y para atraer sospecha contra aquellos que arriesgaron sus vidas para sacar a la luz esto y luego lo mandaron fuera de China.

Si el inespecífico fundamento de los individuos de la CBC en Beijing es bastante sólido para obtener una reacción tan fuerte como para re-editar un programa aprobado previamente producido por un veterano y confiado director, uno debe preguntar de dónde estos individuos en Beijing de repente cambiaron de dirección para tal información concluyente sobre la persecución a Falun Gong, considerando que ellos no habían producido nada en el pasado.

Uno debe además preguntar por qué, durante ocho años, la CBC ha ignorado totalmente los acontecimientos de la persecución enviada fuera de China con gran riesgo para las víctimas. Verdaderamente si los individuos de Beijing pueden tan rápidamente invalidar la versión inicial del Muro Rojo con tal certeza, ellos deben ser capaces de justificar o negar al menos algunos de estos reportajes de las víctimas actuales. ¿Por qué tal certeza en un sentido y el esfuerzo de disminuir la evidencia de la persecución, mientras se ignoran los reportajes de la persecución durante tantos años?

El intento aquí no es solamente criticar a la CBC, ya que ha habido negligencia en este tema por casi todos los principales medios. Pero la CBC tuvo una rara y valiosa oportunidad dejada en el umbral de la puerta. Además, no solo barrieron alguna de las más vitales evidencias, sino que disminuyeron la urgencia del hecho acusando a la parte abusada– la cual proporcionó algunos de los más apremiantes materiales grabados en el programa en riesgo de sus propias vidas (¡libre de cargo!)– del banal intento de transformar el programa “en su show”.

Esta preocupante falta de claridad debe ser dirigida directamente cuando las estacas son tan altas.

En un artículo del Nacional Post, el portavoz de la CBC Jeff Keay dijo, “Nosotros queríamos tener una creíble y sólida pieza de trabajo presentada, porque yo sospecho, al final del día, que tendremos al gobierno chino molesto con nosotros y tendremos a algunos miembros de Falun Gong molestos con nosotros”.

Beijing niega la persecución absolutamente, a pesar de que las masas de evidencia compiladas por las organizaciones de derechos humanos prueban lo contrario. Beijing niega el abuso de practicantes, la tortura de practicantes, y todos los abusos los cuales han sido confirmados. Beijing está preocupado cada vez que la persecución se expone. Ellos son el partido persecutor. CBC no debería estar molesto por lo que Beijing piensa en absoluto. Por supuesto que Beijing estará molesto.

David Matas, co-autor de un informe sobre la ilícita sustracción de los órganos de practicantes de Falun Gong, dijo en el mismo artículo de Nacional Post, “La noción de que la CBC debe prestar atención a las preocupaciones del gobierno chino es evidencia de que ellos han perdido toda perspectiva”, y continuó, “La CBC llegando a ser un vehículo de propaganda del gobierno chino –incluso bajo la idea de que es una cobertura equilibrada– no es un periodismo responsable”.

Considerando la fastidiosa y controvertida censura de la CBC de la evidencia actual de la persecución, es curioso que ellos retengan las numerosas negativas y acusaciones hechas por el portavoz de la Embajada china quien incluso no intentó proporcionar ninguna justificada evidencia en absoluto.

La inmolación es el único y más crucial evento que hizo girar la percepción de Falun Gong alrededor de las mentes de la gente en China, lo mismo que de muchas mentes alrededor del mundo. El material grabado fue emitido constantemente en los medios controlados por el estado de China, completado con reportajes de tratamiento complementario y masas de comentarios de señalados expertos del PCCh. Para algunos, el incidente trajo a la mente una consigna atribuida por un ministro de la propaganda de Hitler, Joseph Goebbels: “Si tu cuentas una mentira bastante grande y la mantienes repitiéndola, la gente acabará creyéndola finalmente”.

El material filmado fue además mostrado en los medios occidentales, las imágenes impactantes dejaron impresiones profundas en los observadores. La respuesta permitió que Falun Gong desmintiera que los inmoladores no eran practicantes de Falun Gong.

Los practicantes en China deconstruyeron la prueba del video en el reportaje, encontrando muchas inconsistencias, incertidumbres y contradicciones. Esto condujo a la producción de un vídeo, el cual cuando estuvo disponible para el público, causó que el PCCh editara pruebas fuera de su reportaje inicial antes de reemitir este.

Aunque muchos puntos de contradicción, evidencia, e inconsistencias fueron mostrados en la reconstrucción del video y presentados a los medios internacionales, esto fue aceptado con silencio virtual. Emisiones de la inmolación habían ya causado una profunda impresión en las mentes de observadores y lectores, pero al otro lado no le fue dada la voz. Esta voz fue una vez más disminuida en la versión de la CBC del Muro Rojo. Yo insto a todos los lectores a ver la deconstrucción de la tan nombrada auto-inmolación y que la juzguen por si mismos.

El informe de la cosecha de órganos habla por si mismo también

Con más y más terceras partes confirmando los hechos de la persecución en China y pidiendo por el final de las atrocidades, incluyendo el abogado de derechos humanos chino Gao Zhisheng (quien ha sido detenido por segunda vez, paradero general y bienestar desconocido), el oficial consular chino desertor Chen Yonglin, el policía chino desertor Hao Fengjun, oficiales del régimen de alta categoría como Wang Zhaojun y Jia Jia, además de un creciente número de otros valientes individuos hablando en China contra la persecución de Falun Gong, los medios occidentales estan duramente presionados para justificar más su silencio.

Hay muchos signos del inminente colapso del PCCh. Cuando ese tiempo llegue no habrá más agonía de voces de los muchos amigos y parientes de practicantes de Falun Gong quienes están además sufriendo a través de varios modos de persecución y que han sido testigos del inmenso sufrimiento de sus parientes queridos. El pequeño porcentaje de oficiales de policía y oficiales del PCCh de conciencia también hablará claro.

Las voces de los practicantes de Falun Gong perseguidos no serán ignoradas por más tiempo cuando la documentación de abusos sea recopilada. En este punto no habrá necesidad que los medios cumplan su responsabilidad en revelar esta atrocidad masiva. Pero la gente estará demandando saber por qué no lo hicieron.


Michael Mahonen es un ganador del premio Gemini (los Emmy de Canadá) como escritor/director de Sandstorm, su primera película, que ha ganado 29 premios en festivales de cine internacional. Actualmente está escribiendo un guión acerca de la persecución de Falun Gong y otro guión para un largometraje independiente.