Como un signo de que las relaciones entre China y Canadá se pueden estar descongelando, el Ministro canadiense de Comercio Internacional David Emerson, dijo que los dos países están interesados en fortalecer su amistad histórica.
Sin embargo, en una tele-conferencia desde Beijing, Emerson dejó claro que se ha echo poco progreso en los mayores obstáculos al hacer negocios con China.
“En realidad no vine a firmar tratados de negocios...mis objetivos eran ver si puedo liberar algunos de los asuntos que han estado estancados cuando se trata de China”, dijo Emerson.
Emerson pasó dos días en China como parte de un tour de cinco días que también incluye visitas a Mongolia y Hong Kong.
Entre la lista de las negociaciones de larga duración con China, Emerson citó la inversión extranjera y los acuerdos de protección, además de la “política de discriminación” de China con el turismo que dijo ha causado daño económico a Canadá a través de la pérdida de estatus de lugar de preferencia.
También hay asuntos legales y reguladores que permanecen sin ser resueltos así como una falta de transparencia y mecanismos de mediación de disputas para las compañías canadienses que hacen negocios en China.
El asunto de la seguridad de los productos—juguetes tóxicos, comida para mascotas, medicamentos, etc. —no surgieron en las discusiones, afirmó Emerson.
Pero el énfasis del ministro en el comercio e inversiones no detuvo a los periodistas quienes lo abrumaron con preguntas sobre los derechos humanos, la democracia, el estado de derecho, la interferencia política y legal de China en Hong Kong y un asunto de alta sensibilidad como la sustracción de órganos a prisioneros de conciencia.
Emerson admitió que era “muy difícil emitir una evaluación” sobre el progreso en estos asuntos por que “el cambio esta sucediendo muy lentamente en China”. Hong Kong, dijo, es un “ambiente estable” para las compañías canadienses.
“Nuestro acercamiento general a los derechos humanos y la democracia opera en dos rieles. Hacemos que nuestros puntos de vista sean conocidos, somos muy abiertos y cándidos con nuestras opiniones con respecto a los derechos humanos, la democracia y el estado de derecho…no pensamos que eso necesariamente tenga que obstaculizar el llevar a cabo inversiones comerciales y construir una fuerte relación comercial”.
Con respecto al asunto de la sustracción de órganos a prisioneros de conciencia, Emerson dijo, “No hablamos sobre la sustracción de órganos; no estaba en mi agenda. No tengo ninguna información para llevar a los chinos un mensaje que tenga un efecto significativo”.
La visita de Emerson a Mongolia es la primera en una década hecha por un ministro canadiense; su misión fue la de asignar el primer consejero honorario en Mongolia, ya que este país es rico en minerales y es el segundo mayor receptor de inversiones canadienses en el mundo.
De acuerdo con una publicación de prensa del DFAIT, el comercio bilateral entre Canadá y China alcanzó un record de US$ 42 mil millones en el 2006, un 15% más que en el 2005, mientras que la inversión bilateral se estima en los US$ 2,9 mil millones. Los números de comercio bilateral con Hong Kong son de US$ 2,1 mil millones y US$ 10 mil millones.
Además de las inversiones, Emerson también se enfocó en expandir los servicios a pasajeros y cargamento entre los dos países y las preparaciones para llevar a cabo los Juegos Olímpicos y Paraolímpicos en Beijing de 2008 y Vancouver 2010.









