Miles de residentes de Shanghai se han manifestado pacíficamente en las últimas tres semanas contra la nueva línea de tren de levitación magnética (Maglev) que prontamente comenzará a montarse y cuyo trayecto pasará tan sólo a 50 metros de edificios de departamentos residenciales.
El diario Jiefang Daily, medio portavoz del PCCh, llamó a las manifestaciones “política callejera” y las acusó de alterar la armonía social en Shanghai.
Esta es la primera vez desde la Masacre de la Plaza Tiananmen en 1989 que las autoridades de Shanghai reaccionan contra una protesta a través de un artículo editorial del Jiefag Daily titulada “Sea bueno escuchando y expresándose al mismo tiempo”. La editorial pedía a los ciudadanos que “consideraran los intereses de todo Shanghai”. Para expresar sus opiniones, “deben seguir los canales habituales y obedecer estrictamente la ley, y nunca tomar medidas extremas como esta política callejera”.
La editorial continuaba diciendo que la “política callejera sólo podría dañar la estable fundación de la ‘sociedad armoniosa’ y este tipo de tendencia debe impedirse. Este tipo de comportamiento es ilegal y daña el interés público, así que necesitamos tenerlo claro y estar firmemente en contra”.
Desde que se hiciera pública la licitación de enmienda de la ruta del Maglev hacia el aeropuerto, hace varias semanas que más de un millar de residentes preocupados tomaron la calle uniéndose a la protesta. Estos temen que el tramo del Maglev que atraviesa el centro, emita radicación magnética que ponga en riesgo su salud.
Como consecuencia se han llevado a cabo enormes manifestaciones cada día desde el pasado 1 de enero, pidiendo que la ruta se aparte de las áreas residenciales.
El 12 de enero, más de un millar de personas marcharon en protesta. La manifestación también provocó varios arrebatos violentos por parte de las autoridades.
Los medios locales de Shangahi han estado ocultando la historia hasta que el Southern Metropolitan Daily publicó el primer reportaje. Después, varios medios importantes, incluyendo a los medios controlados por el gobierno como Xinhua, Sina y NetEase, también comenzaron a informar, e iniciaron un acalorado debate.
Fuentes internas revelaron que las autoridades de Shanghai, enfrentándose a este asunto tan sensible, organizaron reuniones urgentes para encontrar soluciones. Como primera medida se envió un aviso urgente, prohibiendo que los empleados del gobierno asistieran a la protesta.
Los medios controlados por el gobierno de Shanghai lanzaron una acción de respuesta, a través de Eastday.com, publicando varias editoriales que acusaban a varios medios de no ser objetivos o científicos respecto al asunto, y que de esta manera provocaban una creciente falta de armonía en la ciudad. Xinmin Evening News también publicó una serie de artículos “científicos” sobre cómo el Maglev es inofensivo.
Yu Zhengsheng, jefe del Partido en Shanghai, ordenó al personal que “estuviera tranquilo al tratar el asunto, que se tomara su tiempo para planear las soluciones, y tuviera cuidado con el uso de la fuerza policial”.
Después de la editorial publicada el 15 de enero por Jiefang Daily, el gobierno comenzó a tomar acciones. Dos días más tarde, cuatro residentes fueron golpeados por intentar impedir que algunos funcionarios quitaran carteles de protesta en un parque, e incluso dos de ellos tuvieron que ser hospitalizados.
Zheng Enchong, reconocido abogado de derechos humanos de Shanghai y su familia, fueron citados frecuentemente por la policía para reportarse.
El 16 de enero por la mañana, la policía del distrito de Zhabei golpeó a Zheng, y por la tarde lo trasladaron para tomarle declaraciones. Zheng dijo que el comportamiento violento de la policía podría ser el resultado de las continuas protestas que se están llevando a cabo últimamente en Shanghai.










