En 2007, la Embajada china y los consulados chinos en Canadá promulgaron una serie de ataques difamatorios contra el show de Año Nuevo Chino de NTDTV el Chinese New Year Spectacular.
Este año, funcionarios del gobierno norteamericano y miembros del municipio de Nueva York y California recibieron nuevamente cartas de consulados chinos pidiéndoles que no apoyen al Spectacular de ninguna manera.
Rosemary Heborn, profesora jubilada, elogió el espectáculo y luego que sus amigos le dijeran que la Embajada china había intentado interferir con el show, se dio cuenta de la razón después de verlo – “el Partido Comunista Chino persigue a su propia gente y el espectáculo revela esa persecución. En Canadá, el gobierno chino no tiene derecho a interferir con la libertad de las personas”.
John Baird, ministro canadiense de medioambiente, asistió al espectáculo. En una oportunidad Baird recibió cartas acosadoras pero de igual manera asistió a la recepción del Spectacular durante dos años consecutivos.
Por su parte, Pierre Poilievre, Miembro del Parlamento, también ignoró la carta que recibió de la Embajada china. Poilievre dijo que el gobierno de Canadá es un fuerte defensor de la libertad en todo el mundo. Está defendiendo los derechos humanos básicos en China y en todo el mundo, incluyendo los derechos de los practicantes de Falun Gong. “Eso es lo que nuestro gobierno está haciendo y estamos muy orgullosos de ello”.
Brian McAdam, ex diplomático con experiencia y conocimiento sobre Asia, asistió a la actuación dominical del Spectacular en el National Arts Centre de Ottawa. “Ellos [el PCCh] no quieren que el espectáculo tenga éxito porque son un culto a la muerte. Eso es lo que son y no quieren que la gente se de cuenta de que hay otra manera de vivir” –dijo McAdam, y continuó- “La Alemania Nazi resultó ser un culto a la muerte. La Unión Soviética intentó lo mismo. Estos intentaron destruir todo lo que era la cultura rusa. Desafortunadamente estos tiranos sobrevivieron durante décadas, pero al final el espíritu humano trae de vuelta la auténtica cultura de la sociedad. Es maravilloso verla otra vez”.
A pesar de los esfuerzos del PCCh a través de sus embajadas y consulados para interferir con el éxito del espectáculo cada año, el Spectacular continúa creciendo y prosperando.
Al final de su gira global, se espera que 650.000 personas de más de 60 ciudades hayan visto las representaciones de la Divine Performing Arts.










