PHNOM PENH – Mía Farrow, famosa actriz de Hollywood, lleva a cabo una gran campaña humanitaria para poner fin a los crímenes de lesa humanidad en la zona de Darfur, Sudán, pero fue bloqueada por la policía mientras intentaba realizar una manifestación en los “Campos de Ejecución” de Camboya este domingo pasado.
Con una fuerza de más de un centenar de policías militares, bloquearon la manifestación de Farrow. La actriz encabeza la organización no gubernamental “Dream for Darfur” que presiona al gobierno de Sudán para pedir el fin de las atrocidades allí denunciadas.
Argumentando que Darfur no tiene ninguna relación con Camboya, el jefe de policía Touch Naruth, evitó que se realizara la manifestación. “Vayan a protestar a Darfur”, dijo él. El recinto en Tuol Sleng, la secundaria Phnom Penh fue el principal centro de tortura de Pol Pot, líder dictador del partido comunista camboyano culpable de cientos de miles de muertes.
Momentos más tarde, la actriz ofreció una conferencia de prensa donde acusó a las autoridades del régimen comunista de Beijing de presionar a las autoridades camboyanas para evitar esta manifestación, la cual tenía planeada dejar flores y encender una antorcha olímpica simbólica en el recinto. No obstante, este mismo tipo de actividad fue realizada en ciudades también consideradas conflictivas, tales como Rwanda, Bosnia, y Armenia.
Mostrando mucho dolor por la actitud del gobierno camboyano, Farrow lamentó no haber podido conmemorar el genocidio en Camboya para mostrar solidaridad con la gente de Darfur.
Especialistas en China sugieren que la participación del régimen de Mao en el genocidio camboyano es uno de los factores por los cuales las autoridades de Beijing no permiten que se reconozca públicamente como “genocidio” lo acontecido en Camboya durante el régimen de Pol Pot.
“Deseamos que Beijing ejerza la misma presión diplomática sobre Khartoum para por poner fin al genocidio en Darfur”, dijo Farrow.
En el contexto de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 diversas organizaciones de derechos humanos están aprovechando esta oportunidad para resaltar las graves fallas en cuanto a derechos civiles dentro de China.
China, principal comprador del petróleo sudanés, ha sido acusado de violar las reglas internacionales al cooperar con el régimen de Sudán por medio de la venta de armas que han sido usadas en el desplazamiento de gente en Darfur. Del mismo modo, vetó con su voto en el Consejo de Seguridad de la ONU la solicitud del ingreso de fuerzas de paz en dicha región de África.
2,5 millones suman las personas que han sido desplazadas de sus hogares. 200.000 han muerto; sin embargo, la dictadura de Sudán desmiente este hecho, alegando que “solo” son 9.000.
Omer Ismail, sobreviviente de Darfur, le dijo a los reporteros que actualmente siguen violando, asesinando y atacando a mujeres, niños y hombres inocentes, en Darfur.
Khieu Khanarith, vocero del gobierno de Sudán, dijo que el grupo de Farrow sufrirá las “consecuencias”, como la deportación, si continuaban la manifestación.
Farrow dijo que Phnom Penh es el recuerdo del reino del terror (1975-1979) del Khmer Rouge donde se estima murieron 1,7 millones de víctimas, tiempo en el cual el régimen comunista chino proporcionó ayuda financiera y apoyo al régimen de Pol Pot.
Las autoridades de Sudán consideraron una falta de respeto la intención del grupo de Mia Farrow, intentando usar el museo como pretexto para presionar a Beijing. “Vinimos con el mayor de los respetos”, dijo Farrow mientras lloraba. “Creo que estamos haciendo algo bueno”.









